En La Barra hablamos de

partidos

¿Lo escuchas? Sí, exacto, son los acordes del himno futbolero por antonomasia, esas notas que no por conocidas dejan de evocar el sueño de ver a tu equipo levantar la “orejona”, un coro de voces que solo con oírlo pone tu piel de gallina y te hace visualizar a los futbolistas formando concentrados, listos para darlo todo. Sí, vuelve la Champions League:   Y, con ella, vuelven los aficionados a llenar tu bar y vuelven sus voces -no tan celestiales como las del  himno- que piden otra ronda, una ración, un vaso de agua para afinar las gargantas o un café para permanecer despiertos y no perderse ni una jugada. Y vuelven los beneficios. Porque la Champions es la competición que, junto con la Eurocopa o el Mundial, más futboleros mueve a los bares. Si todo va bien para los intereses de los equipos españoles, el torneo será todavía largo, por lo que estos aficionados seguirán buscando en las próximas semanas un bar donde reunirse y empujar a su equipo. Por esto, es esencial que en tu local se encuentren mejor que en casa, que disfruten de una atmósfera sin igual y que sean conscientes de que, por fin, han encontrado su lugar para ver los partidos. Para conseguirlo, te recordamos cómo poner tu bar a punto para un día de fútbol y cómo rentabilizar las retransmisiones, pero además hemos preparado una lista de canciones especial para que, hasta que los comentaristas alcen sus voces y en el descanso, tu bar suene a fútbol de Champions.  De los himnos oficiales a los oficiosos, de canciones de grada a éxitos con los que los equipos Champions celebran las victorias, desde Plácido Domingo a AC/DC, del Arrebato a The Class: 50 canciones para que tu bar atrone fútbol. *Recuerda que esta lista es para que te inspires y obtengas ideas para una noche de Champions. La reproducción de listas de Spotify en un bar puede ser objeto de sanción. Para poder utilizar cualquier obra musical o audiovisual protegida, ya sea nacional o extranjera, necesitas una licencia SGAE.

Ingenio, imaginación, creatividad, buen humor y una pizca de amor por los colores: estos son los ingredientes que han utilizado los bares en el primer mes del Programa de Premios Vodafone TV Bares para crear sus publicaciones estrella en las redes sociales, demostrando que se les da tan bien la gestión de sus perfiles como la de sus establecimientos. Cada uno en su estilo y apoyando a su equipo, lo cierto es que han sido muchos los bares que se han sumado al hashtag #LoVemosEnElBar y han descargado las imágenes gratuitas de su área privada para hacer sus publicaciones más atractivas y, de paso, ganar entradas para ver a su equipo en vivo y en directo. Hemos seleccionado solo algunas de ellas para que te sirvan de inspiración y te ayuden a promocionar tus retransmisiones deportivas: 1. Waksman 14 Bar Restaurante, Madrid El gerente de Waksman 14, establecimiento ubicado en Madrid, ha demostrado que domina perfectamente las redes sociales y que sabe cómo aprovechar todos los recursos que #LoVemosEnElBar le ofrece para promocionar los partidos que retransmitirá. Como podrás ver en las siguientes publicaciones, ha utilizado diferentes hashtags para combinar fútbol y gastronomía. Además, ha complementado uno de sus posts con imágenes extraídas de nuestra programación.   2. Duppy Café, Valencia Valenciano y valencianista, así es Duppy Café, un establecimiento donde el fútbol es el principal protagonista de su muro de Facebook. En este caso, Duppy también completa sus publicaciones con imágenes, a las que añade hashtags relacionados con el fútbol. Además, hace un guiño a su equipo, el Valencia, con el #siempreamunt. 3. Bar Garibaldi, Fuenlabrada José Lázaro, del Bar Garibaldi, nos ha enseñado cómo a través de un tweet puede dar a conocer muchos aspectos de su bar. Para conseguirlo, ha compartido la ficha de su establecimiento en #LoVemosEnElBar, donde ha incluido imágenes, localización, una descripción del bar, sus servicios (terraza, WiFi, etc.) y hasta los equipos favoritos de sus clientes. De esta forma, José utiliza tanto las redes sociales como el buscador de #LoVemosEnElBar para promocionar sus retransmisiones deportivas y hacerse visible ante los futboleros que estén buscando un lugar donde seguir a su equipo. 4. Cervecería El Muro Benimaclet, Valencia Volvemos a Valencia y nos dirigimos hasta un muro de Facebook que respira fútbol, el de la Cervecería El Muro Benimaclet. Además de una muy completa utilización de hashtags, incluye en sus publicaciones una oferta específica para dinamizar sus partidos: “Si vienes con la camiseta del Valencia, te invitamos al primer doble que te tomes”. Sin duda, un lugar donde ver a los “che” en un ambiente futbolero. 5. PanchitoAribau, Barcelona Y de Valencia a Barcelona para llegar al muro de PanchitoAribau, un restaurante mexicano que además utiliza las imágenes del área privada de #LoVemosEnElBar para avisar a sus clientes de los partidos que va a retransmitir. 6. La Tahona, Girona En Girona están de enhorabuena: en su primera temporada en LaLiga Santander, el conjunto de Pablo Machín está cuajando una actuación muy destacada, hasta el punto de que todo parece indicar que no pasará apuros para mantener la categoría. La ciudad vibra con su equipo y los bares no iban a ser menos. Tanto que se atreven con publicaciones tan originales como la siguiente: una composición con la camiseta del Girona, una apetecible ración de boquerones y un mensaje claro: “Nos lo vamos a comer… AMUNT GIRONA”. Y, por supuesto, que no falte el hashtag #LoVemosEnElBar. ¡Nos declaremos seguidores incondicionales de La Tahona!

¿Lo escuchas? Sí, exacto, son los acordes del himno futbolero por antonomasia, esas notas que no por conocidas dejan de evocar el sueño de ver a tu equipo levantar la “orejona”, un coro de voces que solo con oírlo pone tu piel de gallina y te hace visualizar a los futbolistas formando concentrados, listos para darlo todo. Sí, vuelve la Champions League:   Y, con ella, vuelven los aficionados a llenar tu bar y vuelven sus voces -no tan celestiales como las del  himno- que piden otra ronda, una ración, un vaso de agua para afinar las gargantas o un café para permanecer despiertos y no perderse ni una jugada. Y vuelven los beneficios. Porque la Champions es la competición que, junto con la Eurocopa o el Mundial, más futboleros mueve a los bares. Si todo va bien para los intereses de los equipos españoles, el torneo será todavía largo, por lo que estos aficionados seguirán buscando en las próximas semanas un bar donde reunirse y empujar a su equipo. Por esto, es esencial que en tu local se encuentren mejor que en casa, que disfruten de una atmósfera sin igual y que sean conscientes de que, por fin, han encontrado su lugar para ver los partidos. Para conseguirlo, te recordamos cómo poner tu bar a punto para un día de fútbol y cómo rentabilizar las retransmisiones, pero además hemos preparado una lista de canciones especial para que, hasta que los comentaristas alcen sus voces y en el descanso, tu bar suene a fútbol de Champions.  De los himnos oficiales a los oficiosos, de canciones de grada a éxitos con los que los equipos Champions celebran las victorias, desde Plácido Domingo a AC/DC, del Arrebato a The Class: 50 canciones para que tu bar atrone fútbol. *Recuerda que esta lista es para que te inspires y obtengas ideas para una noche de Champions. La reproducción de listas de Spotify en un bar puede ser objeto de sanción. Para poder utilizar cualquier obra musical o audiovisual protegida, ya sea nacional o extranjera, necesitas una licencia SGAE.

