En La Barra hablamos de

cocina

Hay que ver el lado bueno de todo, incluso de los peores momentos como el que estamos viviendo a causa del coronavirus. La complicada situación en la que se encuentra el sector de la restauración ha generado una oleada de solidaridad entre los clientes, y muchos de ellos se están volcando para intentar que los bares y restaurantes puedan salir a flote. En esta línea ha cogido mucha fuerza otra tendencia: apostar por el comercio de proximidad, también llamado ‘km 0’. Es decir, consumir productos de los comercios locales. Esta iniciativa es extrapolable también al sector de la hostelería. Por ello, si tienes un bar o restaurante te animamos a optar por la cocina de proximidad, aprovechando los productos de tu zona y, en consecuencia, contribuyendo a que los agricultores y ganaderos locales puedan remontar su actividad. Ventajas de la cocina de proximidad La alianza entre un restaurante y proveedores locales es como la relación Joaquín-Betis: son casi complementarios. Los principales beneficios de esta sinergia son los siguientes: Ayuda económica a agricultores y ganaderos locales: este tipo de negocio, que en muchas ocasiones es familiar, depende íntegramente de la demanda externa, por lo que acudir a ellos en lugar de a compañías internacionales no solo te garantiza calidad, sino que es una forma de contribuir a su supervivencia. Confianza de cara a los clientes: la cocina de proximidad proporciona a tu negocio una imagen muy positiva de cara a los clientes, que normalmente buscan tradición y saber hacer allá donde van. Muy sencillo: un turista que visite Navarra espera comer en establecimientos donde pueda degustar unos buenos espárragos o alcachofas de Tudela. Reducción de desperdicios: hay alimentos que no soportan transportes muy largos y se estropean a mitad de camino. De esta manera evitamos esos traslados y se aprovecha todo lo que se cultiva o se cría. Punto a favor de la sostenibilidad. Menor coste económico: el hecho de no necesitar transportes largos resulta también menos costoso, por lo que a largo plazo supone un ahorro de costes para tu negocio. Eso sí, la cocina de proximidad no está reñida con la creatividad. Si quieres diferenciarte de tu competencia, puedes pensar ideas originales para introducir los productos característicos de tu zona en tu menú. No pierdas detalle de nuestras sugerencias. Murcia y Navarra: las huertas de España A pesar de que todo nuestro territorio puede presumir de verduras de calidad, la huerta murciana y la navarra son quizá las que más se conocen. Por tanto, si tu bar o restaurante están aquí tienes dos obligaciones: coronar a los vegetales como las estrellas de tu carta y emitir todos los partidos del Osasuna y del Murcia. En lugar de ofrecer la clásica ensalada de tomate o alcachofas con jamón, puedes dar rienda suelta a tu imaginación. Por ejemplo: tomates rellenos de habas y acompañados de zarangollo. No puede ser más murcianico este plato. La alternativa navarra: alcachofas al vino blanco acompañadas de espárragos rellenos de oricios. Seguro que no habrá muchos locales por la zona que ofrezcan este plato, y te garantizamos que con él fidelizarás muchos clientes. Los productos que traes “de la huerta” son sinónimo de calidad. Extremadura y el norte de España, tierras de carne La carne roja es uno de los alimentos más consumidos en España. Y no nos extraña en absoluto, ya que la calidad de las vacas, cerdos y bueyes de lugares como Extremadura, Galicia o Asturias es incuestionable. Donde esté un buen chuletón de vaca rubia gallega o un plato de jamón de bellota… Pero la carne también es un lienzo perfecto para crear platos originales. ¿Qué te parece incluir en tu menú rollitos de ternera rellenos de espárragos trigueros? Una buena pieza de carne que rodee a unos cuantos trigueros a la plancha es todo lo que necesitas para encandilar a tus clientes más carnívoros. Otra opción más exótica es servir un buen entrecot de ternera con ciruelas y canela, una combinación exquisita que, como mínimo, suscitará curiosidad. Con respecto al jamón, mejor recurrir a lo tradicional. Un plato de jamón de buena calidad es la mejor forma de degustar todo su sabor. Andalucía, cuna del mar Del norte de España nos vamos al sur, donde si algo destaca es la amplísima variedad de pescado que tienen y las diferentes maneras de cocinarlo tan tradicionales. Aunque sin duda el pescaíto frito es el más conocido, la calidad de esta materia prima andaluza nos invita a ofrecerlo utilizando las técnicas de cocina que queramos. Uno de los iconos de Andalucía es el atún rojo de Barbate, con el que puedes preparar un tataki de atún con aceite de sésamo y acompañado de wakame. Un plato refrescante en el que el producto estrella se cocina mínimamente para conservar todo su sabor. Si te inclinas más por el marisco, puedes elaborar una caldereta, una receta que evoca tradición y en la que puedes concentrar todo el sabor de Andalucía. Y de postre… Valencia                           Si pensamos en algún plato típico valenciano rápidamente se nos viene a la cabeza la paella, pero eso es algo que no nos atrevemos a tocar. Y es que los valencianos son casi tan críticos con las paellas que no son “tradicionales” como lo fueron con Peter Lim cuando echó a Marcelino. Pero este no es el único producto del que Valencia puede presumir. Las naranjas de esta región son conocidas tanto a nivel nacional como internacional, y si tu negocio está ubicado en esta región puedes elaborar múltiples postres con ellas. Trata de ser creativo y sal de la típica naranja preparada. Por ejemplo, puedes elaborar una mousse de naranja valenciana con cobertura de chocolate negro. Otra opción algo más compleja es la naranja rellena de gelatina de queso y fresa, un postre que los clientes asociarán solo con tu local. La cocina de proximidad es una alternativa que no solo reporta importantes ventajas a tu negocio, sino también a los proveedores locales. Esto cobra especial relevancia dada la difícil situación que vivimos a causa de la pandemia. Además, las características climatológicas y naturales de cada región otorgan a los productos locales la excelencia que les caracteriza. Si quieres ofrecer a tus clientes la mejor calidad, no hay mejor opción que recurrir a los productos de la tierra.

