Consejos para llenar el bar

Europeizando España: 5 tendencias que están cambiando

Siempre que un español viaja se da cuenta de que en el resto de países las costumbres gastronómicas y sociales son totalmente diferentes. Sin embargo, la COVID-19 nos ha obligado a adoptar ciertos hábitos hasta ahora más propios de países europeos que españoles. En este post repasamos algunas de las costumbres que hemos hecho nuestras para luchar contra el coronavirus.

La COVID-19 ha provocado muchos cambios en la sociedad. Antes de que esto sucediese pensar que íbamos a estar confinados en casa durante tres meses no cabía en la cabeza de nadie. Tampoco que tuviésemos que llevar mascarilla ahí a donde vayamos, y mucho menos que no podamos saludar con dos besos ni un abrazo cuando vemos a nuestros seres queridos. Nos hemos adaptado para establecer unas pautas de actuación que beneficien al conjunto de la sociedad.

La hostelería pasa por un momento complicado. Además, es uno de los sectores que más ha tenido que adaptar su servicio a los requerimientos del Gobierno. Entre otras medidas han tenido que ajustar los aforos, medir la distancia de seguridad o mantener una higiene rigurosa en sus establecimientos tanto para los clientes como para los empleados. Esta situación también ha traído consigo otra serie de cambios de hábitos sociales que repercuten directamente en este sector, adoptando costumbres cada vez más europeas. A continuación, repasamos qué aspectos están haciendo que España se ‘europeíce’:

1. Cenar a las 20:00, más cerca del horario europeo

Uno de los cambios más notables es la hora de la cena. Hace un año la frase: “hemos quedado a las 20:00 para cenar” directamente era inconcebible. Sin embargo, ahora los restaurantes y bares han tenido que ampliar el horario de cena, aunque no hacia la noche, sino hacia la tarde. Se han puesto en marcha dos horarios, a las 20:00 (o 20:30) y a las 22:00 (o 22:30) para que, a la hora de cerrar, las 00:00, los bares y restaurantes hayan podido sacar el máximo rendimiento al tiempo que pueden tener su establecimiento abierto. Muchos establecimientos se han unido a la campaña digital #AdelantaTuCena, puesta en marcha hace varias semanas. Esta costumbre, además, la han reflejado marcas como Schweppes en sus últimas campañas publicitarias:

2. Delivery: de la cocina directo a tu casa

En España nos gusta estar fuera, disfrutar del buen tiempo, las terrazas, los grandes grupos de amigos y de la gastronomía. Aunque 2020 no ha sido un ejemplo de ninguna de estas actividades, los negocios han encontrado alternativas con las que seguir ofreciendo a su cantera de seguidores los platos que éstos quieren probar. Para ello, se ha potenciado el uso de las aplicaciones de delivery, que se espera que crezca un 60% este año.  Así que, por ahora, tendremos que seguir deleitándonos de nuestra gastronomía desde casa.

3. ¿Para tomar o para llevar?

Lo que mundialmente conocemos como take away se presenta ahora como una alternativa de consumo para los españoles que hasta ahora asociábamos con grandes ciudades como Londres o Nueva York. Esta tendencia ha crecido de un 5% a un 13% en lo que llevamos de año, por lo que ver a personas con bolsas de cartón que desprendan olor a comida no es raro. Gracias a que ahora tenemos más opciones para poder disfrutar de la comida en casa, el distanciamiento social se puede realizar con más facilidad.

4. Brunch (breakfast & lunch)

Aunque siempre hay alguien en el grupo que lo propone, en nuestro país este plan no terminaba de cuajar. Estos desayunos/comidas ahora se presentan como una opción muy recurrente, porque permite a los usuarios disfrutar de una experiencia gastronómica que se alarga entre la mañana y el mediodía, y que deja libre toda la tarde para disfrutar haciendo otra actividad. Además, tomar una tostada de salmón con unos huevos benedictinos, con o sin pandemia, siempre va a ser un buen plan.

5. Te quiero mucho, pero… mejor cada uno su plato

En España somos muy partidarios de compartir y tendemos a pedir raciones para picar entre todos los comensales. ¿Quién no ha ‘robado’ comida alguna vez a su pareja sin decírselo antes, tenedor en mano directamente? Esta costumbre, muy alineada con el nuestro carácter abierto, no es tan frecuente ahora. Los propios clientes evitan comer de los mismos platos y prefieren realizar pedidos individuales. Por su parte, los restaurantes deben garantizar que, en caso de que se pidan platos al centro, no se comparta ningún cubierto y se toque lo menos posible el mismo plato por todos los comensales. Para ello, algunos establecimientos han optado por repartir una ración entre varios platos, para evitar así que muchas personas piquen del mismo sitio.

No sabemos si estas costumbres han venido para quedarse, pero lo que sí que ha quedado de manifiesto es la capacidad de los negocios de hostelería para adaptarse a todas las adversidades que vengan y tratar de sacar lo mejor de sí mismos. La ‘nueva normalidad’ nos ha llevado a ser, inevitablemente, mucho más europeos.  

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