Ingenio, imaginación, creatividad, buen humor y una pizca de amor por los colores: estos son los ingredientes que han utilizado los bares en el primer mes del Programa de Premios Vodafone TV Bares para crear sus publicaciones estrella en las redes sociales, demostrando que se les da tan bien la gestión de sus perfiles como la de sus establecimientos. Cada uno en su estilo y apoyando a su equipo, lo cierto es que han sido muchos los bares que se han sumado al hashtag #LoVemosEnElBar y han descargado las imágenes gratuitas de su área privada para hacer sus publicaciones más atractivas y, de paso, ganar entradas para ver a su equipo en vivo y en directo. Hemos seleccionado solo algunas de ellas para que te sirvan de inspiración y te ayuden a promocionar tus retransmisiones deportivas: 1. Waksman 14 Bar Restaurante, Madrid El gerente de Waksman 14, establecimiento ubicado en Madrid, ha demostrado que domina perfectamente las redes sociales y que sabe cómo aprovechar todos los recursos que #LoVemosEnElBar le ofrece para promocionar los partidos que retransmitirá. Como podrás ver en las siguientes publicaciones, ha utilizado diferentes hashtags para combinar fútbol y gastronomía. Además, ha complementado uno de sus posts con imágenes extraídas de nuestra programación.   2. Duppy Café, Valencia Valenciano y valencianista, así es Duppy Café, un establecimiento donde el fútbol es el principal protagonista de su muro de Facebook. En este caso, Duppy también completa sus publicaciones con imágenes, a las que añade hashtags relacionados con el fútbol. Además, hace un guiño a su equipo, el Valencia, con el #siempreamunt. 3. Bar Garibaldi, Fuenlabrada José Lázaro, del Bar Garibaldi, nos ha enseñado cómo a través de un tweet puede dar a conocer muchos aspectos de su bar. Para conseguirlo, ha compartido la ficha de su establecimiento en #LoVemosEnElBar, donde ha incluido imágenes, localización, una descripción del bar, sus servicios (terraza, WiFi, etc.) y hasta los equipos favoritos de sus clientes. De esta forma, José utiliza tanto las redes sociales como el buscador de #LoVemosEnElBar para promocionar sus retransmisiones deportivas y hacerse visible ante los futboleros que estén buscando un lugar donde seguir a su equipo. 4. Cervecería El Muro Benimaclet, Valencia Volvemos a Valencia y nos dirigimos hasta un muro de Facebook que respira fútbol, el de la Cervecería El Muro Benimaclet. Además de una muy completa utilización de hashtags, incluye en sus publicaciones una oferta específica para dinamizar sus partidos: “Si vienes con la camiseta del Valencia, te invitamos al primer doble que te tomes”. Sin duda, un lugar donde ver a los “che” en un ambiente futbolero. 5. PanchitoAribau, Barcelona Y de Valencia a Barcelona para llegar al muro de PanchitoAribau, un restaurante mexicano que además utiliza las imágenes del área privada de #LoVemosEnElBar para avisar a sus clientes de los partidos que va a retransmitir. 6. La Tahona, Girona En Girona están de enhorabuena: en su primera temporada en LaLiga Santander, el conjunto de Pablo Machín está cuajando una actuación muy destacada, hasta el punto de que todo parece indicar que no pasará apuros para mantener la categoría. La ciudad vibra con su equipo y los bares no iban a ser menos. Tanto que se atreven con publicaciones tan originales como la siguiente: una composición con la camiseta del Girona, una apetecible ración de boquerones y un mensaje claro: “Nos lo vamos a comer… AMUNT GIRONA”. Y, por supuesto, que no falte el hashtag #LoVemosEnElBar. ¡Nos declaremos seguidores incondicionales de La Tahona!

Futbolistas con apodos hay muchos. Con apodos graciosos, no tantos, pero echando la vista atrás se nos ocurren unos cuantos: “Mortadelo” Mirosavljevic, Albert Ferrer y Sergi Barjuan alias “Los ponys”, Carmelo “El Beckembauer de la Bahía”, “Copito de nieve” Koeman, “Shrek” Gravesen o Pablo “Dr. Terror” Alfaro podrían ser buenos ejemplos. Sin embargo, en #LoVemosEnEnElBar siempre estamos pensando en tu establecimiento y, por eso, hemos preparado un once titular con jugadores que, por sus apodos, te puedes llevar a tu carta en cualquier momento. Este es el equipazo que nos saldría con aquellos futbolistas con mote de comida:  1. Carlos “Lechuga” Roa Seguro que los aficionados mallorquinistas guardan muy buen recuerdo de Carlos Roa, guardameta titular en una de las mejores épocas del cuadro bermellón. De hecho, con él en la portería, el equipo por aquél entonces entrenado por Héctor Cúper disputó una final de Copa del Rey contra el F.C. Barcelona y ganó una Supercopa. En su mejor momento profesional anunció su retirada por motivos religiosos, para volver tras unos meses. También jugó en el Albacete. En cuanto a su apodo, se debe a su dieta estricta en la que, como habrás adivinado, la lechuga era la principal -cuentan que prácticamente la única- protagonista. En el caso de que Roa no te cuadre en la carta, no te preocupes, tenemos sustituto. Se trata de Germán Lux, en su momento portero del Deportivo de la Coruña que es apodado “Poroto” (alubia). Fuente: LaLiga.es  2. Cristian “Cebolla” Rodríguez Al uruguayo, ex jugador del Atlético de Madrid, se le apoda así desde las categorías inferiores de Peñarol de Montevideo, cuando por su velocidad y sus rápidas acciones hacía a sus rivales llorar. Al final, a los que hizo llorar fue a algunos aficionados colchoneros, aunque por su pobre rendimiento. Fuente: mercafichajes.es 3. Raúl “Chori” Albiol El primer “chorizo” de la alineación es para un campeón del mundo y de Europa con la Selección Española, Raúl Albiol. Parece que el mote viene de lejos, y es que fue uno de esos niños que de repente crecen mucho y al que, según se comenta, tuvieron que “enseñarle a correr con coordinación”. El mote tiene sus variantes y, en su ya mítica presentación, Pepe Reina se refirió al central como “Longaniza”. Fuente: elmundo.es  4. Pablo “Boniato” Forlán Otro uruguayo y otro atlético. Mucho mejor recuerdo que “El Cebolla” dejó en el Atleti Diego Forlán, “El Cachavacha”, un goleador como pocos se han visto a orillas del Manzanares. Como de casta la viene al galgo, su padre Pablo Justo Forlán fue un férreo central que participó en 3 mundiales con la selección charrúa. Era apodado “El Boniato”, por su constitución delgada a pesar de su altura. Fuente: 20minutos.es 5. Cesc “Empanada” Fábregas Otro de los descubrimientos de Pepe Reina, que no dudó en llamar al fino centrocampista del Chelsea “empanada” por su tendencia a evadirse de lo que está pasando a su alrededor, dicho de una manera fina y por no parafrasear al portero con eso de que “no se entera de una m_____”. Fuente: abc.es  6. Ariel “Bombón” Rosada Para muchos aficionados quizá no sean un nombre ni un apodo común, pero estamos seguros de que los seguidores del Celta lo tienen en su pensamiento. El argentino jugó en el conjunto gallego dos temporadas, desde 2007 a 2009. En Vigo dejó buen recuerdo y, en cuanto a su apodo, se dice que proviene de su etapa en México, donde le llamaban “Bombón” por su “pelo largo y cara bonita”. Se da la casualidad de que su otro apodo, más ajustado a sus características futbolísticas como centrocampista de brega, es todo lo contrario a la dulzura que inspira “bombón”: Ariel Rosada también fue conocido como “El Carnicero”. Que se ande con ojo Albiol en el vestuario. Fuente: moiceleste.com 7. Gonzalo “Chory” Castro Otro uruguayo con pasado y presente en España: Mallorca, Real Sociedad y Málaga. A Castro el apodo le viene de familia: “Lo de Chory viene de mi padre, que también era jugador. En Uruguay se ponen muchos apodos. Era por su baile. El chorizo seco, si lo tuerces, no se quiebra. Le decían chorizo por su forma de moverse, no se quebraba en el campo”. Ahí es nada. Mira que podrían haberle puesto “La roca” o “El muro”, que tampoco se quiebran, pero prefirieron compararlo con un chorizo. Fuente: marca.com 8. Ángel “El Fideo” Di María Futbolista de sobra conocido en España, no hace darle muchas vueltas al porqué de su apodo. Basta ver una imagen. Sin embargo, si te estás preguntando quién le puso el mote, fue otra cara conocida. Concretamente, Diego Armando Maradona, que en una concentración de la selección argentina se lo puso por “flaco y espigado”. Fuente: filo.news 9. Javier “Chicharito” Hernández El padre del delantero del West Ham, también futbolista, era conocido como “El Chícharo” (guisante) por sus ojos verdes. No le dieron muchas vueltas en México y a su hijo le apodaron “Chicharito”. Fuente: marca.com 10. Javier “Conejo” Saviola Barcelona, Sevilla, Real Madrid y Málaga. Saviola tiene una amplia trayectoria en el fútbol español, al que llegó desde Argentina con el apodo ya puesto: “Conejo”. Fue otro conocido quien lo inventó, para más señas “El Mono” Burgos, que cuando compartían vestuario en Ríver Plate lo llamó así “por su velocidad y porque nunca se sabía para dónde iba a salir". Fuente: sports.vice.es 11. Peter “Espárrago” Crouch Y si Saviola no destaca precisamente por su altura, todo lo contrario le ocurre a Peter Crouch, delantero inglés del Stoke City que, con 2,02 y sin llegar a los 80 kilos, es apodado “Espárrago” por razones obvias. Fuente: stokecityfc.com

