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David contra Goliat, un recién ascendido frente a “El Rey de Copas”, dos ciudades volcadas con sus equipos y una pasión compartida independientemente de que vistieses rayas blaugranas o albiazules. Y es que en el considerado para muchos como el “partido más bonito de la temporada”, cualquier cosa podía pasar. Aunque el cuadro culé partía como favorito, Vitoria entera iba a empujar a su equipo siguiendo a rajatabla su conocido “Beti Alavés”. El conjunto gasteiztarra llegaba crecido y con ganas de resarcirse de aquella fatídica final de Dortmund, donde un autogol de Delfí Geli les arrebató de la manera más cruel la copa de la UEFA a los Tomic, Desio, Karmona, Téllez, Javi Moreno, Contra o Cruyff. Pero el fútbol les deparaba otra cita para la historia y 17 años después la escuadra comandada por Manu García se enfrentaba al más difícil todavía, el Barcelona de la “MSN”. Si bien la final se jugaba en el Vicente Calderón, en #LoVemosEnElBar quisimos comprobar de primera mano cómo Vitoria-Gasteiz se volcaba desde primera hora con su equipo, el “Glorioso”. La ciudad aguardaba a que rodase el balón engalanada, con múltiples banderas decorando de blanco y azul los balcones de la capital vasca. En las calles, las gargantas calentaban motores camino del bar para ver la final de la Copa del Rey en compañía y compartir los nervios con el resto de futboleros. Precisamente uno de los establecimientos donde más seguidores vascos se concentraron fue el O’Connor’s Irish Pub, un clásico del centro de Vitoria donde el deporte juega un papel protagonista, al más puro estilo irlandés. Aficionados de todas las edades se preparaban allí para el partido desde las horas previas, ataviados con sus camisetas albiazules y dispuestos a vivir una jornada histórica. Antes del pitido inicial, Luis Touza, propietario del O’Connor’s Irish Pub, nos atendió para contarnos que el bar se abrió “en 1997, por lo que va a hacer 20 años”. En su caso particular, son ya 16 al frente y recuerda que “son muchas las anécdotas” vividas. Si tuviese que encontrar un denominador común en toda esta etapa, ese sería “el fútbol. Es un bar muy céntrico y con el deporte conseguimos juntar a todos los amigos. Especialmente en los días de fútbol, se nota mucho. Ya veis cómo está el bar hoy”. Y tanto. Los alavesistas que llenaron el O’Connor’s vibraron con su equipo, se dejaron llevar por la euforia con el gol de Theo Hernández, se vieron capaces de dar la sorpresa y, al final, aunque con una derrota, continuaron celebrando con orgullo la temporada que su equipo les ha brindado.

Un año más, todos los aficionados al ciclismo y también los amantes de las siestas de verano están de enhorabuena. Llega una nueva edición de la carrera ciclista por etapas por excelencia, el Tour de Francia. “La Grande Boucle” ha dejado algunas de las imágenes más impactantes de la historia del deporte. De sufrimiento, pero también de superación. De alegrías, pero también de penas. De golpes y victorias, de ídolos encumbrados e ídolos caídos, de héroes y tramposos, de un público entregado apostado en arcenes, en sus ventanas o corriendo por el asfalto al lado de su ciclista, tratando de insuflarle ese aliento que siempre falta cuando subes el Alpe d'Huez, el Col du Galibier o el Mont Ventoux. Además de todas estas imágenes, el Tour de Francia deja cada año números y cifras cuanto menos sorprendentes que dan fe de que estamos ante uno de los acontecimientos deportivos más importantes del planeta. Estas son algunas de las más importantes, para que en las charlas con tus amigos en el bar siempre seas el maillot amarillo de la discusión. La carrera En esta edición, participarán 198 corredores de 22 equipos diferentes, 9 por equipo. Estos llevan, a su vez, 300 acompañantes. Fuente: www.bostonglobe.com - Lionel Bonaventure/AFP Los ciclistas recorrerán 3.540 kilómetros en 21 etapas y visitarán 4 países (Alemania, Bélgica, Luxemburgo y Francia). La etapa más larga es de 222,5 km (Embrun – Salon de Provence) y, la más corta, 101 km (Saint Giron – Foix). Los corredores subirán 23 puertos de montaña, el más alto el Col du Galibier, un coloso de 2.642 metros. Logística Equipos y organización del Tour de Francia visitarán más de 500 hoteles durante el transcurso de la carrera y han reservado 7 aviones para los En cada etapa, son necesarias 4.000 vallas lineales en las salidas y llegadas, 1.050 barreras altas, 2,7 kilómetros de banderas para indicar la distancia a meta y 450 carteles publicitarios. Si un municipio quiere ser final de una etapa del Tour de Francia, debe tener en cuenta que para la instalación de una meta son necesarias, de media, 7 hectáreas de terreno. Fuente: www.bostonglobe.com - Lionel Bonaventure/AFP Responsabilidad y compromiso social Se recorrerán 100 zonas naturales protegidas, habrá 42 zonas de colecta de desechos, se colocarán 100.000 bolsas de basura en todo el recorrido y se repartirán 5.000 libros en braille para ciegos. Cobertura y difusión En redes sociales, la comunidad del Tour de Francia alcanza los 5.640.000 fans y seguidores. El Tour se retransmitirá en 190 países a través de 100 canales de televisión, que emitirán 105 horas de carrera en directo. Hay 2.000 periodistas acreditados de 600 medios de comunicación, entre ellos 91 agencias fotográficas, 301 agencias de noticias, 69 radios y 94 canales de televisión. Público Se calcula que, en todo el recorrido, acudirán entre 10 y 12 millones de aficionados, que permanecerán allí una media de 6 horas y 15 minutos. De estos, el 80% son franceses y el 20% procede de otros países. Fuente: www.bostonglobe.com - Yoan Valat/EPA La caravana publicitaria del Tour, que recorre las etapas antes de que pase el pelotón, consta este año de 170 vehículos, 600 personas y 35 marcas diferentes que repartirán más de 18 millones de objetos publicitarios o merchandising. Solo esta caravana ocupará 12 km. Seguridad y salud 50 agentes de la Guardia Republicana de Francia, 23.000 policías y gendarmes y 3000 agentes de consejos departamentales velarán por la seguridad del evento. Además del personal médico de cada equipo ciclista, la organización dispone de 10 médicos, 7 enfermeras, 7 ambulancias, 2 coches medicalizados, 1 moto y 1 camión radiológico.

