Consejos para llenar el bar

Cómo mejorar el consumo energético de tu bar para optimizar tus facturas

La sostenibilidad es uno de los grandes objetivos europeos de cara a los próximos años, tanto para las empresas como en la propia sociedad. Un compromiso que también deben adquirir los bares y restaurantes. Hace varias semanas conocíamos que será este año cuando entre en vigor la normativa para reducir los plásticos de un solo uso. Esta será la primera de muchas acciones que los negocios de hostelería tendrán que implementar en materia de compromiso medioambiental.

Y ojo, que no es un tema que pase desapercibido ni siquiera en el mundo del fútbol. Hace poco más de un año daba el pistoletazo de salida la campaña “El Fútbol Recicla”, que contó con rostros como Borja Iglesias o Virginia Torrecillas. Más allá todavía va Héctor Bellerín, joven promesa del Arsenal, tras convertirse en copropietario del Forest Green Rovers, considerado el club más ecológico del mundo.

Ante esta situación, los bares y restaurantes no pueden dar la espalda a la conciencia social cada vez más extendida. El siguiente paso es pensar con qué acciones del día a día pueden contribuir a reducir el impacto medioambiental. En este post te damos una pista para empezar: mejora tu consumo energético.

1. Reduce el consumo de agua

En un restaurante está claro que el agua es necesaria para cocinar y limpiar. Sin embargo, ¿realmente eres consciente de cuánta agua gastas? Y, lo que es más importante, de cuánta podrías ahorrar. Seguro que, si te paras a observar, te das cuenta de que puedes optimizar mucho más el gasto de agua. Por ejemplo, ábrela solo cuando vayas a llenar una olla, o cuando vayas a aclarar una bayeta. Si la necesitas para fregar, no la dejes correr continuamente, abre y cierra el grifo cuando tengas que aclarar los platos.

2. La temperatura del agua también influye

Aunque puede parecer contradictorio, utilizar el agua caliente incrementa el gasto energético. Por tanto, siempre que puedas utilizarla más bien templada o incluso fría opta por ello. Sabemos que hay ciertas acciones para las que el agua caliente es necesaria (la temperatura para lavar los platos en un restaurante debe ascender a los 90ºC), condiciones que pueden variar según cada comunidad y su protocolo técnico-sanitario. Aún así, te recomendamos comprobar si tus electrodomésticos están programados por encima de esa temperatura.

3. La iluminación, mejor natural y de bajo consumo

La iluminación que escojas para tu bar o restaurante es mucho más relevante de lo que parece. Está directamente relacionada con la sensación que quieras causar en tus clientes, y debe también estar alineada con la esencia y el estilo de tu bar. Por ejemplo, si tu local tiene un carácter más moderno, tranquilo e íntimo, tendrá una luz más tenue. Si, por el contrario, es un local más abierto y quieres conseguir un ambiente de interacción entre clientes, la luz será más intensa.

Igualmente, siempre es más recomendable aprovechar al máximo la luz natural, mucho más agradable para los clientes. De hecho, la decoración de un local que esté pintado con colores claros favorece la sensación de luz natural y hace que sea menos necesario recurrir a luz artificial que en un local en cuya decoración predominan los colores oscuros.

En cualquier caso, elegir un sistema de bajo consumo como bombillas LED o halógenos te ayudará a reducir la factura de la luz. Por otro lado, es importante programar el consumo eléctrico, evitando así apagar y encender constantemente.

4. Desconecta los aparatos eléctricos cuando no se usen

Esta es una de esas acciones que, en muchas ocasiones, no llevamos a cabo por pereza. Los electrodomésticos o aparatos consumen energía por el simple hecho de estar enchufados, por lo que cuando no se vayan a utilizar, lo ideal sería desconectarlos. Quizá no aquellos en los que pueda ser más difícil, como los electrodomésticos de cocina, pero sí otros como cafeteras, routers, teléfonos, televisiones, etc.

5. Acondiciona el local de forma eficiente

La climatización del establecimiento es clave para optimizar la eficiencia energética. Una idea muy recurrente y que apenas notarán tus clientes es crear flujos de aire, de forma que haya siempre una zona de entrada de aire y una de salida. Esto contribuye a que el aire se renueve constantemente y se mantenga una temperatura mucho más constante. Eso sí, si en tu restaurante cuentas con zonas en las que hay una diferencia de temperatura importante, deberías optar por incorporar termostatos independientes que se puedan regular según las necesidades de cada estancia.

Como ves, son recomendaciones que a priori pueden parecer más obvias, pero que en la práctica no solemos llevar a cabo. La propia actividad constante y diaria hace que no prestemos atención a los pequeños detalles que, en este caso, pueden marcar una importante diferencia en tu factura eléctrica y contribuir a la conservación sostenible.

 

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