Seguro que tú, como dueño de un bar, has lidiado con muchísimos tipos de camarero a lo largo de tu carrera: el dicharachero, el que tenía problemas de equilibrio con las bandejas, el que tardó dos semanas en aprenderse la carta de montaditos, el que tiraba del equipo, el que necesitaba que estuviesen todo el rato encima de él… Estamos también convencidos de que, además, sabes identificar cuándo un camarero se equivoca. Un ejemplo rápido: una pareja le pide una cerveza y un refresco. Al llevarlo a la mesa, le pone el refresco a la chica y la cerveza al chico sin preguntar antes para quién es cada cosa. Error. Pero hay más: un servicio deficiente, no saber explicar los platos, recomendar un vino no adecuado, equivocar mesas…. Para ayudarte a escoger a los mejores, en #LoVemosEnElBar hemos preparado una recopilación de las principales características que debe cumplir un camarero para que su contratación sea todo un éxito. 1 - Comunicación, amabilidad y paciencia Cualidad imprescindible en todo camarero. Con el carisma se viene de fábrica, pero un trato exquisito y respetuoso con el cliente está al alcance de cualquiera, bajo cualquier circunstancia. Incluso cuando un usuario tiene ganas de ponerle a prueba, es “demasiado” exigente o la comida no ha sido de su agrado. En estos casos serán características esenciales, pero también cuando vienen “bien dadas” es necesario que el camarero sepa comunicarse con el cliente de la manera correcta. La cercanía es un arma de doble filo, ya que habrá algunos comensales que aprecien un trato más cercano y otros que solo estén interesados en comer. En su mano está identificarlos, saber adaptarse a cada usuario y siempre tener una respuesta satisfactoria para todos. 2 - Tolerancia al estrés Un pedido que tarda, un cliente que pide que le pasen más el filete, otro que pidió el agua con gas, el que quiere saber dónde hay un enchufe para cargar el móvil, la que pide la contraseña del WiFi, la tablet donde recoges los pedidos se cuelga, el carrito del bebé que no cabe, los que tienen prisa porque les traigas la cuenta… o todo a la vez. El trabajo de camarero puede llegar a ser muy estresante. Por esto, es necesario que cuentes con un equipo con una alta tolerancia al estrés, que no colapsen y puedan salir de situaciones como las comentadas sin bloquearse. 3 - Mentalidad de ventas Un camarero servicial y atento es un “regalo” para el gerente y para los clientes, pero si además entre sus cualidades está la facilidad para vender… mejor todavía. Por ejemplo, ofreciendo sugerencias diarias o fuera de carta que puedan aumentar el ticket medio o aplicando técnicas como el upselling o el crosselling. A pesar de sus nombres en inglés, seguro que sabes de lo que hablamos. El upselling consiste en vender algo más rentable para el negocio. Por ejemplo, recomendando un vino de precio similar a otro para el cliente pero por el que pagas menos al proveedor. En cuanto al crosselling, se refiere a la venta cruzada. Por ejemplo, si han escogido un menú que no incluye postre, que el camarero sea capaz de recomendar las especialidades de la casa o, si es un menú de carne que incluye un refresco, contar las bondades de acompañarlo de un vino tinto. 4 - Motivación, proactividad y energía En el de camarero, como en cualquier otro trabajo, la motivación se transmite. El cliente debe percibir que le atiende una persona motivada y que está a gusto donde está, haciendo su labor y consiguiendo que la experiencia del comensal sea lo más satisfactoria posible. Por esto, es recomendable contratar a trabajadores que muestren ilusión por el puesto y no a otros que ya estén “de vuelta” o que prefieran estar en cualquier otro trabajo. Además, transmitir energía y no desgana es esencial. Y es que hay que tener en cuenta que, aunque él o ella estén trabajando, los clientes pueden estar en el restaurante como parte de su ocio, queriendo pasar un buen rato. Nada mejor para estropearlo que un camarero apático. 5 - Concentración en las mesas y previsión Que se acabe el pan, que una bebida está a punto de terminarse, que se escuche el ruido de un cubierto contra el suelo… Son muchas las señales previas a que los clientes comiencen a hacer aspavientos para llamar al camarero que indican que tienen una necesidad o que van a tenerla en breve. Por lo tanto, la concentración en las mesas que atienden es básica para los camareros. Si percibes que se distraen con facilidad y solo atienden a su mesa al cuarto “Perdona” de los clientes, puede que tengas que dar algún toque de atención. 6 - Conocimiento del menú y el establecimiento El camarero perfecto debe conocer la carta y el restaurante como la palma de su mano. No debe haber resquicio a la duda en preguntas de los clientes como: ¿Este plato lleva…? ¿Cuál es la contraseña del WiFi? ¿Disponen de sillas para bebés? ¿Qué vino nos recomiendas? ¿Qué partidos retransmites? ¿La tortilla tiene cebolla? (El dilema Cristiano vs Messi aplicado a la cocina) En este punto, es importante que le proveas de una formación previa exhaustiva. 7 - Dominio del protocolo (aunque sea el básico) Sabemos que tu bar o restaurante no es la Casa Real y que no es necesario que tus camareros “estudien” protocolo, pero sí deben saber algunas reglas básicas que los clientes podrían exigirles. Muchas de ellas son obvias, pero aquí van algunos ejemplos: Posición correcta de los cubiertos: cucharas y cuchillos a la derecha (filos hacia dentro), tenedores a la izquierda. El pan siempre a la izquierda del comensal. Cuando un usuario deja los cubiertos juntos en el centro del plato y en posición vertical, significa que ha terminado y puedes retirarlo. Si están colocados a ambos lados del plato o en la mesa, el comensal no ha concluido. Los pedidos se deberán tomar siempre de pie y no apoyar la libreta o el dispositivo sobre la mesa. Entregar la cuenta siempre cuando el cliente la haya pedido, nunca antes. Si hay una pareja o grupo compartiendo mesa, se debe servir a todos a la vez. Las bebidas se sirven siempre por la derecha del cliente.

Futbolistas con apodos hay muchos. Con apodos graciosos, no tantos, pero echando la vista atrás se nos ocurren unos cuantos: “Mortadelo” Mirosavljevic, Albert Ferrer y Sergi Barjuan alias “Los ponys”, Carmelo “El Beckembauer de la Bahía”, “Copito de nieve” Koeman, “Shrek” Gravesen o Pablo “Dr. Terror” Alfaro podrían ser buenos ejemplos. Sin embargo, en #LoVemosEnEnElBar siempre estamos pensando en tu establecimiento y, por eso, hemos preparado un once titular con jugadores que, por sus apodos, te puedes llevar a tu carta en cualquier momento. Este es el equipazo que nos saldría con aquellos futbolistas con mote de comida:  1. Carlos “Lechuga” Roa Seguro que los aficionados mallorquinistas guardan muy buen recuerdo de Carlos Roa, guardameta titular en una de las mejores épocas del cuadro bermellón. De hecho, con él en la portería, el equipo por aquél entonces entrenado por Héctor Cúper disputó una final de Copa del Rey contra el F.C. Barcelona y ganó una Supercopa. En su mejor momento profesional anunció su retirada por motivos religiosos, para volver tras unos meses. También jugó en el Albacete. En cuanto a su apodo, se debe a su dieta estricta en la que, como habrás adivinado, la lechuga era la principal -cuentan que prácticamente la única- protagonista. En el caso de que Roa no te cuadre en la carta, no te preocupes, tenemos sustituto. Se trata de Germán Lux, en su momento portero del Deportivo de la Coruña que es apodado “Poroto” (alubia). Fuente: LaLiga.es  2. Cristian “Cebolla” Rodríguez Al uruguayo, ex jugador del Atlético de Madrid, se le apoda así desde las categorías inferiores de Peñarol de Montevideo, cuando por su velocidad y sus rápidas acciones hacía a sus rivales llorar. Al final, a los que hizo llorar fue a algunos aficionados colchoneros, aunque por su pobre rendimiento. Fuente: mercafichajes.es 3. Raúl “Chori” Albiol El primer “chorizo” de la alineación es para un campeón del mundo y de Europa con la Selección Española, Raúl Albiol. Parece que el mote viene de lejos, y es que fue uno de esos niños que de repente crecen mucho y al que, según se comenta, tuvieron que “enseñarle a correr con coordinación”. El mote tiene sus variantes y, en su ya mítica presentación, Pepe Reina se refirió al central como “Longaniza”. Fuente: elmundo.es  4. Pablo “Boniato” Forlán Otro uruguayo y otro atlético. Mucho mejor recuerdo que “El Cebolla” dejó en el Atleti Diego Forlán, “El Cachavacha”, un goleador como pocos se han visto a orillas del Manzanares. Como de casta la viene al galgo, su padre Pablo Justo Forlán fue un férreo central que participó en 3 mundiales con la selección charrúa. Era apodado “El Boniato”, por su constitución delgada a pesar de su altura. Fuente: 20minutos.es 5. Cesc “Empanada” Fábregas Otro de los descubrimientos de Pepe Reina, que no dudó en llamar al fino centrocampista del Chelsea “empanada” por su tendencia a evadirse de lo que está pasando a su alrededor, dicho de una manera fina y por no parafrasear al portero con eso de que “no se entera de una m_____”. Fuente: abc.es  6. Ariel “Bombón” Rosada Para muchos aficionados quizá no sean un nombre ni un apodo común, pero estamos seguros de que los seguidores del Celta lo tienen en su pensamiento. El argentino jugó en el conjunto gallego dos temporadas, desde 2007 a 2009. En Vigo dejó buen recuerdo y, en cuanto a su apodo, se dice que proviene de su etapa en México, donde le llamaban “Bombón” por su “pelo largo y cara bonita”. Se da la casualidad de que su otro apodo, más ajustado a sus características futbolísticas como centrocampista de brega, es todo lo contrario a la dulzura que inspira “bombón”: Ariel Rosada también fue conocido como “El Carnicero”. Que se ande con ojo Albiol en el vestuario. Fuente: moiceleste.com 7. Gonzalo “Chory” Castro Otro uruguayo con pasado y presente en España: Mallorca, Real Sociedad y Málaga. A Castro el apodo le viene de familia: “Lo de Chory viene de mi padre, que también era jugador. En Uruguay se ponen muchos apodos. Era por su baile. El chorizo seco, si lo tuerces, no se quiebra. Le decían chorizo por su forma de moverse, no se quebraba en el campo”. Ahí es nada. Mira que podrían haberle puesto “La roca” o “El muro”, que tampoco se quiebran, pero prefirieron compararlo con un chorizo. Fuente: marca.com 8. Ángel “El Fideo” Di María Futbolista de sobra conocido en España, no hace darle muchas vueltas al porqué de su apodo. Basta ver una imagen. Sin embargo, si te estás preguntando quién le puso el mote, fue otra cara conocida. Concretamente, Diego Armando Maradona, que en una concentración de la selección argentina se lo puso por “flaco y espigado”. Fuente: filo.news 9. Javier “Chicharito” Hernández El padre del delantero del West Ham, también futbolista, era conocido como “El Chícharo” (guisante) por sus ojos verdes. No le dieron muchas vueltas en México y a su hijo le apodaron “Chicharito”. Fuente: marca.com 10. Javier “Conejo” Saviola Barcelona, Sevilla, Real Madrid y Málaga. Saviola tiene una amplia trayectoria en el fútbol español, al que llegó desde Argentina con el apodo ya puesto: “Conejo”. Fue otro conocido quien lo inventó, para más señas “El Mono” Burgos, que cuando compartían vestuario en Ríver Plate lo llamó así “por su velocidad y porque nunca se sabía para dónde iba a salir". Fuente: sports.vice.es 11. Peter “Espárrago” Crouch Y si Saviola no destaca precisamente por su altura, todo lo contrario le ocurre a Peter Crouch, delantero inglés del Stoke City que, con 2,02 y sin llegar a los 80 kilos, es apodado “Espárrago” por razones obvias. Fuente: stokecityfc.com