David contra Goliat, un recién ascendido frente a “El Rey de Copas”, dos ciudades volcadas con sus equipos y una pasión compartida independientemente de que vistieses rayas blaugranas o albiazules. Y es que en el considerado para muchos como el “partido más bonito de la temporada”, cualquier cosa podía pasar. Aunque el cuadro culé partía como favorito, Vitoria entera iba a empujar a su equipo siguiendo a rajatabla su conocido “Beti Alavés”. El conjunto gasteiztarra llegaba crecido y con ganas de resarcirse de aquella fatídica final de Dortmund, donde un autogol de Delfí Geli les arrebató de la manera más cruel la copa de la UEFA a los Tomic, Desio, Karmona, Téllez, Javi Moreno, Contra o Cruyff. Pero el fútbol les deparaba otra cita para la historia y 17 años después la escuadra comandada por Manu García se enfrentaba al más difícil todavía, el Barcelona de la “MSN”. Si bien la final se jugaba en el Vicente Calderón, en #LoVemosEnElBar quisimos comprobar de primera mano cómo Vitoria-Gasteiz se volcaba desde primera hora con su equipo, el “Glorioso”. La ciudad aguardaba a que rodase el balón engalanada, con múltiples banderas decorando de blanco y azul los balcones de la capital vasca. En las calles, las gargantas calentaban motores camino del bar para ver la final de la Copa del Rey en compañía y compartir los nervios con el resto de futboleros. Precisamente uno de los establecimientos donde más seguidores vascos se concentraron fue el O’Connor’s Irish Pub, un clásico del centro de Vitoria donde el deporte juega un papel protagonista, al más puro estilo irlandés. Aficionados de todas las edades se preparaban allí para el partido desde las horas previas, ataviados con sus camisetas albiazules y dispuestos a vivir una jornada histórica. Antes del pitido inicial, Luis Touza, propietario del O’Connor’s Irish Pub, nos atendió para contarnos que el bar se abrió “en 1997, por lo que va a hacer 20 años”. En su caso particular, son ya 16 al frente y recuerda que “son muchas las anécdotas” vividas. Si tuviese que encontrar un denominador común en toda esta etapa, ese sería “el fútbol. Es un bar muy céntrico y con el deporte conseguimos juntar a todos los amigos. Especialmente en los días de fútbol, se nota mucho. Ya veis cómo está el bar hoy”. Y tanto. Los alavesistas que llenaron el O’Connor’s vibraron con su equipo, se dejaron llevar por la euforia con el gol de Theo Hernández, se vieron capaces de dar la sorpresa y, al final, aunque con una derrota, continuaron celebrando con orgullo la temporada que su equipo les ha brindado.

Un año más, todos los aficionados al ciclismo y también los amantes de las siestas de verano están de enhorabuena. Llega una nueva edición de la carrera ciclista por etapas por excelencia, el Tour de Francia. “La Grande Boucle” ha dejado algunas de las imágenes más impactantes de la historia del deporte. De sufrimiento, pero también de superación. De alegrías, pero también de penas. De golpes y victorias, de ídolos encumbrados e ídolos caídos, de héroes y tramposos, de un público entregado apostado en arcenes, en sus ventanas o corriendo por el asfalto al lado de su ciclista, tratando de insuflarle ese aliento que siempre falta cuando subes el Alpe d'Huez, el Col du Galibier o el Mont Ventoux. Además de todas estas imágenes, el Tour de Francia deja cada año números y cifras cuanto menos sorprendentes que dan fe de que estamos ante uno de los acontecimientos deportivos más importantes del planeta. Estas son algunas de las más importantes, para que en las charlas con tus amigos en el bar siempre seas el maillot amarillo de la discusión. La carrera En esta edición, participarán 198 corredores de 22 equipos diferentes, 9 por equipo. Estos llevan, a su vez, 300 acompañantes. Fuente: www.bostonglobe.com - Lionel Bonaventure/AFP Los ciclistas recorrerán 3.540 kilómetros en 21 etapas y visitarán 4 países (Alemania, Bélgica, Luxemburgo y Francia). La etapa más larga es de 222,5 km (Embrun – Salon de Provence) y, la más corta, 101 km (Saint Giron – Foix). Los corredores subirán 23 puertos de montaña, el más alto el Col du Galibier, un coloso de 2.642 metros. Logística Equipos y organización del Tour de Francia visitarán más de 500 hoteles durante el transcurso de la carrera y han reservado 7 aviones para los En cada etapa, son necesarias 4.000 vallas lineales en las salidas y llegadas, 1.050 barreras altas, 2,7 kilómetros de banderas para indicar la distancia a meta y 450 carteles publicitarios. Si un municipio quiere ser final de una etapa del Tour de Francia, debe tener en cuenta que para la instalación de una meta son necesarias, de media, 7 hectáreas de terreno. Fuente: www.bostonglobe.com - Lionel Bonaventure/AFP Responsabilidad y compromiso social Se recorrerán 100 zonas naturales protegidas, habrá 42 zonas de colecta de desechos, se colocarán 100.000 bolsas de basura en todo el recorrido y se repartirán 5.000 libros en braille para ciegos. Cobertura y difusión En redes sociales, la comunidad del Tour de Francia alcanza los 5.640.000 fans y seguidores. El Tour se retransmitirá en 190 países a través de 100 canales de televisión, que emitirán 105 horas de carrera en directo. Hay 2.000 periodistas acreditados de 600 medios de comunicación, entre ellos 91 agencias fotográficas, 