La hostelería, al igual que el fútbol, es un mundo en constante evolución. Basta echar la vista atrás para recordar a porteros jugando con boina, futbolistas con botas totalmente negras, pantalones muy cortos o camisetas con cordones. Cosas que hoy nos parecen increíbles. En lo que a la gastronomía se refiere, pasa algo similar: olvídate del fast food, las grasas, de los postres copiosos o de los ingredientes de dudosa procedencia. Cada vez más, los clientes cuidan lo que comen, pero también lo que ven. Por eso, el 2018 se presenta más exigente que nunca para cocineros y hosteleros. Toma nota, porque estas son las tendencias gastronómicas que verás en 2018: 1. Minipostres: Dulces en formato reducido Seguro que has escuchado aquello de que, en España, muchos negocios se cierran en largas y copiosas comidas de trabajo. Es posible que esta fuese la opción favorita hace un tiempo, que todavía se practique en algunos casos y que el fichaje de Coutinho se haya gestado de esa forma, pero la tendencia conduce hacia a las comidas ligeras, con un plato único y algo de dulce o fruta, dejando para ocasiones especiales el tradicional menú de dos platos, postre y café. En gran medida por influencia de las costumbres anglosajonas en los entornos de trabajo, lo cierto es que esta apuesta por las comidas más rápidas y menos pesadas ha derivado en un nuevo formato para los postres, los llamados “minipostres”. Esto es, pequeñas porciones de mousse, tarta de queso, tiramisú, tarta de limón, etc. que sirven como colofón a una comida ligera y a los que casi nadie puede negarse. 2. Freidoras de aire: La cocina sin aceite Reducir al máximo el aceite al cocinar es una de las aristas del gusto por la comida saludable que muchos usuarios están adoptando. Para ello, existen freidoras que sustituyen el aceite por aire caliente. Introduces el alimento, seleccionas el tiempo y la temperatura y listo. El resultado, alimentos más sanos y crujientes que los clientes más preocupados por su alimentación agradecerán. 3. El trashcooking: Nada se desecha A priori, el nombre no suena nada bien. “Trash” es un término comúnmente utilizado en inglés para denominar a la basura, los desperdicios o los trastos viejos e inútiles. Sin embargo, aplicado a la gastronomía, ha dado lugar a un nuevo universo y una novedosa manera de concebir la cocina que cada vez gana más adeptos, igual que le sucede a Lopetegui en la Selección. Podríamos traducir el trashcooking como la cocina de aprovechamiento, esto es, una técnica de cocina consistente en emplear las sobras o aprovechar las mermas del restaurante para crear -y comercializar- nuevos platos. Como resultado, ve la luz una nueva cocina en la que nada se tira, en la que todo se considera comestible, más respetuosa y responsable con el planeta, pues reduce la cantidad de basura. Pero no solo de comida vive el trashcooking: bajo esta tendencia también se incluyen las iniciativas de eficiencia energética en un restaurante o acciones de responsabilidad social. Ejemplos de trashcooking serían cocinar recortes de carnes asadas o de verduras o utilizar ingredientes como las vísceras de pescado, la cáscara de la patata o las pieles de la naranja. Haciendo un símil futbolístico, podríamos buscar un paralelismo en el exjugador culé Yaya Touré: Arsene Wegner lo desechó para el Arsenal y luego fue protagonista absoluto en otros “platos” de éxito (Barcelona y Manchester City). Por no hablar de Laudrup, descartado por el Barça en 1995 y que la temporada siguiente comandó al Real Madrid en la “manita” blanca. 4. Helados y cervezas, de producción artesana Entre los clientes más “foodies” se está imponiendo el gusto por la producción cuidada y artesanal de los alimentos, en contraposición a la producción en masa y los alimentos con conservantes. Particularmente, las cervezas y los helados artesanos están viviendo su particular “boom”. No es extraño que cada vez más bares y restaurantes incluyan, entre su carta de cervezas, alguna variedad local o regional. Y es que estas han proliferado en los últimos años y son, además, una buena manera de apoyar el comercio de proximidad y de dotar de una identidad a tu negocio. Algunos ejemplos: Calatrava en Ciudad Real, Arriaca en Guadalajara, Maier en Cádiz, Bidassoa en Guipúzcoa, La Virgen en Madrid, Far West en Almería, Vgnoster en Álava, Tyris en Valencia… Es, en conclusión, dar prioridad al producto surgido de la cantera por encima de los fichajes caros que llegan de mercados desconocidos. 5. El blending: Mezclar para obtener un producto ganador Otro vocablo anglosajón para definir una tendencia que, en este caso, tiene que ver con el mundo del vino. Normalmente, los vinos están elaborados con una única variedad de uva: Garnacha, Merlot, Tempranillo, Cabernet Sauvignon, etc. El blending defiende que se puede obtener un vino con un sabor único mezclando diferentes variedades de uva. Algunas bodegas ya comercializan este tipo de vinos, por lo que si quieres diversificar tu carta y ofrecer a los clientes algo especial, esta es sin duda una buena manera. ¿O es que descartarías para tu equipo a un jugador con la visión de juego de Iniesta, la disciplina táctica de Gabi y el olfato goleador de Raúl? Seguro que no.

Hay que ver el lado bueno de todo, incluso de los peores momentos como el que estamos viviendo a causa del coronavirus. La complicada situación en la que se encuentra el sector de la restauración ha generado una oleada de solidaridad entre los clientes, y muchos de ellos se están volcando para intentar que los bares y restaurantes puedan salir a flote. En esta línea ha cogido mucha fuerza otra tendencia: apostar por el comercio de proximidad, también llamado ‘km 0’. Es decir, consumir productos de los comercios locales. Esta iniciativa es extrapolable también al sector de la hostelería. Por ello, si tienes un bar o restaurante te animamos a optar por la cocina de proximidad, aprovechando los productos de tu zona y, en consecuencia, contribuyendo a que los agricultores y ganaderos locales puedan remontar su actividad. Ventajas de la cocina de proximidad La alianza entre un restaurante y proveedores locales es como la relación Joaquín-Betis: son casi complementarios. Los principales beneficios de esta sinergia son los siguientes: Ayuda económica a agricultores y ganaderos locales: este tipo de negocio, que en muchas ocasiones es familiar, depende íntegramente de la demanda externa, por lo que acudir a ellos en lugar de a compañías internacionales no solo te garantiza calidad, sino que es una forma de contribuir a su supervivencia. Confianza de cara a los clientes: la cocina de proximidad proporciona a tu negocio una imagen muy positiva de cara a los clientes, que normalmente buscan tradición y saber hacer allá donde van. Muy sencillo: un turista que visite Navarra espera comer en establecimientos donde pueda degustar unos buenos espárragos o alcachofas de Tudela. Reducción de desperdicios: hay alimentos que no soportan transportes muy largos y se estropean a mitad de camino. De esta manera evitamos esos traslados y se aprovecha todo lo que se cultiva o se cría. Punto a favor de la sostenibilidad. Menor coste económico: el hecho de no necesitar transportes largos resulta también menos costoso, por lo que a largo plazo supone un ahorro de costes para tu negocio. Eso sí, la cocina de proximidad no está reñida con la creatividad. Si quieres diferenciarte de tu competencia, puedes pensar ideas originales para introducir los productos característicos de tu zona en tu menú. No pierdas detalle de nuestras sugerencias. Murcia y Navarra: las huertas de España A pesar de que todo nuestro territorio puede presumir de verduras de calidad, la huerta murciana y la navarra son quizá las que más se conocen. Por tanto, si tu bar o restaurante están aquí tienes dos obligaciones: coronar a los vegetales como las estrellas de tu carta y emitir todos los partidos del Osasuna y del Murcia. En lugar de ofrecer la clásica ensalada de tomate o alcachofas con jamón, puedes dar rienda suelta a tu imaginación. Por ejemplo: tomates rellenos de habas y acompañados de zarangollo. No puede ser más murcianico este plato. La alternativa navarra: alcachofas al vino blanco acompañadas de espárragos rellenos de oricios. Seguro que no habrá muchos locales por la zona que ofrezcan este plato, y te garantizamos que con él