Seguro que tú, como dueño de un bar, has lidiado con muchísimos tipos de camarero a lo largo de tu carrera: el dicharachero, el que tenía problemas de equilibrio con las bandejas, el que tardó dos semanas en aprenderse la carta de montaditos, el que tiraba del equipo, el que necesitaba que estuviesen todo el rato encima de él… Estamos también convencidos de que, además, sabes identificar cuándo un camarero se equivoca. Un ejemplo rápido: una pareja le pide una cerveza y un refresco. Al llevarlo a la mesa, le pone el refresco a la chica y la cerveza al chico sin preguntar antes para quién es cada cosa. Error. Pero hay más: un servicio deficiente, no saber explicar los platos, recomendar un vino no adecuado, equivocar mesas…. Para ayudarte a escoger a los mejores, en #LoVemosEnElBar hemos preparado una recopilación de las principales características que debe cumplir un camarero para que su contratación sea todo un éxito. 1 - Comunicación, amabilidad y paciencia Cualidad imprescindible en todo camarero. Con el carisma se viene de fábrica, pero un trato exquisito y respetuoso con el cliente está al alcance de cualquiera, bajo cualquier circunstancia. Incluso cuando un usuario tiene ganas de ponerle a prueba, es “demasiado” exigente o la comida no ha sido de su agrado. En estos casos serán características esenciales, pero también cuando vienen “bien dadas” es necesario que el camarero sepa comunicarse con el cliente de la manera correcta. La cercanía es un arma de doble filo, ya que habrá algunos comensales que aprecien un trato más cercano y otros que solo estén interesados en comer. En su mano está identificarlos, saber adaptarse a cada usuario y siempre tener una respuesta satisfactoria para todos. 2 - Tolerancia al estrés Un pedido que tarda, un cliente que pide que le pasen más el filete, otro que pidió el agua con gas, el que quiere saber dónde hay un enchufe para cargar el móvil, la que pide la contraseña del WiFi, la tablet donde recoges los pedidos se cuelga, el carrito del bebé que no cabe, los que tienen prisa porque les traigas la cuenta… o todo a la vez. El trabajo de camarero puede llegar a ser muy estresante. Por esto, es necesario que cuentes con un equipo con una alta tolerancia al estrés, que no colapsen y puedan salir de situaciones como las comentadas sin bloquearse. 3 - Mentalidad de ventas Un camarero servicial y atento es un “regalo” para el gerente y para los clientes, pero si además entre sus cualidades está la facilidad para vender… mejor todavía. Por ejemplo, ofreciendo sugerencias diarias o fuera de carta que puedan aumentar el ticket medio o aplicando técnicas como el upselling o el crosselling. A pesar de sus nombres en inglés, seguro que sabes de lo que hablamos. El upselling consiste en vender algo más rentable para el negocio. Por ejemplo, recomendando un vino de precio similar a otro para el cliente pero por el que pagas menos al proveedor. En cuanto al crosselling, se refiere a la venta cruzada. Por ejemplo, si han escogido un menú que no incluye postre, que el camarero sea capaz de recomendar las especialidades de la casa o, si es un menú de carne que incluye un refresco, contar las bondades de acompañarlo de un vino tinto. 4 - Motivación, proactividad y energía En el de camarero, como en cualquier otro trabajo, la motivación se transmite. El cliente debe percibir que le atiende una persona motivada y que está a gusto donde está, haciendo su labor y consiguiendo que la experiencia del comensal sea lo más satisfactoria posible. Por esto, es recomendable contratar a trabajadores que muestren ilusión por el puesto y no a otros que ya estén “de vuelta” o que prefieran estar en cualquier otro trabajo. Además, transmitir energía y no desgana es esencial. Y es que hay que tener en cuenta que, aunque él o ella estén trabajando, los clientes pueden estar en el restaurante como parte de su ocio, queriendo pasar un buen rato. Nada mejor para estropearlo que un camarero apático. 5 - Concentración en las mesas y previsión Que se acabe el pan, que una bebida está a punto de terminarse, que se escuche el ruido de un cubierto contra el suelo… Son muchas las señales previas a que los clientes comiencen a hacer aspavientos para llamar al camarero que indican que tienen una necesidad o que van a tenerla en breve. Por lo tanto, la concentración en las mesas que atienden es básica para los camareros. Si percibes que se distraen con facilidad y solo atienden a su mesa al cuarto “Perdona” de los clientes, puede que tengas que dar algún toque de atención. 6 - Conocimiento del menú y el establecimiento El camarero perfecto debe conocer la carta y el restaurante como la palma de su mano. No debe haber resquicio a la duda en preguntas de los clientes como: ¿Este plato lleva…? ¿Cuál es la contraseña del WiFi? ¿Disponen de sillas para bebés? ¿Qué vino nos recomiendas? ¿Qué partidos retransmites? ¿La tortilla tiene cebolla? (El dilema Cristiano vs Messi aplicado a la cocina) En este punto, es importante que le proveas de una formación previa exhaustiva. 7 - Dominio del protocolo (aunque sea el básico) Sabemos que tu bar o restaurante no es la Casa Real y que no es necesario que tus camareros “estudien” protocolo, pero sí deben saber algunas reglas básicas que los clientes podrían exigirles. Muchas de ellas son obvias, pero aquí van algunos ejemplos: Posición correcta de los cubiertos: cucharas y cuchillos a la derecha (filos hacia dentro), tenedores a la izquierda. El pan siempre a la izquierda del comensal. Cuando un usuario deja los cubiertos juntos en el centro del plato y en posición vertical, significa que ha terminado y puedes retirarlo. Si están colocados a ambos lados del plato o en la mesa, el comensal no ha concluido. Los pedidos se deberán tomar siempre de pie y no apoyar la libreta o el dispositivo sobre la mesa. Entregar la cuenta siempre cuando el cliente la haya pedido, nunca antes. Si hay una pareja o grupo compartiendo mesa, se debe servir a todos a la vez. Las bebidas se sirven siempre por la derecha del cliente.