301 agencias de noticias, 69 radios y 94 canales de televisión. Público Se calcula que, en todo el recorrido, acudirán entre 10 y 12 millones de aficionados, que permanecerán allí una media de 6 horas y 15 minutos. De estos, el 80% son franceses y el 20% procede de otros países. Fuente: www.bostonglobe.com - Yoan Valat/EPA La caravana publicitaria del Tour, que recorre las etapas antes de que pase el pelotón, consta este año de 170 vehículos, 600 personas y 35 marcas diferentes que repartirán más de 18 millones de objetos publicitarios o merchandising. Solo esta caravana ocupará 12 km. Seguridad y salud 50 agentes de la Guardia Republicana de Francia, 23.000 policías y gendarmes y 3000 agentes de consejos departamentales velarán por la seguridad del evento. Además del personal médico de cada equipo ciclista, la organización dispone de 10 médicos, 7 enfermeras, 7 ambulancias, 2 coches medicalizados, 1 moto y 1 camión radiológico.

Barcelona y Juventus, Juventus y Barcelona. Dos de los equipos más laureados del viejo continente se jugaban nada más y nada menos que el pase a una semifinal de la Champions League en la Ciudad Condal. A pesar del resultado de la ida, y con el recuerdo de la histórica remontada ante el PSG en la ronda previa, la afición culé confiaba en los suyos para darle la vuelta a una eliminatoria muy complicada. Al final, los aficionados turineses acabaron cantando su mítico “Juve, storia de un grande amore” camino de las semifinales de la máxima competición continental. Ante la derrota, la parroquia culé aplaudió a su equipo y buscó el consuelo en los compañeros de colores, algo mucho más sencillo para los que vieron el partido en un bar en buena compañía. Nosotros pudimos comprobarlo en el O’Carballo, un establecimiento en pleno centro de la ciudad (Travessera de Gràcia 250) donde varios barcelonistas se reunieron para ver a los azulgranas intentar el más difícil todavía. Entre cuadros de la MSN (Messi, Suárez y Neymar), Víctor Gutiérrez, su encargado, echó la vista atrás para recordar que “el bar comenzó hace ya casi 20 años. Yo empecé siendo un chavalín, fui subiendo y aquí sigo”. Es decir, allá por la época en la que Van Gaal llevaba las riendas de un equipo donde las piernas arqueadas más famosas del fútbol español, las de Rivaldo (con el permiso de las del Tato Abadía), levantaban al Camp Nou partido sí y partido también. Y es que el deporte rey tiene algo de mágico para los aficionados, que desde horas antes de los partidos importantes ya sienten ese cosquilleo de las grandes citas, pero también para los bares, que saben que, cuando el balón echa a rodar, los beneficios se multiplican: “cuando hay fútbol, cierro más tarde y nos favorece en la caja”, explica Víctor. Porque independientemente del lado de la barra en el que te sitúes, sabes por qué los partidos se ven mejor en el bar: “No es lo mismo ver un Real Madrid o un Barça como hoy en casa solo que verlo aquí con los amiguetes”. Nosotros, como Víctor, también #LoVemosEnElBar.

Si hay un partido capaz de paralizar una ciudad entera, al menos dos veces al año, ese es el Sevilla-Betis -o Betis-Sevilla, como prefiera cada uno-. 122 partidos oficiales contemplan esta rivalidad, la de Nervión contra Heliópolis, la de “un corazón que late gritando Sevilla” frente a la “luz en la mañana y en la noche quejío y quiebro”, la de Cardeñosa, Gordillo, Finidi, Reyes y Kanouté; pero también la de Joaquín, Luis Aragonés, Poli Rincón, Anton Polster, Tsartas, Simeone y hasta el mismísimo Maradona. La ciudad hispalense, vestida con sus mejores galas futboleras, recibió al equipo de #LoVemosEnElBar con ganas de disfrutar de un gran partido. Y vaya si lo hizo. No solo en el Benito Villamarín, también muy cerca del Sánchez Pizjuán, concretamente en el Coffee & Play, un local donde los aficionados que allí se congregaron -en su mayoría sevillistas- pudieron vivir un derbi lleno de emoción con los goles de Durmisi, Mercado e Iborra. Entre gol y gol y cántico y cántico, Andrés Soto, dueño de Coffee & Play, nos contó que llevan “escasos 3 meses abiertos” y que, en ese tiempo, el fútbol se ha convertido en pieza básica para su negocio, porque “en los partidos se ambienta mucho”. Tanto, que “algunos días tenemos más gente de lo normal, no cabemos”. Y es que el deporte en general y el fútbol en particular tienen un lugar muy destacado en Coffee & Play: “Pensamos que un bar de copas, con salón de juegos y temas deportivos, funcionaría”, afirma Soto. A la vista de cómo estaba durante el derbi, han acertado totalmente en apostar por este concepto, que cuidan hasta el extremo: “Retransmitimos todos los deportes: Superbowl, tenis, baloncesto… De hecho, si viene algún cliente y quiere ver algún evento que no estamos poniendo, como tenemos multipantalla, se lo ponemos”. Entre los aficionados, alegría por una victoria sevillista muy competida y por poder vivirla con otros aficionados con los que comparten pasión además de colores: “Este tipo de partidos es para verlo en el bar, con tus amigos y tus colegas y pasándolo bien. Y que haya el buen rollo que hay”. Suscribimos palabra por palabra. Mientras tanto, seguimos en ruta por toda España conociendo cómo se viven los mejores partidos en compañía. Porque nosotros, el fútbol, #LoVemosEnElBar.

