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Hay vida más allá del aceite de girasol

La guerra en Ucrania ha provocado que haya escasez de recursos en algunos productos, entre ellos el aceite de girasol, muy necesario para cocinar. Te planteamos algunas alternativas para que no te veas impedido por el encarecimiento o la falta de este producto.

Que el aceite de girasol es uno de los más utilizados en España, por supuesto junto a nuestro característico aceite de oliva, era conocido por todos, lo que muchos no sabían, y han descubierto estas últimas semanas, es que Ucrania, es el primer productor mundial de girasol y gran parte del aceite que vemos en nuestros supermercados se importa directamente desde allí.

El aceite que ahora se está consumiendo se produjo antes de la guerra y todavía falta bastante para la siguiente cosecha y, a pesar de que el temor a una posible falta de suministro está todavía injustificado, existe la posibilidad de que el parón de algunas refinerías en Ucrania y las dificultades de transporte pueda provocar una situación de escasez en los próximos meses y haya que pensar en alternativas al aceite de girasol. Repasamos algunas de las más interesantes.

El aceite de oliva, un indispensable en la cocina española

A la hora de sustituir el aceite de girasol, nuestro primer pensamiento siempre va al aceite de oliva, el más saludable y producto básico de la gastronomía española.

Además, en contra de lo que se suele pensar, es apto para frituras si no supera los 160 grados ni se calienta demasiado rápido.

Es cierto que es un aceite más caro, y que no tiene el mismo perfil que el aceite de girasol, pero dentro del aceite de oliva hay muchas variedades, desde el AOVE (aceite de oliva virgen extra) más genuino, compuesto principalmente por ácidos grasos monoinsaturados y una fuente de grasas saludables, hasta aceites de oliva más refinados, como el aceite de oliva suave.

Aceite de orujo de oliva, una alternativa más económica

El aceite de orujo de oliva es saludable y tiene gran producción nacional, lo que garantiza su abastecimiento.

Se trata de un aceite vegetal que tiene grasas monoinsaturadas y antioxidantes, aunque en menor proporción que un aceite de oliva virgen o virgen extra, y que soporta bastante bien las temperaturas elevadas (sus grasas son más estables y no se oxidan tan fácilmente), por lo que es uno de los mejores aceites, tanto para comer en crudo como para freír.

Además, como es un producto más refinado que el virgen o virgen extra, también es más económico e incluso más barato que los aceites de girasol más premium.

Aceite de colza

Aunque su fama en España todavía se resiente por el caso de intoxicación masiva de los años ochenta, el aceite de colza es una de las opciones más populares fuera de nuestro país y una buena alternativa de sabor neutro. Es rico en ácidos grasos omega-3, vitamina E y polifenoles, resiste bastante bien las temperaturas elevadas antes de oxidarse, por lo que además de comerlo en crudo se puede usar para fritura y plancha con muy buenos resultados.

Otros aceites vegetales

Aunque no siempre son fáciles de encontrar, el aceite de soja, el de semillas, el de cacahuete y el de sésamo funcionan muy bien sustituyendo al aceite de girasol.

Lo mismo ocurre con el aceite de coco, refinado y sin refinar, ambos tipos tienen un sabor tópico suave, aunque el aceite de coco refinado se utiliza más comúnmente para saltear, mientras que la versión sin refinar es más habitual para freír. Además, con sólo 117 calorías por cucharada, el aceite de coco es una gran alternativa baja en calorías y un sustitutivo a la mantequilla para los restaurantes veganos y vegetarianos.

Estas son solo algunas de las opciones disponibles en el mercado para sustituir al aceite de girasol, aunque hay muchas más. Si bien es cierto que un desabastecimiento real no parece probable, será muy complicado evitar la subida de precios, por lo que puede ser un buen momento para volver a experimentar en la cocina y sorprender a tus clientes mientras cuidas tus gastos.

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