fidelizarás muchos clientes. Los productos que traes “de la huerta” son sinónimo de calidad. Extremadura y el norte de España, tierras de carne La carne roja es uno de los alimentos más consumidos en España. Y no nos extraña en absoluto, ya que la calidad de las vacas, cerdos y bueyes de lugares como Extremadura, Galicia o Asturias es incuestionable. Donde esté un buen chuletón de vaca rubia gallega o un plato de jamón de bellota… Pero la carne también es un lienzo perfecto para crear platos originales. ¿Qué te parece incluir en tu menú rollitos de ternera rellenos de espárragos trigueros? Una buena pieza de carne que rodee a unos cuantos trigueros a la plancha es todo lo que necesitas para encandilar a tus clientes más carnívoros. Otra opción más exótica es servir un buen entrecot de ternera con ciruelas y canela, una combinación exquisita que, como mínimo, suscitará curiosidad. Con respecto al jamón, mejor recurrir a lo tradicional. Un plato de jamón de buena calidad es la mejor forma de degustar todo su sabor. Andalucía, cuna del mar Del norte de España nos vamos al sur, donde si algo destaca es la amplísima variedad de pescado que tienen y las diferentes maneras de cocinarlo tan tradicionales. Aunque sin duda el pescaíto frito es el más conocido, la calidad de esta materia prima andaluza nos invita a ofrecerlo utilizando las técnicas de cocina que queramos. Uno de los iconos de Andalucía es el atún rojo de Barbate, con el que puedes preparar un tataki de atún con aceite de sésamo y acompañado de wakame. Un plato refrescante en el que el producto estrella se cocina mínimamente para conservar todo su sabor. Si te inclinas más por el marisco, puedes elaborar una caldereta, una receta que evoca tradición y en la que puedes concentrar todo el sabor de Andalucía. Y de postre… Valencia                           Si pensamos en algún plato típico valenciano rápidamente se nos viene a la cabeza la paella, pero eso es algo que no nos atrevemos a tocar. Y es que los valencianos son casi tan críticos con las paellas que no son “tradicionales” como lo fueron con Peter Lim cuando echó a Marcelino. Pero este no es el único producto del que Valencia puede presumir. Las naranjas de esta región son conocidas tanto a nivel nacional como internacional, y si tu negocio está ubicado en esta región puedes elaborar múltiples postres con ellas. Trata de ser creativo y sal de la típica naranja preparada. Por ejemplo, puedes elaborar una mousse de naranja valenciana con cobertura de chocolate negro. Otra opción algo más compleja es la naranja rellena de gelatina de queso y fresa, un postre que los clientes asociarán solo con tu local. La cocina de proximidad es una alternativa que no solo reporta importantes ventajas a tu negocio, sino también a los proveedores locales. Esto cobra especial relevancia dada la difícil situación que vivimos a causa de la pandemia. Además, las características climatológicas y naturales de cada región otorgan a los productos locales la excelencia que les caracteriza. Si quieres ofrecer a tus clientes la mejor calidad, no hay mejor opción que recurrir a los productos de la tierra.

La hostelería, al igual que el fútbol, es un mundo en constante evolución. Basta echar la vista atrás para recordar a porteros jugando con boina, futbolistas con botas totalmente negras, pantalones muy cortos o camisetas con cordones. Cosas que hoy nos parecen increíbles. En lo que a la gastronomía se refiere, pasa algo similar: olvídate del fast food, las grasas, de los postres copiosos o de los ingredientes de dudosa procedencia. Cada vez más, los clientes cuidan lo que comen, pero también lo que ven. Por eso, el 2018 se presenta más exigente que nunca para cocineros y hosteleros. Toma nota, porque estas son las tendencias gastronómicas que verás en 2018: 1. Minipostres: Dulces en formato reducido Seguro que has escuchado aquello de que, en España, muchos negocios se cierran en largas y copiosas comidas de trabajo. Es posible que esta fuese la opción favorita hace un tiempo, que todavía se practique en algunos casos y que el fichaje de Coutinho se haya gestado de esa forma, pero la tendencia conduce hacia a las comidas ligeras, con un plato único y algo de dulce o fruta, dejando para ocasiones especiales el tradicional menú de dos platos, postre y café. En gran medida por influencia de las costumbres anglosajonas en los entornos de trabajo, lo cierto es que esta apuesta por las comidas más rápidas y menos pesadas ha derivado en un nuevo formato para los postres, los llamados “minipostres”. Esto es, pequeñas porciones de mousse, tarta de queso, tiramisú, tarta de limón, etc. que sirven como colofón a una comida ligera y a los que casi nadie puede negarse. 2. Freidoras de aire: La cocina sin aceite Reducir al máximo el aceite al cocinar es una de las aristas del gusto por la comida saludable que muchos usuarios están adoptando. Para ello, existen freidoras que sustituyen el aceite por aire caliente. Introduces el alimento, seleccionas el tiempo y la temperatura y listo. El resultado, alimentos más sanos y crujientes que los clientes más preocupados por su alimentación agradecerán. 3. El trashcooking: Nada se desecha A priori, el nombre no suena nada bien. “Trash” es un término comúnmente utilizado en inglés para denominar a la basura, los desperdicios o los trastos viejos e inútiles. Sin embargo, aplicado a la gastronomía, ha dado lugar a un nuevo universo y una novedosa manera de concebir la cocina que cada vez gana más adeptos, igual que le sucede a Lopetegui en la Selección. Podríamos traducir el trashcooking como la cocina de aprovechamiento, esto es, una técnica de cocina consistente en emplear las sobras o aprovechar las mermas del restaurante para crear -y comercializar- nuevos platos. Como resultado, ve la luz una nueva cocina en la que nada se tira, en la que todo se considera comestible, más respetuosa y responsable con el planeta, pues reduce la cantidad de basura. Pero no solo de comida vive el trashcooking: bajo esta tendencia también se incluyen las iniciativas de eficiencia energética en un restaurante o acciones de responsabilidad social. Ejemplos de trashcooking serían cocinar recortes de carnes asadas o de verduras o utilizar ingredientes como las vísceras de pescado, la cáscara de la patata o las pieles de la naranja. Haciendo un símil futbolístico, podríamos buscar un paralelismo en el exjugador culé Yaya Touré: Arsene Wegner lo desechó para el Arsenal y luego fue protagonista absoluto en otros “platos” de éxito (Barcelona y Manchester City). Por no hablar de Laudrup, descartado por el Barça en 1995 y que la temporada siguiente comandó al Real Madrid en la “manita” blanca. 4. Helados y cervezas, de producción artesana Entre los clientes más “foodies” se está imponiendo el gusto por la producción cuidada y artesanal de los alimentos, en contraposición a la producción en masa y los alimentos con conservantes. Particularmente, las cervezas y los helados artesanos están viviendo su particular “boom”. No es extraño que cada vez más bares y restaurantes incluyan, entre su carta de cervezas, alguna variedad local o regional. Y es que estas han proliferado en los últimos años y son, además, una buena manera de apoyar el comercio de proximidad y de dotar de una identidad a tu negocio. Algunos ejemplos: Calatrava en Ciudad Real, Arriaca en Guadalajara, Maier en Cádiz, Bidassoa en Guipúzcoa, La Virgen en Madrid, Far West en Almería, Vgnoster en Álava, Tyris en Valencia… Es, en conclusión, dar prioridad al producto surgido de la cantera por encima de los fichajes caros que llegan de mercados desconocidos. 5. El blending: Mezclar para obtener un producto ganador Otro vocablo anglosajón para definir una tendencia que, en este caso, tiene que ver con el mundo del vino. Normalmente, los vinos están elaborados con una única variedad de uva: Garnacha, Merlot, Tempranillo, Cabernet Sauvignon, etc. El blending defiende que se puede obtener un vino con un sabor único mezclando diferentes variedades de uva. Algunas bodegas ya comercializan este tipo de vinos, por lo que si quieres diversificar tu carta y ofrecer a los clientes algo especial, esta es sin duda una buena manera. ¿O es que descartarías para tu equipo a un jugador con la visión de juego de Iniesta, la disciplina táctica de Gabi y el olfato goleador de Raúl? Seguro que no.

