Consejos para llenar el bar

Las tendencias tecnológicas que marcarán los restaurantes del futuro

Pagar con el reloj o con el móvil la comida se ha vuelto algo habitual, pero pocos imaginaban esta realidad hace apenas un par de años. Tampoco sospechaba nadie que las cartas desaparecerían de los restaurantes y serían sustituidas por códigos BIDI o QR. En muy poco tiempo la revolución digital se ha instalado en el mundo de la hostelería, impulsada entre otras cosas por la pandemia, y lo más importante, ha llegado para quedarse. En este post te contamos las tendencias que marcarán el futuro del sector.

El Internet de las cosas, la robótica, la economía colaborativa, el uso de apps cada vez más eficientes y los teléfonos inteligentes, están modificando las formas de gestionar y hacer restauración, y la propia experiencia gastronómica.

 

Robótica

via GIPHY

Imagina que vas a un restaurante o una cafetería y en vez de acudir a tu mesa un camarero te atiende un robot. Aunque parezca ciencia ficción, estos dispositivos ya son una realidad en muchos bares y restaurantes de nuestro país.

La robótica avanza a pasos agigantados y sus aplicaciones cada vez alcanzan más ámbitos, ya no está tan lejos esa realidad distópica que mostraban las películas de los 80. Una idea importada de China, puede verse en establecimientos de Zaragoza, Valencia o Madrid. Además, no sólo son capaces de llevar platos o tomar una comanda, ¡algunos dan hasta conversación!

Food delivery

Lejos quedan los días en que pedir comida a domicilio era sinónimo de pizza y chino. El reparto de comida ha forjado una tendencia en ascenso en los últimos años en España, con empresas dedicadas a poner en contacto a restaurantes con un sistema de reparto independiente.

La pandemia del Covid-19 ha acelerado de manera exponencial el crecimiento del sector del envío de comida a domicilio, un fenómeno impulsado por la crisis sanitaria que ha derivado en una carrera salvaje entre operadores por atraer restaurantes y clientes. Una tendencia que se extiende más allá de los establecimientos de comida rápida y a la que se han sumado ya chefs de renombre.

 

Cartas digitales y mesas interactivas

via GIPHY

 

Las pantallas táctiles se han convertido en una extensión más del ser humano, los niños aprenden ya antes a usarlas que a andar. En la mesa del restaurante empezará a pasar lo mismo y ya se ven soluciones en las que los comensales pueden ver y tocar el menú de manera interactiva, o tablets para camareros con comandos de voz para una toma de pedidos rápida.

Otra de las innovaciones destacadas en este sentido y que puede marcar el futuro del sector, serán las cartas con realidad aumentada para ver los platos en 3D, una novedad que está más cerca de lo que se puede pensar.

 

Cocinas automatizadas

Estos dispositivos han hecho su aparición en la nueva era de la hostelería y ya se puede ver máquinas cocinando platos a la vista de los clientes. La intención es que los robots puedan complementar el trabajo humano y que el equipo de cocina pueda liberarse de las acciones más automáticas para dedicarse a la creación e innovación.

Más allá del famoso robot de cocina de uso doméstico, estos aparatos permiten preparar platos elaborados y de calidad. Además, pueden sustituir tareas mecánicas como las de pelar o cortar alimentos, dando tiempo a los cocineros a dar rienda suelta a su imaginación y ofrecer un servicio más personalizado al cliente.

 

Impresoras de comida 3D

La idea de llevar la impresión 3D al arte culinario, ofrece la ventaja de elegir y elaborar diseños gastronómicos únicos y personalizados.

En el sector de la hostelería, este tipo de dispositivos son capaces de preparar platos listos para ser consumidos a través de la selección, dosificación, calentamiento, cocción y mezcla de ingredientes, para luego imprimir la comida. Quizás sea difícil de comprender, pero pronto veremos ejemplos cercanos en la calle y aptos para el bolsillo de todos los consumidores.

 

Es cierto que muchas de estas innovaciones generan suspicacias dentro del sector, y existe un miedo real a que los humanos sean sustituidos por las máquinas, pero no se puede ignorar la realidad. Estos avances buscan, entre otras cosas, optimizar muchos procesos, reducir costes y tiempos. Deben ser un complemento (y no un sustituto), que permita dar un mejor servicio al cliente y aumentar los márgenes de ganancias, además de servir de ayuda a los empleados en su día a día. La tecnología es un aliado, no un enemigo, y quien sepa adelantarse al futuro, encontrará un interesante mercado en esta revolución tecnológica que acaba de comenzar.

Quizás también te interese