Seguro que todos tenemos el típico amigo o conocido que iba para estrella del fútbol y que, según dice, jugó en una de las mejores canteras de España… pero tuvo una lesión que le obligó a retirarse prematuramente, eligió los estudios en vez del deporte, un entrenador no confió en él cuando mejor estaba o no se rodeó de buenas influencias. Sí, tú lo escuchas cuando te lo cuenta en el bar con dos cañas, pero sabes que, en realidad y en un 99% de los casos, son excusas. Pero estas disculpas no son exclusivas de los futbolistas frustrados, también los profesionales son capaces de recurrir a las excusas más inverosímiles para justificar un mal partido, un fallo a puerta vacía o una cantada de las que dan la vuelta al mundo. En #LoVemosEnElBar estamos fascinados con la imaginación de algunos y cómo unas ranas son capaces de arruinar un partido o unas las medias pueden ser las responsables de un empate. ¿No te lo crees? Sigue leyendo: Las ranas, de La Roja desde chiquititas Muchos recordaréis el primer partido de la Selección en el Mundial de 2006. España jugó un auténtico partidazo y “bailó” a Ucrania en Leipzig desde el primer minuto. Un contundente 4 a 0 final con goles de Villa (2), Xabi Alonso y Fernando Torres cerraba un debut soñado para el combinado español, que finalmente caería eliminada ante Francia con gol de Zidane. Para Vladislav Vashchuk, defensa ucraniano, la culpa del mal resultado no fue suya ni de sus compañeros, sino de unas ranas que la noche anterior “apenas nos dejaron pegar ojo croando. Estuvimos todos a punto de buscar unos palos e ir a cazarlas”. Balotelli, un dolor que vale un iPhone Con los antecedentes de Balotelli, prácticamente cualquier cosa que nos cuenten, cuela. Por eso, nadie se extrañará de saber que, jugando en el Liverpool, en la previa de un entrenamiento vio a un compañero con un nuevo modelo de iPhone. La práctica comenzó y “Super Mario” se retiró de la misma aduciendo molestias. Al volver al vestuario sus compañeros, vieron que Balotelli ya tenía en su poder el nuevo iPhone. ¿Casualidad? Los recogepelotas le tienen manía a Mourinho Que Mourinho es uno de los entrenadores “top” -como él mismo diría- nadie lo pone en duda, solo hay que mirar su palmarés. Sin embargo, con él no hay un punto medio, y tan loadas u odiadas como sus disposiciones tácticas son sus ruedas de prensa. En una de las más célebres, tras perder frente al Barcelona la Supercopa de España de 2011 a los mandos del Real Madrid, el técnico portugués encontró al culpable de la derrota en la banda, y no, no era él: “A partir del primer minuto del segundo tiempo, y no lo critico, porque hay gente que lo hace, los recogepelotas se esconden. Ocurre en los equipos pequeñitos cuando se encuentran en dificultades”. En diciembre de 2014, cuando entrenaba al Chelsea y el cuadro londinense perdió su condición de invicto frente al Newcastle, Mourinho volvió a acordarse de ellos: "No se puede castigar al recogepelotas que desaparece, ni a la gente de la grada que no devuelve el esférico, ni al que manda un balón al campo para que haya dos en juego y se tenga que parar el partido". Panucci, un tío sensible Seguramente, si tratas de poner una estantería en tu bar y el taladro “es malo”, los agujeros saldrán regular y no quedará como a ti te gustaría. Entonces, ¿de quién sería la culpa? De la herramienta, está claro. Como cuando un futbolista falla un penalti y se queda mirando y pisando el terreno de juego, como si fuese la causa del error. Algo así debió pensar Panucci, exjugador del Real Madrid, tras el empate de su selección frente a la de Dinamarca en la Eurocopa de 2004. Según el lateral, el problema eran las medias que vestía Italia, que estaban hechas “de un hilo demasiado áspero”. Leer para creer. Ronaldinho y el insomnio Genio y figura. En el campo y fuera de él. No descubrimos nada si decimos que Ronaldinho es un tío alegre, al que le gusta pasarlo bien y salir de fiesta “de vez en cuando”. En el año 2012, el Gaucho jugaba para el Flamengo, pero lo que es entrenar… alegó insomnio crónico para no participar en las sesiones matutinas de su equipo. Que cada uno piense lo que quiera. “Calamity” James, Lara Croft y Kazuya Mishima: Un trío mal avenido David James, portero internacional inglés al que los aficionados pusieron el sobrenombre de “Calamity” por sus cantadas, tenía muy claro quién era la responsable de sus malas actuaciones cuando vestía los colores del Liverpool: la PlayStation ®, concretamente el Tomb Raider y el Tekken, que no le dejaban descansar por jugar demasiado. Eso es lo que contó tras una mala actuación frente al Newcastle. Seguro que Lara Croft y Kazuya Mishima no piensan lo mismo. Xavi: el “amigo” de los jardineros Xavi ha sido el máximo exponente del fútbol de toque del Barcelona y de La Roja. El centrocampista jugaba y hacía jugar. Sin embargo, en las -escasas- ocasiones en la que el juego no fluía, encontraba un culpable recurrente: el césped del estadio en cuestión. Así fue tras la derrota ante el Valladolid en 2014. El medio, a pesar de admitir el mal partido de su equipo, apuntó hacia los jardineros de Zorrilla: "Lo hemos intentado de todas las maneras, pero el campo tampoco ha ayudado. No estaba en buenas condiciones". Algo que, según él, no les permitió hacer el "juego fluido" acostumbrado. Pero todo comenzó allá por 2011, en plena época “tensa” entre Real Madrid y Barcelona y en vísperas de un partido de vuelta de Champions en el Camp Nou. Xavi volvió a acordarse del césped, en este caso del de su eterno rival, y afirmó que “el aficionado quiere ver ocasiones de gol, no un césped alto y seco que no beneficie al fútbol de ataque. Me parece lamentable que en 2011 no haya una norma para el estado del césped”. Schweinsteiger, un tío muy familiar Bastian Schweinsteiger, antes de ser capitán y referencia de la selección alemana y del Bayern, fue una promesa del club bávaro que cometió alguna “travesura”. En esa época, unos empleados del club le encontraron en el vestuario, metido en el jacuzzi del equipo con una mujer. Cuando le preguntaron qué estaba pasando, él, ni corto ni perezoso, les dijo que en realidad esa chica era su prima. El club no le creyó -pobre Bastian- y acabó multándole. Tommy Docherty y el autobusero de Manchester Los ingleses se toman la archiconocida puntualidad británica muy a pecho. Los retrasos pueden llegar a irritar, y de qué manera. Incluso pueden ser causantes de un descenso. Da fe de ello Tommy Docherty, entrenador del United en 1974, temporada de infausto recuerdo para los seguidores de los Red Devils, que vieron cómo su equipo descendía a la hoy llamada Championship. Para Docherty no fueron los jugadores los culpables ni él como técnico, fue el conductor del autobús, que se retrasó varias veces a lo largo de la competición.

¿Quién no ha soñado con ver en el estadio una gran remontada? ¿Con disfrutar de una victoria contra pronóstico? ¿A qué aficionado al fútbol no le gustaría asistir a un derbi de máxima rivalidad? Compartir cánticos con tus vecinos de asiento, vocear el himno durante la salida de los jugadores, sumarte a una ola, guardar en tu mente para siempre la imagen de un gol, disfrutar de cada momento del calentamiento, analizar el juego de tu equipo desde un lugar privilegiado… Saltar, gritar, aplaudir, sentir, compartir. Eres el revulsivo que necesita tu equipo. Por eso, te invitamos a que, como hacen los futbolistas, saltes del banquillo al campo, más concretamente de la silla o el taburete del bar a las gradas del estadio que tú quieras. #LoVemosEnElBar te regala una entrada doble para un partido de LaLiga Santander o LaLiga 1|2|3| durante la primera vuelta de la temporada 2017/2018. Tanto si eres el propietario del bar como si eres uno de sus clientes, tienes tu oportunidad de conseguirla. ¿Cómo? Toma nota: *Aficionados que ven el deporte en el bar: Hazte una foto viendo deporte en un bar. Súbela a Twitter con el hashtag #LoVemosEnElBar. Podrás subir tantas imágenes como quieras. Cuantas más subas, mayores posibilidades de ganar. Más sencillo que marcar un gol a puerta vacía y a veinte centímetros de la línea. *Propietarios de bar con Vodafone TV Bares contratado: Anima a tus clientes a que suban una foto a Twitter viendo el partido en tu bar con el hashtag #LoVemosEnElBar. Automáticamente, con la primera foto subida desde tu bar entrarás en el sorteo de dos entradas VIP para ti. Cuantos más clientes suban fotos en tu establecimiento, más posibilidades tenéis de ganar. Así de fácil. Podrás participar desde el 18 de agosto de 2017 hasta el 10 de septiembre de 2017, ambos inclusive. Consulta las condiciones generales del concurso en este enlace. Además, para que puedas promocionar el concurso y llenar tu negocio de clientes, hemos creado carteles e imágenes para tu bar y tus Redes Sociales. Descárgalas aquí: [caption id="attachment_4748" align="alignleft" width="300"] Descarga carteles para tu bar[/caption] [caption id="" align="alignleft" width="300"] Descarga imágenes para las RRSS de tu bar[/caption] [caption id="" align="alignleft" width="300"]redes Descarga imágenes para las RRSS de tu bar[/caption]