Barcelona y Juventus, Juventus y Barcelona. Dos de los equipos más laureados del viejo continente se jugaban nada más y nada menos que el pase a una semifinal de la Champions League en la Ciudad Condal. A pesar del resultado de la ida, y con el recuerdo de la histórica remontada ante el PSG en la ronda previa, la afición culé confiaba en los suyos para darle la vuelta a una eliminatoria muy complicada. Al final, los aficionados turineses acabaron cantando su mítico “Juve, storia de un grande amore” camino de las semifinales de la máxima competición continental. Ante la derrota, la parroquia culé aplaudió a su equipo y buscó el consuelo en los compañeros de colores, algo mucho más sencillo para los que vieron el partido en un bar en buena compañía. Nosotros pudimos comprobarlo en el O’Carballo, un establecimiento en pleno centro de la ciudad (Travessera de Gràcia 250) donde varios barcelonistas se reunieron para ver a los azulgranas intentar el más difícil todavía. Entre cuadros de la MSN (Messi, Suárez y Neymar), Víctor Gutiérrez, su encargado, echó la vista atrás para recordar que “el bar comenzó hace ya casi 20 años. Yo empecé siendo un chavalín, fui subiendo y aquí sigo”. Es decir, allá por la época en la que Van Gaal llevaba las riendas de un equipo donde las piernas arqueadas más famosas del fútbol español, las de Rivaldo (con el permiso de las del Tato Abadía), levantaban al Camp Nou partido sí y partido también. Y es que el deporte rey tiene algo de mágico para los aficionados, que desde horas antes de los partidos importantes ya sienten ese cosquilleo de las grandes citas, pero también para los bares, que saben que, cuando el balón echa a rodar, los beneficios se multiplican: “cuando hay fútbol, cierro más tarde y nos favorece en la caja”, explica Víctor. Porque independientemente del lado de la barra en el que te sitúes, sabes por qué los partidos se ven mejor en el bar: “No es lo mismo ver un Real Madrid o un Barça como hoy en casa solo que verlo aquí con los amiguetes”. Nosotros, como Víctor, también #LoVemosEnElBar.

Si hay un partido capaz de paralizar una ciudad entera, al menos dos veces al año, ese es el Sevilla-Betis -o Betis-Sevilla, como prefiera cada uno-. 122 partidos oficiales contemplan esta rivalidad, la de Nervión contra Heliópolis, la de “un corazón que late gritando Sevilla” frente a la “luz en la mañana y en la noche quejío y quiebro”, la de Cardeñosa, Gordillo, Finidi, Reyes y Kanouté; pero también la de Joaquín, Luis Aragonés, Poli Rincón, Anton Polster, Tsartas, Simeone y hasta el mismísimo Maradona. La ciudad hispalense, vestida con sus mejores galas futboleras, recibió al equipo de #LoVemosEnElBar con ganas de disfrutar de un gran partido. Y vaya si lo hizo. No solo en el Benito Villamarín, también muy cerca del Sánchez Pizjuán, concretamente en el Coffee & Play, un local donde los aficionados que allí se congregaron -en su mayoría sevillistas- pudieron vivir un derbi lleno de emoción con los goles de Durmisi, Mercado e Iborra. Entre gol y gol y cántico y cántico, Andrés Soto, dueño de Coffee & Play, nos contó que llevan “escasos 3 meses abiertos” y que, en ese tiempo, el fútbol se ha convertido en pieza básica para su negocio, porque “en los partidos se ambienta mucho”. Tanto, que “algunos días tenemos más gente de lo normal, no cabemos”. Y es que el deporte en general y el fútbol en particular tienen un lugar muy destacado en Coffee & Play: “Pensamos que un bar de copas, con salón de juegos y temas deportivos, funcionaría”, afirma Soto. A la vista de cómo estaba durante el derbi, han acertado totalmente en apostar por este concepto, que cuidan hasta el extremo: “Retransmitimos todos los deportes: Superbowl, tenis, baloncesto… De hecho, si viene algún cliente y quiere ver algún evento que no estamos poniendo, como tenemos multipantalla, se lo ponemos”. Entre los aficionados, alegría por una victoria sevillista muy competida y por poder vivirla con otros aficionados con los que comparten pasión además de colores: “Este tipo de partidos es para verlo en el bar, con tus amigos y tus colegas y pasándolo bien. Y que haya el buen rollo que hay”. Suscribimos palabra por palabra. Mientras tanto, seguimos en ruta por toda España conociendo cómo se viven los mejores partidos en compañía. Porque nosotros, el fútbol, #LoVemosEnElBar.