Si tu cara cuando te hablan de Slow Food es la misma que pusieron los aficionados del Madrid con el fichaje de Altintop o la que ponen los del Betis cuando les dicen que Van der Vaart triunfó en su equipo, no te preocupes, no estás solo. Hay más gente que, como tú, se pierden entre los cientos de términos y palabras “foodies” (comidistas) que parecen estar, hoy más que nunca, de moda. Y es que igual que del deporte se han importado anglicismos como tackle, chance, córner, top, MVP o crack; la gastronomía no iba a ser menos y el cliente “foodie” también ha demostrado una especial querencia por términos en otros idiomas. Por eso, que no te extrañe que un día de estos se acerque a tu barra un/a joven que se defina como amante de la buena mesa y la comida gourmet y te pregunte por tus opciones detox. Ese y otros términos como mocktails, foodporn, dumpling o poke bowl están imponiéndose con más fuerza que Juanma López y Javi Navarro a los delanteros rivales. Pero tranquilo, te vamos a ayudar. Toma nota porque hemos preparado el diccionario “Foodbolístico” de la Real Academia de #LoVemosEnElBar: Nouvelle Cuisine. Es quizá el movimiento gastronómico causante de que este post sea necesario. Tiene lugar en los años 70 de una Francia en esplendor cultural, donde se llama a romper con la cocina clásica para dar prioridad a la estética y a la creación, utilizando técnicas y combinaciones de materias primas poco convencionales. Para que te hagas una idea: Es como si un jugador está toda la vida entrenando con Trapattoni y un día al llegar al campo se encuentra a Guardiola. Detox. Culmen de los alimentos modernos. Se refiere a todos aquellos alimentos que ayudan a limpiar el cuerpo de toxinas, líquidos y otras impurezas. Van desde zumos verdes a batidos, semillas y superalimentos. Símil futbolero: Es cuando el entrenador decide prescindir de todos aquellos jugadores que sacan a sus compañeros de fiesta el día antes del partido con el fin de “limpiar” el vestuario. Quinoa. Hace unos años nadie había oído hablar de este alimento proveniente de algunas zonas de Sudamérica. Y aunque no es un cereal exactamente, se le ha categorizado como tal y se le incluye en todas las dietas de adelgazamiento en forma de ensalada, plato principal, como guarnición, etc. Para entendernos: Si Ronaldo (el otro) fuese una hamburguesa doble, Valerón sería quinoa. Slow Food. Esta moda viene de Italia y combina la comida con el disfrute, sin prisa, sin presión, tanto para el que hace la comida como para el que la consume. Es decir, que prefieres ver a Pirlo controlar, acariciar el balón, levantar la cabeza y dar un pase al pie antes que a Walcott corriendo 50 metros en 5 segundos (para luego centrar mal). Cool hunter: Se traduce literalmente como cazador de tendencias. En gastronomía, sería una persona que busca patrones de consumo en el mundo de la restauración, que predice lo que se va a poner de moda próximamente. Llevándolo al fútbol, es como tener un secretario técnico que en el mismo mercado te trae e Beckham, Ljunberg y Cristiano Ronaldo. Mocktails. Mock -por simulación- y tail -por cocktail-. Una sociedad preocupada por el estilo de vida y por tener una rutina saludable ha puesto de moda estas bebidas sin alcohol similares a los cócteles de toda la vida. En resumen, Denilson: Fuegos artificiales en el campo pero sin ningún efecto. Kilómetro 0: Cuando prefieres que los platos que te vas a comer estén hechos con ingredientes de proximidad, es decir, criados, cultivados o elaborados en tu entorno. Muy fácil de entender: Eres del Atleti y prefieres en tu equipo a Torres que a Messi. Habrá quien no te entienda, pero es una cuestión de principios. Foodporn. Foodporn es el hashtag (etiqueta) por excelencia para todos los aficionados a la comida que quieren compartir sus degustaciones con el resto de la sociedad a través de las redes sociales. Lo verás acompañado, normalmente, por otros como #foodies, #delish o #yummy. Igual que le pasa a Arbeloa y Xabi Alonso o a Dani Alves y Neymar, que en las redes normalmente siempre van juntos. Dumpling Es un plato hecho a partir de masas de harina de trigo que suele tener forma de empanadilla. Son muy similares a los Dim Sum (traducido como pequeños bocados que tocan el corazón) típicos de la comida china. Si le preguntas a Pepe Reina, te dirá que Cesc era el Dumpling del equipo que ganó la Eurocopa y el Mundial. Poke Bowl. Sin duda debes conocer este nuevo plato que está de moda. Se trata de una ensalada de pescado crudo con una base de arroz y diferentes verduras. Como su propio nombre indica, siempre se sirven en bowls. Un plato exótico para añadir a tu carta. Eso debieron pensar en el Albacete cuando ficharon al azerí Velli Kasumov, en Donosti con Lee Chun-soo o en el Sevilla cuando se hicieron con el gambiano Biri-Biri. Cronut. Pieza de repostería mitad croissant, mitad donut. Vamos, Luis Enrique, que lo mismo te jugaba de lateral que de mediapunta.    