Seguro que todos tenemos el típico amigo o conocido que iba para estrella del fútbol y que, según dice, jugó en una de las mejores canteras de España… pero tuvo una lesión que le obligó a retirarse prematuramente, eligió los estudios en vez del deporte, un entrenador no confió en él cuando mejor estaba o no se rodeó de buenas influencias. Sí, tú lo escuchas cuando te lo cuenta en el bar con dos cañas, pero sabes que, en realidad y en un 99% de los casos, son excusas. Pero estas disculpas no son exclusivas de los futbolistas frustrados, también los profesionales son capaces de recurrir a las excusas más inverosímiles para justificar un mal partido, un fallo a puerta vacía o una cantada de las que dan la vuelta al mundo. En #LoVemosEnElBar estamos fascinados con la imaginación de algunos y cómo unas ranas son capaces de arruinar un partido o unas las medias pueden ser las responsables de un empate. ¿No te lo crees? Sigue leyendo: Las ranas, de La Roja desde chiquititas Muchos recordaréis el primer partido de la Selección en el Mundial de 2006. España jugó un auténtico partidazo y “bailó” a Ucrania en Leipzig desde el primer minuto. Un contundente 4 a 0 final con goles de Villa (2), Xabi Alonso y Fernando Torres cerraba un debut soñado para el combinado español, que finalmente caería eliminada ante Francia con gol de Zidane. Para Vladislav Vashchuk, defensa ucraniano, la culpa del mal resultado no fue suya ni de sus compañeros, sino de unas ranas que la noche anterior “apenas nos dejaron pegar ojo croando. Estuvimos todos a punto de buscar unos palos e ir a cazarlas”. Balotelli, un dolor que vale un iPhone Con los antecedentes de Balotelli, prácticamente cualquier cosa que nos cuenten, cuela. Por eso, nadie se extrañará de saber que, jugando en el Liverpool, en la previa de un entrenamiento vio a un compañero con un nuevo modelo de iPhone. La práctica comenzó y “Super Mario” se retiró de la misma aduciendo molestias. Al volver al vestuario sus compañeros, vieron que Balotelli ya tenía en su poder el nuevo iPhone. ¿Casualidad? Los recogepelotas le tienen manía a Mourinho Que Mourinho es uno de los entrenadores “top” -como él mismo diría- nadie lo pone en duda, solo hay que mirar su palmarés. Sin embargo, con él no hay un punto medio, y tan loadas u odiadas como sus disposiciones tácticas son sus ruedas de prensa. En una de las más célebres, tras perder frente al Barcelona la Supercopa de España de 2011 a los mandos del Real Madrid, el técnico portugués encontró al culpable de la derrota en la banda, y no, no era él: “A partir del primer minuto del segundo tiempo, y no lo critico, porque hay gente que lo hace, los recogepelotas se esconden. Ocurre en los equipos pequeñitos cuando se encuentran en dificultades”. En diciembre de 2014, cuando entrenaba al Chelsea y el cuadro londinense perdió su condición de invicto frente al Newcastle, Mourinho volvió a acordarse de ellos: "No se puede castigar al recogepelotas que desaparece, ni a la gente de la grada que no devuelve el esférico, ni al que manda un balón al campo para que haya dos en juego y se tenga que parar el partido". Panucci, un tío sensible Seguramente, si tratas de poner una estantería en tu bar y el taladro “es malo”, los agujeros saldrán regular y no quedará como a ti te gustaría. Entonces, ¿de quién sería la culpa? De la herramienta, está claro. Como cuando un futbolista falla un penalti y se queda mirando y pisando el terreno de juego, como si fuese la causa del error. Algo así debió pensar Panucci, exjugador del Real Madrid, tras el empate de su selección frente a la de Dinamarca en la Eurocopa de 2004. Según el lateral, el problema eran las medias que vestía Italia, que estaban hechas “de un hilo demasiado áspero”. Leer para creer. Ronaldinho y el insomnio Genio y figura. En el campo y fuera de él. No descubrimos nada si decimos que Ronaldinho es un tío alegre, al que le gusta pasarlo bien y salir de fiesta “de vez en cuando”. En el año 2012, el Gaucho jugaba para el Flamengo, pero lo que es entrenar… alegó insomnio crónico para no participar en las sesiones matutinas de su equipo. Que cada uno piense lo que quiera. “Calamity” James, Lara Croft y Kazuya Mishima: Un trío mal avenido David James, portero internacional inglés al que los aficionados pusieron el sobrenombre de “Calamity” por sus cantadas, tenía muy claro quién era la responsable de sus malas actuaciones cuando vestía los colores del Liverpool: la PlayStation ®, concretamente el Tomb Raider y el Tekken, que no le dejaban descansar por jugar demasiado. Eso es lo que contó tras una mala actuación frente al Newcastle. Seguro que Lara Croft y Kazuya Mishima no piensan lo mismo. Xavi: el “amigo” de los jardineros Xavi ha sido el máximo exponente del fútbol de toque del Barcelona y de La Roja. El centrocampista jugaba y hacía jugar. Sin embargo, en las -escasas- ocasiones en la que el juego no fluía, encontraba un culpable recurrente: el césped del estadio en cuestión. Así fue tras la derrota ante el Valladolid en 2014. El medio, a pesar de admitir el mal partido de su equipo, apuntó hacia los jardineros de Zorrilla: "Lo hemos intentado de todas las maneras, pero el campo tampoco ha ayudado. No estaba en buenas condiciones". Algo que, según él, no les permitió hacer el "juego fluido" acostumbrado. Pero todo comenzó allá por 2011, en plena época “tensa” entre Real Madrid y Barcelona y en vísperas de un partido de vuelta de Champions en el Camp Nou. Xavi volvió a acordarse del césped, en este caso del de su eterno rival, y afirmó que “el aficionado quiere ver ocasiones de gol, no un césped alto y seco que no beneficie al fútbol de ataque. Me parece lamentable que en 2011 no haya una norma para el estado del césped”. Schweinsteiger, un tío muy familiar Bastian Schweinsteiger, antes de ser capitán y referencia de la selección alemana y del Bayern, fue una promesa del club bávaro que cometió alguna “travesura”. En esa época, unos empleados del club le encontraron en el vestuario, metido en el jacuzzi del equipo con una mujer. Cuando le preguntaron qué estaba pasando, él, ni corto ni perezoso, les dijo que en realidad esa chica era su prima. El club no le creyó -pobre Bastian- y acabó multándole. Tommy Docherty y el autobusero de Manchester Los ingleses se toman la archiconocida puntualidad británica muy a pecho. Los retrasos pueden llegar a irritar, y de qué manera. Incluso pueden ser causantes de un descenso. Da fe de ello Tommy Docherty, entrenador del United en 1974, temporada de infausto recuerdo para los seguidores de los Red Devils, que vieron cómo su equipo descendía a la hoy llamada Championship. Para Docherty no fueron los jugadores los culpables ni él como técnico, fue el conductor del autobús, que se retrasó varias veces a lo largo de la competición.

¿Quién no ha soñado con ver en el estadio una gran remontada? ¿Con disfrutar de una victoria contra pronóstico? ¿A qué aficionado al fútbol no le gustaría asistir a un derbi de máxima rivalidad? Compartir cánticos con tus vecinos de asiento, vocear el himno durante la salida de los jugadores, sumarte a una ola, guardar en tu mente para siempre la imagen de un gol, disfrutar de cada momento del calentamiento, analizar el juego de tu equipo desde un lugar privilegiado… Saltar, gritar, aplaudir, sentir, compartir. Eres el revulsivo que necesita tu equipo. Por eso, te invitamos a que, como hacen los futbolistas, saltes del banquillo al campo, más concretamente de la silla o el taburete del bar a las gradas del estadio que tú quieras. #LoVemosEnElBar te regala una entrada doble para un partido de LaLiga Santander o LaLiga 1|2|3| durante la primera vuelta de la temporada 2017/2018. Tanto si eres el propietario del bar como si eres uno de sus clientes, tienes tu oportunidad de conseguirla. ¿Cómo? Toma nota: *Aficionados que ven el deporte en el bar: Hazte una foto viendo deporte en un bar. Súbela a Twitter con el hashtag #LoVemosEnElBar. Podrás subir tantas imágenes como quieras. Cuantas más subas, mayores posibilidades de ganar. Más sencillo que marcar un gol a puerta vacía y a veinte centímetros de la línea. *Propietarios de bar con Vodafone TV Bares contratado: Anima a tus clientes a que suban una foto a Twitter viendo el partido en tu bar con el hashtag #LoVemosEnElBar. Automáticamente, con la primera foto subida desde tu bar entrarás en el sorteo de dos entradas VIP para ti. Cuantos más clientes suban fotos en tu establecimiento, más posibilidades tenéis de ganar. Así de fácil. Podrás participar desde el 18 de agosto de 2017 hasta el 10 de septiembre de 2017, ambos inclusive. Consulta las condiciones generales del concurso en este enlace. Además, para que puedas promocionar el concurso y llenar tu negocio de clientes, hemos creado carteles e imágenes para tu bar y tus Redes Sociales. Descárgalas aquí: [caption id="attachment_4748" align="alignleft" width="300"] Descarga carteles para tu bar[/caption] [caption id="" align="alignleft" width="300"] Descarga imágenes para las RRSS de tu bar[/caption] [caption id="" align="alignleft" width="300"]redes Descarga imágenes para las RRSS de tu bar[/caption]

Barcelona y Juventus, Juventus y Barcelona. Dos de los equipos más laureados del viejo continente se jugaban nada más y nada menos que el pase a una semifinal de la Champions League en la Ciudad Condal. A pesar del resultado de la ida, y con el recuerdo de la histórica remontada ante el PSG en la ronda previa, la afición culé confiaba en los suyos para darle la vuelta a una eliminatoria muy complicada. Al final, los aficionados turineses acabaron cantando su mítico “Juve, storia de un grande amore” camino de las semifinales de la máxima competición continental. Ante la derrota, la parroquia culé aplaudió a su equipo y buscó el consuelo en los compañeros de colores, algo mucho más sencillo para los que vieron el partido en un bar en buena compañía. Nosotros pudimos comprobarlo en el O’Carballo, un establecimiento en pleno centro de la ciudad (Travessera de Gràcia 250) donde varios barcelonistas se reunieron para ver a los azulgranas intentar el más difícil todavía. Entre cuadros de la MSN (Messi, Suárez y Neymar), Víctor Gutiérrez, su encargado, echó la vista atrás para recordar que “el bar comenzó hace ya casi 20 años. Yo empecé siendo un chavalín, fui subiendo y aquí sigo”. Es decir, allá por la época en la que Van Gaal llevaba las riendas de un equipo donde las piernas arqueadas más famosas del fútbol español, las de Rivaldo (con el permiso de las del Tato Abadía), levantaban al Camp Nou partido sí y partido también. Y es que el deporte rey tiene algo de mágico para los aficionados, que desde horas antes de los partidos importantes ya sienten ese cosquilleo de las grandes citas, pero también para los bares, que saben que, cuando el balón echa a rodar, los beneficios se multiplican: “cuando hay fútbol, cierro más tarde y nos favorece en la caja”, explica Víctor. Porque independientemente del lado de la barra en el que te sitúes, sabes por qué los partidos se ven mejor en el bar: “No es lo mismo ver un Real Madrid o un Barça como hoy en casa solo que verlo aquí con los amiguetes”. Nosotros, como Víctor, también #LoVemosEnElBar.