El Barça - Madrid no es solo El Clásico del fútbol español. Es el de todo el mundo. 600 millones de personas en más de 180 países vieron su último enfrentamiento, el de la jornada 14 de LaLiga Santander. Una audiencia que triplica la de la Superbowl y duplica la de la final de la última Eurocopa. Por supuesto, en #LoVemosEnElBar no podíamos perdérnoslo y el Restaurante El Valle Hermoso nos abrió sus puertas para vivirlo con ellos. Ubicado en el barrio de Alameda de Osuna de la capital y especializado en cocina española tradicional, durante todo el partido fue “territorio madridista”. Entre regate y regate de Messi y Cristiano, las paradas de Ter Stegen y Keylor Navas y las carreras por la banda de Carvajal o Jordi Alba, conocimos a otro de los protagonistas de la tarde, Pedro Arenas, encargado de El Valle Hermoso, donde lleva más de 21 años trabajando. Pedro lo tiene claro, el fútbol es un apoyo para su negocio: “Yo aconsejaría a todos los bares que lo contratasen, ya que de tenerlo a no tenerlo se nota un aumento de la facturación. Es un motivo de satisfacción disfrutar del ambiente, la gente y el bar lleno”. Y si los actores principales sobre el césped del Camp Nou fueron los goleadores Luis Suárez y Sergio Ramos, en el Restaurante El Valle Hermoso fueron los aficionados los que llevaron la voz cantante, comentando cada jugada y celebrando el gol en el tiempo de descuento del capitán de la selección española. Aunque no todos coincidían en quién fue el mejor jugador del encuentro o qué equipo había estado mejor, sí lo hacían en que si el fútbol se disfruta en el bar como en ningún otro sitio es “por el ambiente, que siempre es mejor que en casa”. En #LoVemosEnElBar no podemos estar más de acuerdo con ellos.

Retransmitir un partido en el bar: pones la televisión, ubicas las mesas y a esperar a que lleguen los clientes. Fácil, ¿verdad? También le parecía fácil a Abreu marcar su gol y a Cardeñosa el suyo y mira cómo acabaron por confiarse… Un día de partido, especialmente si es uno de los grandes de la temporada, es una oportunidad única para atraer y fidelizar clientes. Por eso todo debe salir bien. A buen seguro que estos partidos comparten con otras fechas señaladas el título de “día que más se llena el bar”, y no precisamente de parroquianos ya conocidos, sino de nuevos (y potenciales) clientes que aparecen al calor del fútbol. Ofrecerles tu mejor versión es clave, quién sabe si después de ese partido no acabas siendo su bar de referencia para ver el fútbol, con lo que esto conllevaría en cuanto a consumo y, por lo tanto, beneficios para tu negocio. En Lo Vemos en el Bar estamos para ayudarte y queremos que siempre que pongas el fútbol en tu bar, todo salga como en el España-Italia de la final de la Eurocopa de 2012, perfecto. Para ello, te damos una lista de cosas que repasar antes de que un grupo de futboleros hambrientos entre en tu bar: Revisa las líneas de visión desde todas las posiciones Pocas cosas más frustrantes para un futbolero que llegar a un bar con el tiempo justo y no encontrar una buena ubicación para verlo. Tampoco es plato de buen gusto que la mesa de delante te impida ver toda la pantalla o que no seas capaz de distinguir el marcador ni el balón porque estás demasiado lejos. Para evitarlo, revisa que la visión desde todas las mesas y ángulos será cómoda para los clientes. Si no es así, piensa en reducir tu zona deportiva o en poner una nueva pantalla. Cuidado con las luces Si las luces del bar reflejan en las pantallas y dificultan la visualización del partido, oriéntalas hacia otro lado o trata de adaptar la intensidad de la luz para que el reflejo sea, por lo menos, soportable. El sonido, también protagonista El sonido no puede ser como el portero, el gran olvidado de todos los premios futbolísticos. Un sonido deficiente puede dar al traste con una retransmisión, y es que para muchos futboleros tan importante es la imagen como los comentarios (aunque sea para criticarlos y llevar la contraria) y el sonido ambiente. Asegúrate de que los clientes que han ido a ver el fútbol escuchan sin problema el partido, pero modula el volumen de modo que no sea molesto para otros clientes que están disfrutando de una conversación ajenos al encuentro. Que las pantallas hagan el calentamiento No esperes al último momento para preparar la emisión. La televisión, al igual que los futbolistas, rinde mejor con un buen calentamiento. Por eso, sé previsor y enciéndela un rato antes del partido, así podrás comprobar que la señal llega correctamente y que la calidad de la imagen es la esperada. Si algo no funcionase, tendrías tiempo de llamar al servicio técnico y que te diesen unas instrucciones para arreglarlo. Tú tienes el mando ¿Qué pasa si de repente tienes que ajustar el volumen o la señal comienza a fallar? ¿Y si quieres cambiar durante el descanso a otro partido? Es importante que tengas siempre el mando a distancia cerca, en un lugar que te permita acceder a él en pocos segundos y ajustar todo lo que no esté funcionando correctamente. Limpieza Una imagen vale más que mil palabras, y si no que se lo digan al Pato Sosa en su presentación como jugador colchonero. Bromas aparte, es importante que tanto pantalla como mesas estén limpias, ya que los futboleros por su equipo pueden aguantar muchas cosas, pero eso no significa que vayan a tropezar con la misma piedra dos veces. En resumidas cuentas, mantén limpio el local, porque puede que un cliente pueda tragar con la suciedad una vez si el partido ya ha empezado o está cerca de hacerlo y no tiene muchas alternativas, pero para el siguiente encuentro buscará otra opción.