Es la hora de la Champions. Son las 20:45 y comienzas a escuchar un rumor por la puerta oscilante de la cocina. Son los clientes, que ya han llegado y vienen con hambre. Para un cocinero, igual que para los futbolistas, la mayor parte de sus cualidades y destrezas se demuestran en 90 minutos y no, en este caso no hay tiempo de descanso. Pero sí mucho entrenamiento y un sistema táctico planeado a la perfección. El pitido inicial Las freidoras empiezan a calentar, todos los cocineros están ya en sus posiciones y, como si de un silbato se tratase, con el primer grito de “Un pulpo a la gallega” comienza el partido. El caos llega en forma de comandas que inundan las paredes y mesas de la cocina. Marcos agarra el cuchillo y comienza a pelar patatas con la misma rapidez que Juanfran corre la banda, Lucía hace arder la sabrosa carne sobre la plancha y Pedro empieza a fregar platos y repasar cubiertos como Aduriz remata, sin parar. Se le caen un par de vasos, todos se ponen a gritar y Jose casi pierde los nervios mientras coloca la floritura final sobre el entrante de ensalada trufada. Jefe de cocina: El crack del partido Este equipo de cocina es el mejor, pero en un trabajo con tensión es necesario alguien que mantenga el control, como un entrenador que indica desde la banda quién entra y quién sale y hace las correcciones necesarias. Es esencial un jefe de cocina. Que todo salga a pedir de boca tiene mucho que ver con él, un organizador nato capaz de marcar la diferencia. Pero para que durante la hora punta del restaurante todo fluya, el jefe de cocina debe contar con unas cualidades y una madera que no todos tenemos: Las cualidades del buen jefe de cocina -Liderazgo Tener poder de mando natural es básico para que todo fluya. Es necesario que el chef sepa crear un buen clima de trabajo y que tenga a todo su equipo bajo control. Como en todo trabajo, un fallo en un eslabón de la cadena puede echarlo todo a perder. Por eso, saber mediar con cada conflicto y solucionar eficazmente cada problema es fundamental para que todo salga adelante. -Estrategia… Si no sales con una estrategia definida es como jugar sin portero: te van a caer unos cuantos goles. El jefe de cocina conoce los distintos tiempos de cocción, la velocidad de cada ayudante, cuánto se tarda en pelar una gamba y la temperatura exacta a la que sale el gazpacho. La optimización es una de las principales características de la buena cocina. ¿Alguna vez te han servido las patatas frías y el filete ardiendo? Pues eso. -…y organización La optimización no se queda ahí: Y es que a nadie le gusta tirar comida, y menos a un negocio de restauración. Es importante una comunicación constante con el jefe de sala para saber cuántas reservas hay, cuánta gente se espera o si hay oferta especial en la tortilla deconstruida -esa gran incomprendida, el Guti de la cocina española-. Porque preparar comida de más es como tirar dinero por la borda. -¡Dos cafés! O un café doble. O dos cafés dobles. El jefe de cocina debe tener los ojos absolutamente abiertos. Un error, un despiste o un retraso de dos minutos pueden colapsar la cocina… y no salen los platos, y los comensales comienzan a quejarse. Y el público, cuando pita a su equipo, es soberano. -¡Y bon apetit! Todo empieza con una visita matutina al mercado para escoger los mejores productos. Por eso, gran parte de la satisfacción de los clientes depende de si el chef tiene buen criterio. Después, lo evidente. Su mano con la cuchara de palo debe ser comedida. Un poquito de sal, medio ajo, un poco de pimentón… ni más ni menos: En cocina las grandes diferencias se miden en pizcas. Y sí, debe ser creativo, conocer las recetas y las cualidades de todos los alimentos con los que trabaje. Por eso, cuantas más temporadas cuente a sus espaldas, mejor. No decimos que no haya un sub-21 con talento, ni mucho menos, pero Gabi o Xabi Prieto saben de qué va el negocio como nadie. De ahí, solo queda lucirse, saber dar unos toquecitos, carrera por la banda, un regate, centrar al área pequeña, chute y… ¡bon apetit!

Si tu cara cuando te hablan de Slow Food es la misma que pusieron los aficionados del Madrid con el fichaje de Altintop o la que ponen los del Betis cuando les dicen que Van der Vaart triunfó en su equipo, no te preocupes, no estás solo. Hay más gente que, como tú, se pierden entre los cientos de términos y palabras “foodies” (comidistas) que parecen estar, hoy más que nunca, de moda. Y es que igual que del deporte se han importado anglicismos como tackle, chance, córner, top, MVP o crack; la gastronomía no iba a ser menos y el cliente “foodie” también ha demostrado una especial querencia por términos en otros idiomas. Por eso, que no te extrañe que un día de estos se acerque a tu barra un/a joven que se defina como amante de la buena mesa y la comida gourmet y te pregunte por tus opciones detox. Ese y otros términos como mocktails, foodporn, dumpling o poke bowl están imponiéndose con más fuerza que Juanma López y Javi Navarro a los delanteros rivales. Pero tranquilo, te vamos a ayudar. Toma nota porque hemos preparado el diccionario “Foodbolístico” de la Real Academia de #LoVemosEnElBar: Nouvelle Cuisine. Es quizá el movimiento gastronómico causante de que este post sea necesario. Tiene lugar en los años 70 de una Francia en esplendor cultural, donde se llama a romper con la cocina clásica para dar prioridad a la estética y a la creación, utilizando técnicas y combinaciones de materias primas poco convencionales. Para que te hagas una idea: Es como si un jugador está toda la vida entrenando con Trapattoni y un día al llegar al campo se encuentra a Guardiola. Detox. Culmen de los alimentos modernos. Se refiere a todos aquellos alimentos que ayudan a limpiar el cuerpo de toxinas, líquidos y otras impurezas. Van desde zumos verdes a batidos, semillas y superalimentos. Símil futbolero: Es cuando el entrenador decide prescindir de todos aquellos jugadores que sacan a sus compañeros de fiesta el día antes del partido con el fin de “limpiar” el vestuario. Quinoa. Hace unos años nadie había oído hablar de este alimento proveniente de algunas zonas de Sudamérica. Y aunque no es un cereal exactamente, se le ha categorizado como tal y se le incluye en todas las dietas de adelgazamiento en forma de ensalada, plato principal, como guarnición, etc. Para entendernos: Si Ronaldo (el otro) fuese una hamburguesa doble, Valerón sería quinoa. Slow Food. Esta moda viene de Italia y combina la comida con el disfrute, sin prisa, sin presión, tanto para