Desde hace varios años, en España casi damos por supuesto antes de comenzar cualquier fase de clasificación para un Campeonato del Mundo de Fútbol seguro que allí estaremos, y que partidos contra selecciones de la enjundia de Liechtenstein, Luxemburgo, Andorra, Armenia y otras que campan por los estadios de Europa son poco más que un entrenamiento, una pachanguita de solteros contra casados. Sin embargo, hay muchos cracks del fútbol que, aunque parezca mentira, no saben lo que es rascar bola en un Campeonato del Mundo. En #LoVemosEnElBar nos ponemos nostálgicos y recordamos a 11 jugadorazos que nunca estuvieron en un Mundial. 1. Alfredo Di Stefano “La Saeta Rubia”, icono merengue y uno de los más grandes de la historia del fútbol no participó en la mayor competición de selecciones. Lo intentó con diferentes combinados, Argentina y España, pero tras declinar la convocatoria con la albiceleste en los mundiales de Brasil 50 y Suiza 54, con España la suerte le fue esquiva: no lograron clasificarse para Suecia 1958 y una lesión le privó de jugar el de Chile 62. 2. Lazslo Kubala De Madrid cogemos el puente aéreo hacia Barcelona. Ídolo culé y, para muchos, uno de los mejores jugadores europeos que han pisado el verde. Aunque parezca increíble, y al igual que Di Stefano, Kubala nunca llegó a disputar un Mundial, y eso que lo intentó con tres selecciones diferentes, algo permitido en la época: Hungría, Checoslovaquia y España. 3. Ryan Giggs Leyenda del Manchester United que, a pesar de ser un jugador de clase mundial, nunca pudo clasificar a su selección. Y es que en Gales la querencia es mayor por el balón oval que por el esférico, y en un país donde manda el rugby Giggs nunca tuvo una selección de su talla. Nada más y nada menos que 102 partidos internacionales jugó entre 1991 y 2007 con el escudo del dragón al pecho, finalmente sin la recompensa de estar presente en la cita mundialista. 4. Gareth Bale Otro galés que por el momento no ha disputado un Mundial es “El Expreso de Cardiff”. Gareth Bale capitaneó a su selección en la pasada Eurocopa con un papel más que meritorio, pero todavía no ha conseguido clasificarla para un Campeonato del Mundo. ¿Será el de Rusia 2018 el primero? 5. David Ginola Extremo y delantero con clase a raudales, “Le Magnifique” puso su toque a disposición de equipos como el PSG, Newcastle o Tottenham, además de jugar para la selección francesa, con la que nunca pudo luchar por la Copa Mundial de la FIFA. 6. Eric Cantona Francés como Ginola e icono del Manchester United como Giggs, comparte con ambos puesto en este listado, seguro que muy a su pesar. Estuvo a punto de clasificarse para USA 94, pero una traumática derrota frente a Bulgaria cuando les valía el empate truncó su camino y nos privó de ver sus cuellos levantados en Estados Unidos. Dejó la selección en 1997, un año antes de que Francia ganara el torneo. 7. Jari Litmanen Un centrocampista que deslumbró en el Ajax y, seguramente, el mejor jugador escandinavo hasta la llegada de Zlatan Ibrahimovic. Posteriormente, pasó por Liverpool y Barcelona. En el equipo culé no rindió a la altura de lo que se esperaba, siguiendo la senda de otros jugadores con pasado “Ajacied” como Winston Bogarde o Ronad de Boer. Con Finlandia intentó sin suerte clasificarse para los mundiales de 1990, 1994, 1998, 2002, 2006 y 2010. 8. Bernd Schuster Si a Giggs o Litmanen les faltaron compañeros de su calidad, ese no fue el problema de Schuster. De hecho, fue pieza clave en la Alemania Federal que ganó la Eurocopa de 1980. Sin embargo, no disputó el Mundial de España de 1982 por lesión y, en 1983, rechazó jugar un amistoso ante Albania por el nacimiento de su hijo. Los problemas derivados de esta decisión le llevaron a renunciar a la selección de su país. 9. George Weah Balón de Oro en 1995 -único africano en conseguirlo- y goleador con las camisetas de, entre otros, Chelsea, Milán y PSG, George Weah nunca jugó un Campeonato del Mundo ya que no puso clasificar a su selección, Liberia. 10. Ian Rush Todo un killer del área, santo y seña junto a Kenny Daglish del Liverpool de los años 80. De hecho, es el máximo goleador del club con 346 goles en 660 partidos. En sus 64 partidos con los “Dragones” no pudo conducirles al Mundial. 11. George Best “The Best”, “El Quinto Beatle”, “The Belfast Boy”… Da igual los apodos que le pusieran, Best es incalificable. De una clase descomunal, fue Balón de Oro y miembro de la “Holy Trinity” (la “Santísima Trinidad”) del United junto con Bobby Charlton y Denis Law. Jugó con Irlanda del Norte en 37 ocasiones, marcando 9 goles. Estuvo cerca de jugar de jugar el Mundial de 1982, pero a sus 36 años el seleccionador Billy Bingham finalmente le dejó fuera. Una pena para todos los aficionados que se perdieron al inigualable Best.

Barcelona y Juventus, Juventus y Barcelona. Dos de los equipos más laureados del viejo continente se jugaban nada más y nada menos que el pase a una semifinal de la Champions League en la Ciudad Condal. A pesar del resultado de la ida, y con el recuerdo de la histórica remontada ante el PSG en la ronda previa, la afición culé confiaba en los suyos para darle la vuelta a una eliminatoria muy complicada. Al final, los aficionados turineses acabaron cantando su mítico “Juve, storia de un grande amore” camino de las semifinales de la máxima competición continental. Ante la derrota, la parroquia culé aplaudió a su equipo y buscó el consuelo en los compañeros de colores, algo mucho más sencillo para los que vieron el partido en un bar en buena compañía. Nosotros pudimos comprobarlo en el O’Carballo, un establecimiento en pleno centro de la ciudad (Travessera de Gràcia 250) donde varios barcelonistas se reunieron para ver a los azulgranas intentar el más difícil todavía. Entre cuadros de la MSN (Messi, Suárez y Neymar), Víctor Gutiérrez, su encargado, echó la vista atrás para recordar que “el bar comenzó hace ya casi 20 años. Yo empecé siendo un chavalín, fui subiendo y aquí sigo”. Es decir, allá por la época en la que Van Gaal llevaba las riendas de un equipo donde las piernas arqueadas más famosas del fútbol español, las de Rivaldo (con el permiso de las del Tato Abadía), levantaban al Camp Nou partido sí y partido también. Y es que el deporte rey tiene algo de mágico para los aficionados, que desde horas antes de los partidos importantes ya sienten ese cosquilleo de las grandes citas, pero también para los bares, que saben que, cuando el balón echa a rodar, los beneficios se multiplican: “cuando hay fútbol, cierro más tarde y nos favorece en la caja”, explica Víctor. Porque independientemente del lado de la barra en el que te sitúes, sabes por qué los partidos se ven mejor en el bar: “No es lo mismo ver un Real Madrid o un Barça como hoy en casa solo que verlo aquí con los amiguetes”. Nosotros, como Víctor, también #LoVemosEnElBar.