El Barça - Madrid no es solo El Clásico del fútbol español. Es el de todo el mundo. 600 millones de personas en más de 180 países vieron su último enfrentamiento, el de la jornada 14 de LaLiga Santander. Una audiencia que triplica la de la Superbowl y duplica la de la final de la última Eurocopa. Por supuesto, en #LoVemosEnElBar no podíamos perdérnoslo y el Restaurante El Valle Hermoso nos abrió sus puertas para vivirlo con ellos. Ubicado en el barrio de Alameda de Osuna de la capital y especializado en cocina española tradicional, durante todo el partido fue “territorio madridista”. Entre regate y regate de Messi y Cristiano, las paradas de Ter Stegen y Keylor Navas y las carreras por la banda de Carvajal o Jordi Alba, conocimos a otro de los protagonistas de la tarde, Pedro Arenas, encargado de El Valle Hermoso, donde lleva más de 21 años trabajando. Pedro lo tiene claro, el fútbol es un apoyo para su negocio: “Yo aconsejaría a todos los bares que lo contratasen, ya que de tenerlo a no tenerlo se nota un aumento de la facturación. Es un motivo de satisfacción disfrutar del ambiente, la gente y el bar lleno”. Y si los actores principales sobre el césped del Camp Nou fueron los goleadores Luis Suárez y Sergio Ramos, en el Restaurante El Valle Hermoso fueron los aficionados los que llevaron la voz cantante, comentando cada jugada y celebrando el gol en el tiempo de descuento del capitán de la selección española. Aunque no todos coincidían en quién fue el mejor jugador del encuentro o qué equipo había estado mejor, sí lo hacían en que si el fútbol se disfruta en el bar como en ningún otro sitio es “por el ambiente, que siempre es mejor que en casa”. En #LoVemosEnElBar no podemos estar más de acuerdo con ellos.

Retransmitir un partido en el bar: pones la televisión, ubicas las mesas y a esperar a que lleguen los clientes. Fácil, ¿verdad? También le parecía fácil a Abreu marcar su gol y a Cardeñosa el suyo y mira cómo acabaron por confiarse… Un día de partido, especialmente si es uno de los grandes de la temporada, es una oportunidad única para atraer y fidelizar clientes. Por eso todo debe salir bien. A buen seguro que estos partidos comparten con otras fechas señaladas el título de “día que más se llena el bar”, y no precisamente de parroquianos ya conocidos, sino de nuevos (y potenciales) clientes que aparecen al calor del fútbol. Ofrecerles tu mejor versión es clave, quién sabe si después de ese partido no acabas siendo su bar de referencia para ver el fútbol, con lo que esto conllevaría en cuanto a consumo y, por lo tanto, beneficios para tu negocio. En Lo Vemos en el Bar estamos para ayudarte y queremos que siempre que pongas el fútbol en tu bar, todo salga como en el España-Italia de la final de la Eurocopa de 2012, perfecto. Para ello, te damos una lista de cosas que repasar antes de que un grupo de futboleros hambrientos entre en tu bar: Revisa las líneas de visión desde todas las posiciones Pocas cosas más frustrantes para un futbolero que llegar a un bar con el tiempo justo y no encontrar una buena ubicación para verlo. Tampoco es plato de buen gusto que la mesa de delante te impida ver toda la pantalla o que no seas capaz de distinguir el marcador ni el balón porque estás demasiado lejos. Para evitarlo, revisa que la visión desde todas las mesas y ángulos será cómoda para los clientes. Si no es así, piensa en reducir tu zona deportiva o en poner una nueva pantalla. Cuidado con las luces Si las luces del bar reflejan en las pantallas y dificultan la visualización del partido, oriéntalas hacia otro lado o trata de adaptar la intensidad de la luz para que el reflejo sea, por lo menos, soportable. El sonido, también protagonista El sonido no puede ser como el portero, el gran olvidado de todos los premios futbolísticos. Un sonido deficiente puede dar al traste con una retransmisión, y es que para muchos futboleros tan importante es la imagen como los comentarios (aunque sea para criticarlos y llevar la contraria) y el sonido ambiente. Asegúrate de que los clientes que han ido a ver el fútbol escuchan sin problema el partido, pero modula el volumen de modo que no sea molesto para otros clientes que están disfrutando de una conversación ajenos al encuentro. Que las pantallas hagan el calentamiento No esperes al último momento para preparar la emisión. La televisión, al igual que los futbolistas, rinde mejor con un buen calentamiento. Por eso, sé previsor y enciéndela un rato antes del partido, así podrás comprobar que la señal llega correctamente y que la calidad de la imagen es la esperada. Si algo no funcionase, tendrías tiempo de llamar al servicio técnico y que te diesen unas instrucciones para arreglarlo. Tú tienes el mando ¿Qué pasa si de repente tienes que ajustar el volumen o la señal comienza a fallar? ¿Y si quieres cambiar durante el descanso a otro partido? Es importante que tengas siempre el mando a distancia cerca, en un lugar que te permita acceder a él en pocos segundos y ajustar todo lo que no esté funcionando correctamente. Limpieza Una imagen vale más que mil palabras, y si no que se lo digan al Pato Sosa en su presentación como jugador colchonero. Bromas aparte, es importante que tanto pantalla como mesas estén limpias, ya que los futboleros por su equipo pueden aguantar muchas cosas, pero eso no significa que vayan a tropezar con la misma piedra dos veces. En resumidas cuentas, mantén limpio el local, porque puede que un cliente pueda tragar con la suciedad una vez si el partido ya ha empezado o está cerca de hacerlo y no tiene muchas alternativas, pero para el siguiente encuentro buscará otra opción.