el que hace la comida como para el que la consume. Es decir, que prefieres ver a Pirlo controlar, acariciar el balón, levantar la cabeza y dar un pase al pie antes que a Walcott corriendo 50 metros en 5 segundos (para luego centrar mal). Cool hunter: Se traduce literalmente como cazador de tendencias. En gastronomía, sería una persona que busca patrones de consumo en el mundo de la restauración, que predice lo que se va a poner de moda próximamente. Llevándolo al fútbol, es como tener un secretario técnico que en el mismo mercado te trae e Beckham, Ljunberg y Cristiano Ronaldo. Mocktails. Mock -por simulación- y tail -por cocktail-. Una sociedad preocupada por el estilo de vida y por tener una rutina saludable ha puesto de moda estas bebidas sin alcohol similares a los cócteles de toda la vida. En resumen, Denilson: Fuegos artificiales en el campo pero sin ningún efecto. Kilómetro 0: Cuando prefieres que los platos que te vas a comer estén hechos con ingredientes de proximidad, es decir, criados, cultivados o elaborados en tu entorno. Muy fácil de entender: Eres del Atleti y prefieres en tu equipo a Torres que a Messi. Habrá quien no te entienda, pero es una cuestión de principios. Foodporn. Foodporn es el hashtag (etiqueta) por excelencia para todos los aficionados a la comida que quieren compartir sus degustaciones con el resto de la sociedad a través de las redes sociales. Lo verás acompañado, normalmente, por otros como #foodies, #delish o #yummy. Igual que le pasa a Arbeloa y Xabi Alonso o a Dani Alves y Neymar, que en las redes normalmente siempre van juntos. Dumpling Es un plato hecho a partir de masas de harina de trigo que suele tener forma de empanadilla. Son muy similares a los Dim Sum (traducido como pequeños bocados que tocan el corazón) típicos de la comida china. Si le preguntas a Pepe Reina, te dirá que Cesc era el Dumpling del equipo que ganó la Eurocopa y el Mundial. Poke Bowl. Sin duda debes conocer este nuevo plato que está de moda. Se trata de una ensalada de pescado crudo con una base de arroz y diferentes verduras. Como su propio nombre indica, siempre se sirven en bowls. Un plato exótico para añadir a tu carta. Eso debieron pensar en el Albacete cuando ficharon al azerí Velli Kasumov, en Donosti con Lee Chun-soo o en el Sevilla cuando se hicieron con el gambiano Biri-Biri. Cronut. Pieza de repostería mitad croissant, mitad donut. Vamos, Luis Enrique, que lo mismo te jugaba de lateral que de mediapunta.    

Es la hora de la Champions. Son las 20:45 y comienzas a escuchar un rumor por la puerta oscilante de la cocina. Son los clientes, que ya han llegado y vienen con hambre. Para un cocinero, igual que para los futbolistas, la mayor parte de sus cualidades y destrezas se demuestran en 90 minutos y no, en este caso no hay tiempo de descanso. Pero sí mucho entrenamiento y un sistema táctico planeado a la perfección. El pitido inicial Las freidoras empiezan a calentar, todos los cocineros están ya en sus posiciones y, como si de un silbato se tratase, con el primer grito de “Un pulpo a la gallega” comienza el partido. El caos llega en forma de comandas que inundan las paredes y mesas de la cocina. Marcos agarra el cuchillo y comienza a pelar patatas con la misma rapidez que Juanfran corre la banda, Lucía hace arder la sabrosa carne sobre la plancha y Pedro empieza a fregar platos y repasar cubiertos como Aduriz remata, sin parar. Se le caen un par de vasos, todos se ponen a gritar y Jose casi pierde los nervios mientras coloca la floritura final sobre el entrante de ensalada trufada. Jefe de cocina: El crack del partido Este equipo de cocina es el mejor, pero en un trabajo con tensión es necesario alguien que mantenga el control, como un entrenador que indica desde la banda quién entra y quién sale y hace las correcciones necesarias. Es esencial un jefe de cocina. Que todo salga a pedir de boca tiene mucho que ver con él, un organizador nato capaz de marcar la diferencia. Pero para que durante la hora punta del restaurante todo fluya, el jefe de cocina debe contar con unas cualidades y una madera que no todos tenemos: Las cualidades del buen jefe de cocina -Liderazgo Tener poder de mando natural es básico para que todo fluya. Es necesario que el chef sepa crear un buen clima de trabajo y que tenga a todo su equipo bajo control. Como en todo trabajo, un fallo en un eslabón de la cadena puede echarlo todo a perder. Por eso, saber mediar con cada conflicto y solucionar eficazmente cada problema es fundamental para que todo salga adelante. -Estrategia… Si no sales con una estrategia definida es como jugar sin portero: te van a caer unos cuantos goles. El jefe de cocina conoce los distintos tiempos de cocción, la velocidad de cada ayudante, cuánto se tarda en pelar una gamba y la temperatura exacta a la que sale el gazpacho. La optimización es una de las principales características de la buena cocina. ¿Alguna vez te han servido las patatas frías y el filete ardiendo? Pues eso. -…y organización La optimización no se queda ahí: Y es que a nadie le gusta tirar comida, y menos a un negocio de restauración. Es importante una comunicación constante con el jefe de sala para saber cuántas reservas hay, cuánta gente se espera o si hay oferta especial en la tortilla deconstruida -esa gran incomprendida, el Guti de la cocina española-. Porque preparar comida de más es como tirar dinero por la borda. -¡Dos cafés! O un café doble. O dos cafés dobles. El jefe de cocina debe tener los ojos absolutamente abiertos. Un error, un despiste o un retraso de dos minutos pueden colapsar la cocina… y no salen los platos, y los comensales comienzan a quejarse. Y el público, cuando pita a su equipo, es soberano. -¡Y bon apetit! Todo empieza con una visita matutina al mercado para escoger los mejores productos. Por eso, gran parte de la satisfacción de los clientes depende de si el chef tiene buen criterio. Después, lo evidente. Su mano con la cuchara de palo debe ser comedida. Un poquito de sal, medio ajo, un poco de pimentón… ni más ni menos: En cocina las grandes diferencias se miden en pizcas. Y sí, debe ser creativo, conocer las recetas y las cualidades de todos los alimentos con los que trabaje. Por eso, cuantas más temporadas cuente a sus espaldas, mejor. No decimos que no haya un sub-21 con talento, ni mucho menos, pero Gabi o Xabi Prieto saben de qué va el negocio como nadie. De ahí, solo queda lucirse, saber dar unos toquecitos, carrera por la banda, un regate, centrar al área pequeña, chute y… ¡bon apetit!