Desde hace varios años, en España casi damos por supuesto antes de comenzar cualquier fase de clasificación para un Campeonato del Mundo de Fútbol seguro que allí estaremos, y que partidos contra selecciones de la enjundia de Liechtenstein, Luxemburgo, Andorra, Armenia y otras que campan por los estadios de Europa son poco más que un entrenamiento, una pachanguita de solteros contra casados. Sin embargo, hay muchos cracks del fútbol que, aunque parezca mentira, no saben lo que es rascar bola en un Campeonato del Mundo. En #LoVemosEnElBar nos ponemos nostálgicos y recordamos a 11 jugadorazos que nunca estuvieron en un Mundial. 1. Alfredo Di Stefano “La Saeta Rubia”, icono merengue y uno de los más grandes de la historia del fútbol no participó en la mayor competición de selecciones. Lo intentó con diferentes combinados, Argentina y España, pero tras declinar la convocatoria con la albiceleste en los mundiales de Brasil 50 y Suiza 54, con España la suerte le fue esquiva: no lograron clasificarse para Suecia 1958 y una lesión le privó de jugar el de Chile 62. 2. Lazslo Kubala De Madrid cogemos el puente aéreo hacia Barcelona. Ídolo culé y, para muchos, uno de los mejores jugadores europeos que han pisado el verde. Aunque parezca increíble, y al igual que Di Stefano, Kubala nunca llegó a disputar un Mundial, y eso que lo intentó con tres selecciones diferentes, algo permitido en la época: Hungría, Checoslovaquia y España. 3. Ryan Giggs Leyenda del Manchester United que, a pesar de ser un jugador de clase mundial, nunca pudo clasificar a su selección. Y es que en Gales la querencia es mayor por el balón oval que por el esférico, y en un país donde manda el rugby Giggs nunca tuvo una selección de su talla. Nada más y nada menos que 102 partidos internacionales jugó entre 1991 y 2007 con el escudo del dragón al pecho, finalmente sin la recompensa de estar presente en la cita mundialista. 4. Gareth Bale Otro galés que por el momento no ha disputado un Mundial es “El Expreso de Cardiff”. Gareth Bale capitaneó a su selección en la pasada Eurocopa con un papel más que meritorio, pero todavía no ha conseguido clasificarla para un Campeonato del Mundo. ¿Será el de Rusia 2018 el primero? 5. David Ginola Extremo y delantero con clase a raudales, “Le Magnifique” puso su toque a disposición de equipos como el PSG, Newcastle o Tottenham, además de jugar para la selección francesa, con la que nunca pudo luchar por la Copa Mundial de la FIFA. 6. Eric Cantona Francés como Ginola e icono del Manchester United como Giggs, comparte con ambos puesto en este listado, seguro que muy a su pesar. Estuvo a punto de clasificarse para USA 94, pero una traumática derrota frente a Bulgaria cuando les valía el empate truncó su camino y nos privó de ver sus cuellos levantados en Estados Unidos. Dejó la selección en 1997, un año antes de que Francia ganara el torneo. 7. Jari Litmanen Un centrocampista que deslumbró en el Ajax y, seguramente, el mejor jugador escandinavo hasta la llegada de Zlatan Ibrahimovic. Posteriormente, pasó por Liverpool y Barcelona. En el equipo culé no rindió a la altura de lo que se esperaba, siguiendo la senda de otros jugadores con pasado “Ajacied” como Winston Bogarde o Ronad de Boer. Con Finlandia intentó sin suerte clasificarse para los mundiales de 1990, 1994, 1998, 2002, 2006 y 2010. 8. Bernd Schuster Si a Giggs o Litmanen les faltaron compañeros de su calidad, ese no fue el problema de Schuster. De hecho, fue pieza clave en la Alemania Federal que ganó la Eurocopa de 1980. Sin embargo, no disputó el Mundial de España de 1982 por lesión y, en 1983, rechazó jugar un amistoso ante Albania por el nacimiento de su hijo. Los problemas derivados de esta decisión le llevaron a renunciar a la selección de su país. 9. George Weah Balón de Oro en 1995 -único africano en conseguirlo- y goleador con las camisetas de, entre otros, Chelsea, Milán y PSG, George Weah nunca jugó un Campeonato del Mundo ya que no puso clasificar a su selección, Liberia. 10. Ian Rush Todo un killer del área, santo y seña junto a Kenny Daglish del Liverpool de los años 80. De hecho, es el máximo goleador del club con 346 goles en 660 partidos. En sus 64 partidos con los “Dragones” no pudo conducirles al Mundial. 11. George Best “The Best”, “El Quinto Beatle”, “The Belfast Boy”… Da igual los apodos que le pusieran, Best es incalificable. De una clase descomunal, fue Balón de Oro y miembro de la “Holy Trinity” (la “Santísima Trinidad”) del United junto con Bobby Charlton y Denis Law. Jugó con Irlanda del Norte en 37 ocasiones, marcando 9 goles. Estuvo cerca de jugar de jugar el Mundial de 1982, pero a sus 36 años el seleccionador Billy Bingham finalmente le dejó fuera. Una pena para todos los aficionados que se perdieron al inigualable Best.

Cuando te pones la camiseta de tu equipo, todo cambia. Dejas de ser uno más en la calle y en los bares para pasar a formar parte de una pasión, de un sentimiento, de una manera de entender y de vivir la vida. Nunca se expresó tanto sin palabras, solo con un escudo y unos colores. Por eso, si todavía no tienes la de tu equipo preferido de la LaLiga Santander o LaLiga 1|2|3|, en Vodafone te la regalamos. Y si vistes la de otras temporadas, es tu oportunidad para actualizarla. Para conseguir tu camiseta, solo tienes que: Hacerte seguidor de @VodafoneEmpresa en Twitter Publicar un tuit con el hashtag #LoVemosEnElBar explicando por qué te gusta ver el fútbol en el bar. Así de fácil. Podrás participar desde el viernes 26 de mayo hasta el sábado 4 de junio, ambos inclusive. Consulta las condiciones generales del concurso en este enlace. ¡Suerte!

El Dépor-Celta es ‘O Noso Derbi’, el duelo gallego por excelencia, el día D para celestes y blanquiazules, ese que tienen marcado en rojo desde el principio de la temporada. Son partidos reñidos y disputados, donde fútbol y tensión comparten rectángulo de juego en Balaídos o Riazor, el mismo terreno en el que Fran o Karpin dejaron sobrada muestra de su clase, campos en los que llegaron a enfrentarse incluso hermanos (Patxi y Julio Salinas) y en los que se vio la colleja más famosa de Galicia, la de Djalminha al primer y único “Zar” de Vigo, Mostovoi. Son también partidos para disfrutar rodeado de futboleros y amigos, en un ambiente agradable donde dar rienda suelta a toda la pasión que el fútbol genera. En #LoVemosEnElBar encontramos el sitio perfecto en A Coruña, el Café Bar Mosquera (Av. De Oza, 250). Allí nos recibió Miguel Mosquera -ataviado con la camiseta del Dépor como está mandado para los grandes partidos- quien nos contó un poco más sobre este bar: “Lo abrieron mis padres hace 30 años. Nosotros somos parte del barrio ya. Hay un ambiente muy familiar, nos gusta que la gente se sienta como en casa”. Él mejor que nadie puede dar cuenta de todos los derbis vividos en el Mosquera: “Yo llevo aquí desde que tengo un año y medio, toda la vida”. Por esta misma razón, Miguel sabe que el fútbol “es un acompañamiento de lo nuestro. Poder ver los partidos, echarte unas risas, disfrutar con la gente y además picar algo”. Añade que retransmitiendo los partidos “haces más caja, tienes más gente, más ambiente… Además la gente de fuera ve que está lleno y ya te invita a entrar. Es todo una suma”. En el otro lado de la barra, los deportivistas que llenaron el Café Bar Mosquera lo tenían muy claro: el fútbol, siempre en el bar. “Yo prefiero verlo en el bar, sin duda. Estás con la gente, ves el ambiente…En casa es más solitario” explicaba un aficionado. Otro aficionado definió como nadie cuáles son los ingredientes que hacen de ver un partido en el bar, toda una experiencia: “Cañas, pinchos y el ambiente. En el bar hay un montón de gente, en casa estás solo”. Cuánta razón.

Cuando te pones la camiseta de tu equipo, todo cambia. Dejas de ser uno más en la calle y en los bares para pasar a formar parte de una pasión, de un sentimiento, de una manera de entender y de vivir la vida. Nunca se expresó tanto sin palabras, solo con un escudo y unos colores. Por eso, si todavía no tienes la de tu equipo preferido de la LaLiga Santander o LaLiga 1|2|3|, en Vodafone te la regalamos. Y si vistes la de otras temporadas, es tu oportunidad para actualizarla. Para conseguir tu camiseta, solo tienes que: Hacerte seguidor de @VodafoneEmpresa en Twitter Publicar un tuit con el hashtag #LoVemosEnElBar explicando por qué te gusta ver el fútbol en el bar. Así de fácil. Podrás participar desde el viernes 26 de mayo hasta el sábado 4 de junio, ambos inclusive. Consulta las condiciones generales del concurso en este enlace. ¡Suerte!

El Dépor-Celta es ‘O Noso Derbi’, el duelo gallego por excelencia, el día D para celestes y blanquiazules, ese que tienen marcado en rojo desde el principio de la temporada. Son partidos reñidos y disputados, donde fútbol y tensión comparten rectángulo de juego en Balaídos o Riazor, el mismo terreno en el que Fran o Karpin dejaron sobrada muestra de su clase, campos en los que llegaron a enfrentarse incluso hermanos (Patxi y Julio Salinas) y en los que se vio la colleja más famosa de Galicia, la de Djalminha al primer y único “Zar” de Vigo, Mostovoi. Son también partidos para disfrutar rodeado de futboleros y amigos, en un ambiente agradable donde dar rienda suelta a toda la pasión que el fútbol genera. En #LoVemosEnElBar encontramos el sitio perfecto en A Coruña, el Café Bar Mosquera (Av. De Oza, 250). Allí nos recibió Miguel Mosquera -ataviado con la camiseta del Dépor como está mandado para los grandes partidos- quien nos contó un poco más sobre este bar: “Lo abrieron mis padres hace 30 años. Nosotros somos parte del barrio ya. Hay un ambiente muy familiar, nos gusta que la gente se sienta como en casa”. Él mejor que nadie puede dar cuenta de todos los derbis vividos en el Mosquera: “Yo llevo aquí desde que tengo un año y medio, toda la vida”. Por esta misma razón, Miguel sabe que el fútbol “es un acompañamiento de lo nuestro. Poder ver los partidos, echarte unas risas, disfrutar con la gente y además picar algo”. Añade que retransmitiendo los partidos “haces más caja, tienes más gente, más ambiente… Además la gente de fuera ve que está lleno y ya te invita a entrar. Es todo una suma”. En el otro lado de la barra, los deportivistas que llenaron el Café Bar Mosquera lo tenían muy claro: el fútbol, siempre en el bar. “Yo prefiero verlo en el bar, sin duda. Estás con la gente, ves el ambiente…En casa es más solitario” explicaba un aficionado. Otro aficionado definió como nadie cuáles son los ingredientes que hacen de ver un partido en el bar, toda una experiencia: “Cañas, pinchos y el ambiente. En el bar hay un montón de gente, en casa estás solo”. Cuánta razón.