¿Te imaginas haberte perdido la volea de “La Novena” porque estabas en una esquina del bar con “visibilidad reducida”? ¿Y la falta de la primera Copa de Europa culé porque la pantalla estaba demasiado lejos? ¿Y el gol que nos hizo campeones del mundo? Vale, existe la repetición, pero no es lo mismo. Desde Lo Vemos en el Bar damos por constituido el colectivo “En mi bar nadie se pierde un gol”. Como dueño de establecimiento, conseguir que ni un solo cliente recuerde un gol mítico por una repetición está en tus manos -visitas inoportunas al baño y problemas de visión porque el intenso de delante no aguanta un partido sentado, excluidos-. Optimizar los espacios de tu local y crear una zona de visualización deportiva perfecta, sin ángulos muertos y con acceso a la barra garantizado, es una manera de conseguir que todos tus clientes consideren tu bar como local de referencia para ver los partidos. Y es que mantener a los futboleros felices es importante, pero no debes olvidarte del innegable e inigualable componente social de los bares, que hará que para otros clientes tu establecimiento sea un espacio para charlar, ponerse al día con los amigos o simplemente disfrutar de una bebida o un buen plato de comida. Por esto precisamente tiene sentido hacer una “zona deportiva” y así cumplir un doble objetivo: Que los futboleros disfruten del partido en su espacio y puedan dar rienda suelta a sus emociones Que los no futboleros no se sientan incómodos o molestos por el ruido El objetivo final, que todos los clientes se sientan bien atendidos y cómodos en tu establecimiento, incluso en días de “partido grande” -esta será tu prueba de fuego, que convivan los que van a ver El Clásico con el club de Trivial que ha decidido que tu bar les llena de inspiración-. Los consejos de Lo Vemos en el Bar El tamaño en el fútbol sí importa Disponer de una zona deportiva perfectamente acotada, de un servicio de televisión que te permite ver todo el fútbol, de los mejores bocadillos de la ciudad y saber más de tu equipo que nadie no te garantiza que los clientes vayan a ir a tu bar a ver los partidos si no cuentas con la televisión adecuada. No es sencillo establecer un tamaño mínimo de pantalla, ya que dependerá en gran medida del número de televisiones y de las dimensiones de la zona deportiva de tu bar. Por esto, debes asegurarte de que desde la posición más alejada a la pantalla un cliente pueda diferenciar elementos de la retransmisión como los números del marcador o leer correctamente los rótulos en los cambios de jugadores. No subestimes el ocio Las pantallas son el eje fundamental de todas las retransmisiones deportivas, es cierto, si bien el fútbol y el deporte en general suelen ser también una excusa para pasar un rato con tus amig@s y divertirte. Además, los futboleros suelen ser clientes a los que les gusta hacer “la previa” ya en el mismo bar, por lo que otros elementos de entretenimiento serán bienvenidos para antes del partido, durante el descanso y una vez finalizado el encuentro. ¿Te has planteado poner un billar, futbolín o dardos? Complementarían a la perfección tu zona deportiva, entretendrían a los clientes en los tiempos muertos y te generarían algún ingreso extra. *Nota: Si no puedes moverlos o no tienes espacio para guardarlos, puede ser una mala idea. ¿Te imaginas que no puedas incluir más mesas la tarde del partido del año? La pérdida de ingresos para tu negocio en encuentros señalados, donde los bares están hasta los topes, no se compensaría con unas cuantas partidas de futbolín. Accesibilidad a la barra Cuidado con la disposición de las mesas. Asegúrate de que, en unas condiciones de máximo aforo del bar, existe siempre un acceso a la barra para los clientes. De este modo, no tendrán un sentimiento de incomodidad ni “pasarán” de ir a pedir porque tengan que sortear a varias personas y zafarse para hacerse hueco en la barra. Lo mismo es aplicable, más si cabe, para los camareros del bar, en el caso de que tengas servicio de mesas. Garantizar su correcta accesibilidad a todas las ubicaciones de los clientes es básico para que el servicio no se vea afectado y el ritmo de consumo no decrezca por “tráfico congestionado”. Salidas de emergencia siempre bien señalizadas Lo cortés no quita lo valiente, y sacar el máximo beneficio de un partido grande no puede ir en detrimento de la seguridad. ¿Acaso te compensaría una multa o un problema serio por unos euros de más? En los días de encuentros importantes, adapta tu bar para aprovechar al máximo la capacidad del mismo, pero las modificaciones en las posiciones de las mesas nunca deben suponer restar visibilidad a las salidas de emergencia o quitar un extintor para ganar espacio. Ya lo dijo Pirlo y la frase es totalmente aplicable a la gestión de tu bar: “al fútbol se juega con la cabeza”. Hazles sentir como en la grada Una decoración con motivos deportivos hará sentirse a los aficionados en su ambiente: banderines, posters, calendarios, camisetas en las paredes, música futbolera antes del partido etc. También puedes vestir a tus camareros con los colores del equipo de la ciudad o del que apoyan los aficionados. Si además los días de partido incluyes algún plato o menú especial con nombres de jugadores o clubes, estarás más cerca de fidelizar a un futbolero. La decoración corre de nuestra cuenta. En Lo Vemos en el Bar podrás descargar materiales imprimibles y personalizables como por ejemplo posters para anunciar los partidos. El nombre de los bocatas es cosa tuya.