La remontada del Deportivo de La Coruña al Milán en la Champions de 2003 fue toda una gesta futbolera. Para ti, levantar la persiana del bar cada día es también un reto. Hacerlo con buena cara, un desafío. Y si encima eres capaz de contagiar una sonrisa a tus empleados, te mereces una medalla. Además, trabajaréis mejor, más a gusto y dando lo mejor de vosotros. A continuación, te damos 11 consejos para mantener la moral de tus empleados y que tu equipo esté más motivado que una plantilla del Cholo Simeone: 1. Objetivos claros: todos trabajamos mejor si sabemos por qué lo hacemos, más allá de la obvia remuneración económica. ¿Cuál es tu objetivo como empresario? ¿Quieres tener el bar lleno los fines de semana o que tu local sea la referencia para ver los partidos en el barrio? ¿Os dirigís a gente joven o queréis formar un núcleo de parroquianos “de toda la vida”? No tienen que ser objetivos ni muy específicos ni muy generales, lo importante es que sean claros y todo el equipo los conozcan para que reméis en la misma dirección. 2. Mentalidad positiva: Sí, sabemos que es más fácil decirlo que hacerlo cuando estáis hasta arriba de trabajo, los clientes os lo ponen difícil y sabes que aún quedan horas y horas antes de que el árbitro pite el fin del partido y os podáis marchar a casa a descansar. Pero si a eso le añadimos “mala sangre” entre compañeros, la cosa se complica. El catedrático en Medicina por la Universidad de Massachusetts Jon Kabat-Zinn explica los beneficios de aplicar la atención plena y una respiración profunda ante momentos de estrés. Ante un problema con tu equipo, párate, piensa si un nuevo conflicto os va a ayudar en algo, respira hondo y, solo entonces, actúa. La técnica de la respiración controlada y profunda le funciona a atletas, marines y cirujanos en momentos de alta tensión, ¿por qué no pruebas. 3. Música: es uno de los estimulantes más efectivos para nuestro cerebro. Hace unos años, saltó a los medios la noticia de que Guardiola motivaba al Barcelona con Viva la Vida, de Coldplay. ¿Por qué no escoges tu himno? En su momento te sugerimos 30 canciones para caldear el ambiente antes de un partido… por si necesitas inspiración. 4. Propinas: un elemento clave que debes repartir de manera equitativa. Puedes enlazar con el primer punto, el de establecer objetivos, y retar a tus empleados a alcanzar cierta cantidad al mes, y dar un premio extra a quien lo consiga. 5. Formación: un empleo es mucho más que una manera de conseguir dinero, más hoy, cuando hay tanta competencia en el mercado. Es una manera de aprender y desarrollarse como profesional. Si le dedicas parte de tu tiempo a la formación y desarrollo de tu equipo, ten por seguro que te lo recompensarán con mayor implicación. El conocimiento es poder. 6. Reconocimiento: cuando alguien ha hecho un buen trabajo, házselo saber. Te lo agradecerán y se implicarán más. 7. Confianza: dale el poder a tus empleados. Confíales tareas complejas, no solo porque sabes que las podrán hacer, sino porque intuyes que serán un reto que les motive y les haga crecer como empleados. 8. Da feedback: contribuye a la mejora de tu equipo. Tómate tu tiempo para explicarles por qué han hecho un buen trabajo, o qué mejorarías. 9. Sé amable: ¿te suena aquello de “se cazan más moscas con miel que con vinagre”? Este refrán que ya utilizaban nuestros abuelos resume las conclusiones de un reciente estudio de una investigadora de la universidad de Georgetown, que señala que la cortesía y el respeto hace que hasta el 92% de los empleados puedan concentrarse y priorizar tareas mejor, y que se involucren hasta un 55% más. 10. Muéstrate cercano: no te limites a ser el jefe. Enlazando con el punto anterior, muéstrate accesible para que, en caso de duda o ante un problema, tus trabajadores/compañeros puedan acudir a ti. 11. Sé constante: por último, recuerda que todo esto solo sirve si se aplica todos los días, partido a partido. Recuerda las palabras de Bobby Robson:

En una época en la que el debate sobre los beneficios del uso de la tecnología ha llegado hasta el mismísimo mundo del fútbol, la restauración no podía ser ajena. Y si en el balompié hay disparidad de opiniones, partidarios de la introducción de nuevos avances que ayuden a esclarecer jugadas polémicas y otros que creen que devaluaría el componente humano de los partidos, en lo que a bares y restaurantes se refiere no hay ninguna duda de que la tecnología ayuda, y mucho, a mejorar el día a día de la hostelería. Igual que en el fútbol se dejó de anunciar los cambios con tablillas para dar paso a dispositivos electrónicos que evitan tener que disponer de varias hojas con todos los números, hoy en día existen múltiples elementos digitales que pueden ayudar a ahorrar tiempo y dinero a tu bar, además de facilitarte la gestión del día a día. Hemos seleccionado unos cuantos. WiFi Instalar una conexión inalámbrica en tu local no solo te permite hacer los pedidos por Internet o consultar en tiempo real toda aquella información que necesites para la gestión de tu establecimiento. También puede ayudarte a atraer clientes y a aumentar tu facturación. Y es que en un local con WiFi un cliente consume hasta un 70% más y un 37% de los usuarios valora más la conexión a Internet que, por ejemplo, la calidad de un café. Es, además, un elemento diferenciador de la competencia. Pago con el móvil Facilitar a los clientes todos sus pagos es otro punto a favor para que tu restaurante sea el elegido frente a otros. Además de la tarjeta bancaria, cada vez más se está extendiendo el uso del teléfono móvil como medio de pago. Aplicaciones como Zapper, Apple Pay -para pagar con el iPhone en los restaurantes que aceptan Ticket Restaurant- o Samsung Pay -utilizado por ejemplo en los locales de la cadena Restalia- posibilitan el pago de forma rápida y segura para clientes y establecimientos. Reservas online Webs como Eltenedor.es, Pidemesa o Restaurantes.com permiten realizar reservas online, con lo que ello conlleva no solo como nuevo canal para conseguir clientes, también reduciendo los tiempos de atención al teléfono de camareros o dueño, evitando las mesas vacías y aumentando la asistencia al restaurante. Además, al ser servicios 100% online, es un sistema que permanece en funcionamiento 24 horas al día. Tablets Estos dispositivos son capaces de simplificar muchas tareas diarias. La principal, las comandas. Es cada vez más común ver a camareros tomando los pedidos en las mesas con este sistema, lo que mejora la organización, minimiza los errores y, como consecuencia, contribuye a incrementar la facturación eliminando las equivocaciones. Pedidos a domicilio online Un nuevo canal de venta para tus productos. Plataformas como Just Eat o Deliveroo llevan tu comida a la casa de clientes. Dos son los beneficios principales: Das un servicio sin ocupar tus mesas, por lo que puedes atender a más gente sin la limitación del espacio del local; y puedes darte a conocer entre potenciales clientes que pueden recomendarte a otros usuarios o visitar tu establecimiento otro día. Google My Business Que no tengas web ni redes sociales -ni quieras saber nada de ellas- no significa que no puedas aprovecharte de las ventajas de Internet de una manera muy sencilla. Google My Business es un recurso gratuito que ubica tu restaurante en Google Maps, de modo que las personas que estén por la zona y entren a Maps podrán ver dónde está tu negocio, que también aparecerá cuando los usuarios hagan una determinada búsqueda, por ejemplo: “Bar raciones Chamberí Madrid”. En tu ficha podrás además añadir tus horarios, servicios, imágenes, teléfono de reservas, etc. Descubre cómo funciona. Colas virtuales Si hay algo que molesta a un futbolista es estar calentando toda la segunda parte para jugar solo unos minutos o no llegar a salir al campo. En restauración, las esperas también son un problema. Pasar minutos o incluso horas esperando por si queda una mesa libre o mirando cuándo acaban los del turno anterior puede ser un fastidio para un cliente, tanto que algunos renunciarán a esperar más y buscarán otras opciones. El mundo digital también tiene una solución. Aplicaciones de colas virtuales como nowait.com (integrada con Yelp, aunque todavía no disponible en España) muestran tiempos aproximados de espera y avisan a los clientes cuando su mesa está lista, de forma que ya no tendrán que estar con un ojo en el camarero y otro en la mesa, sino que podrán apuntarse e irse a dar un paseo o tomar algo mientras aguardan su turno virtualmente, sin tener que estar presencialmente en el local.