¿Te imaginas haberte perdido la volea de “La Novena” porque estabas en una esquina del bar con “visibilidad reducida”? ¿Y la falta de la primera Copa de Europa culé porque la pantalla estaba demasiado lejos? ¿Y el gol que nos hizo campeones del mundo? Vale, existe la repetición, pero no es lo mismo. Desde Lo Vemos en el Bar damos por constituido el colectivo “En mi bar nadie se pierde un gol”. Como dueño de establecimiento, conseguir que ni un solo cliente recuerde un gol mítico por una repetición está en tus manos -visitas inoportunas al baño y problemas de visión porque el intenso de delante no aguanta un partido sentado, excluidos-. Optimizar los espacios de tu local y crear una zona de visualización deportiva perfecta, sin ángulos muertos y con acceso a la barra garantizado, es una manera de conseguir que todos tus clientes consideren tu bar como local de referencia para ver los partidos. Y es que mantener a los futboleros felices es importante, pero no debes olvidarte del innegable e inigualable componente social de los bares, que hará que para otros clientes tu establecimiento sea un espacio para charlar, ponerse al día con los amigos o simplemente disfrutar de una bebida o un buen plato de comida. Por esto precisamente tiene sentido hacer una “zona deportiva” y así cumplir un doble objetivo: Que los futboleros disfruten del partido en su espacio y puedan dar rienda suelta a sus emociones Que los no futboleros no se sientan incómodos o molestos por el ruido El objetivo final, que todos los clientes se sientan bien atendidos y cómodos en tu establecimiento, incluso en días de “partido grande” -esta será tu prueba de fuego, que convivan los que van a ver El Clásico con el club de Trivial que ha decidido que tu bar les llena de inspiración-. Los consejos de Lo Vemos en el Bar El tamaño en el fútbol sí importa Disponer de una zona deportiva perfectamente acotada, de un servicio de televisión que te permite ver todo el fútbol, de los mejores bocadillos de la ciudad y saber más de tu equipo que nadie no te garantiza que los clientes vayan a ir a tu bar a ver los partidos si no cuentas con la televisión adecuada. No es sencillo establecer un tamaño mínimo de pantalla, ya que dependerá en gran medida del número de televisiones y de las dimensiones de la zona deportiva de tu bar. Por esto, debes asegurarte de que desde la posición más alejada a la pantalla un cliente pueda diferenciar elementos de la retransmisión como los números del marcador o leer correctamente los rótulos en los cambios de jugadores. No subestimes el ocio Las pantallas son el eje fundamental de todas las retransmisiones deportivas, es cierto, si bien el fútbol y el deporte en general suelen ser también una excusa para pasar un rato con tus amig@s y divertirte. Además, los futboleros suelen ser clientes a los que les gusta hacer “la previa” ya en el mismo bar, por lo que otros elementos de entretenimiento serán bienvenidos para antes del partido, durante el descanso y una vez finalizado el encuentro. ¿Te has planteado poner un billar, futbolín o dardos? Complementarían a la perfección tu zona deportiva, entretendrían a los clientes en los tiempos muertos y te generarían algún ingreso extra. *Nota: Si no puedes moverlos o no tienes espacio para guardarlos, puede ser una mala idea. ¿Te imaginas que no puedas incluir más mesas la tarde del partido del año? La pérdida de ingresos para tu negocio en encuentros señalados, donde los bares están hasta los topes, no se compensaría con unas cuantas partidas de futbolín. Accesibilidad a la barra Cuidado con la disposición de las mesas. Asegúrate de que, en unas condiciones de máximo aforo del bar, existe siempre un acceso a la barra para los clientes. De este modo, no tendrán un sentimiento de incomodidad ni “pasarán” de ir a pedir porque tengan que sortear a varias personas y zafarse para hacerse hueco en la barra. Lo mismo es aplicable, más si cabe, para los camareros del bar, en el caso de que tengas servicio de mesas. Garantizar su correcta accesibilidad a todas las ubicaciones de los clientes es básico para que el servicio no se vea afectado y el ritmo de consumo no decrezca por “tráfico congestionado”. Salidas de emergencia siempre bien señalizadas Lo cortés no quita lo valiente, y sacar el máximo beneficio de un partido grande no puede ir en detrimento de la seguridad. ¿Acaso te compensaría una multa o un problema serio por unos euros de más? En los días de encuentros importantes, adapta tu bar para aprovechar al máximo la capacidad del mismo, pero las modificaciones en las posiciones de las mesas nunca deben suponer restar visibilidad a las salidas de emergencia o quitar un extintor para ganar espacio. Ya lo dijo Pirlo y la frase es totalmente aplicable a la gestión de tu bar: “al fútbol se juega con la cabeza”. Hazles sentir como en la grada Una decoración con motivos deportivos hará sentirse a los aficionados en su ambiente: banderines, posters, calendarios, camisetas en las paredes, música futbolera antes del partido etc. También puedes vestir a tus camareros con los colores del equipo de la ciudad o del que apoyan los aficionados. Si además los días de partido incluyes algún plato o menú especial con nombres de jugadores o clubes, estarás más cerca de fidelizar a un futbolero. La decoración corre de nuestra cuenta. En Lo Vemos en el Bar podrás descargar materiales imprimibles y personalizables como por ejemplo posters para anunciar los partidos. El nombre de los bocatas es cosa tuya.