La remontada del Deportivo de La Coruña al Milán en la Champions de 2003 fue toda una gesta futbolera. Para ti, levantar la persiana del bar cada día es también un reto. Hacerlo con buena cara, un desafío. Y si encima eres capaz de contagiar una sonrisa a tus empleados, te mereces una medalla. Además, trabajaréis mejor, más a gusto y dando lo mejor de vosotros. A continuación, te damos 11 consejos para mantener la moral de tus empleados y que tu equipo esté más motivado que una plantilla del Cholo Simeone: 1. Objetivos claros: todos trabajamos mejor si sabemos por qué lo hacemos, más allá de la obvia remuneración económica. ¿Cuál es tu objetivo como empresario? ¿Quieres tener el bar lleno los fines de semana o que tu local sea la referencia para ver los partidos en el barrio? ¿Os dirigís a gente joven o queréis formar un núcleo de parroquianos “de toda la vida”? No tienen que ser objetivos ni muy específicos ni muy generales, lo importante es que sean claros y todo el equipo los conozcan para que reméis en la misma dirección. 2. Mentalidad positiva: Sí, sabemos que es más fácil decirlo que hacerlo cuando estáis hasta arriba de trabajo, los clientes os lo ponen difícil y sabes que aún quedan horas y horas antes de que el árbitro pite el fin del partido y os podáis marchar a casa a descansar. Pero si a eso le añadimos “mala sangre” entre compañeros, la cosa se complica. El catedrático en Medicina por la Universidad de Massachusetts Jon Kabat-Zinn explica los beneficios de aplicar la atención plena y una respiración profunda ante momentos de estrés. Ante un problema con tu equipo, párate, piensa si un nuevo conflicto os va a ayudar en algo, respira hondo y, solo entonces, actúa. La técnica de la respiración controlada y profunda le funciona a atletas, marines y cirujanos en momentos de alta tensión, ¿por qué no pruebas. 3. Música: es uno de los estimulantes más efectivos para nuestro cerebro. Hace unos años, saltó a los medios la noticia de que Guardiola motivaba al Barcelona con Viva la Vida, de Coldplay. ¿Por qué no escoges tu himno? En su momento te sugerimos 30 canciones para caldear el ambiente antes de un partido… por si necesitas inspiración. 4. Propinas: un elemento clave que debes repartir de manera equitativa. Puedes enlazar con el primer punto, el de establecer objetivos, y retar a tus empleados a alcanzar cierta cantidad al mes, y dar un premio extra a quien lo consiga. 5. Formación: un empleo es mucho más que una manera de conseguir dinero, más hoy, cuando hay tanta competencia en el mercado. Es una manera de aprender y desarrollarse como profesional. Si le dedicas parte de tu tiempo a la formación y desarrollo de tu equipo, ten por seguro que te lo recompensarán con mayor implicación. El conocimiento es poder. 6. Reconocimiento: cuando alguien ha hecho un buen trabajo, házselo saber. Te lo agradecerán y se implicarán más. 7. Confianza: dale el poder a tus empleados. Confíales tareas complejas, no solo porque sabes que las podrán hacer, sino porque intuyes que serán un reto que les motive y les haga crecer como empleados. 8. Da feedback: contribuye a la mejora de tu equipo. Tómate tu tiempo para explicarles por qué han hecho un buen trabajo, o qué mejorarías. 9. Sé amable: ¿te suena aquello de “se cazan más moscas con miel que con vinagre”? Este refrán que ya utilizaban nuestros abuelos resume las conclusiones de un reciente estudio de una investigadora de la universidad de Georgetown, que señala que la cortesía y el respeto hace que hasta el 92% de los empleados puedan concentrarse y priorizar tareas mejor, y que se involucren hasta un 55% más. 10. Muéstrate cercano: no te limites a ser el jefe. Enlazando con el punto anterior, muéstrate accesible para que, en caso de duda o ante un problema, tus trabajadores/compañeros puedan acudir a ti. 11. Sé constante: por último, recuerda que todo esto solo sirve si se aplica todos los días, partido a partido. Recuerda las palabras de Bobby Robson:

En una época en la que el debate sobre los beneficios del uso de la tecnología ha llegado hasta el mismísimo mundo del fútbol, la restauración no podía ser ajena. Y si en el balompié hay disparidad de opiniones, partidarios de la introducción de nuevos avances que ayuden a esclarecer jugadas polémicas y otros que creen que devaluaría el componente humano de los partidos, en lo que a bares y restaurantes se refiere no hay ninguna duda de que la tecnología ayuda, y mucho, a mejorar el día a día de la hostelería. Igual que en el fútbol se dejó de anunciar los cambios con tablillas para dar paso a dispositivos electrónicos que evitan tener que disponer de varias hojas con todos los números, hoy en día existen múltiples elementos digitales que pueden ayudar a ahorrar tiempo y dinero a tu bar, además de facilitarte la gestión del día a día. Hemos seleccionado unos cuantos. WiFi Instalar una conexión inalámbrica en tu local no solo te permite hacer los pedidos por Internet o consultar en tiempo real toda aquella información que necesites para la gestión de tu establecimiento. También puede ayudarte a atraer clientes y a aumentar tu facturación. Y es que en un local con WiFi un cliente consume hasta un 70% más y un 37% de los usuarios valora más la conexión a Internet que, por ejemplo, la calidad de un café. Es, además, un elemento diferenciador de la competencia. Pago con el móvil Facilitar a los clientes todos sus pagos es otro punto a favor para que tu restaurante sea el elegido frente a otros. Además de la tarjeta bancaria, cada vez más se está extendiendo el uso del teléfono móvil como medio de pago. Aplicaciones como Zapper, Apple Pay -para pagar con el iPhone en los restaurantes que aceptan Ticket Restaurant- o Samsung Pay -utilizado por ejemplo en los locales de la cadena Restalia- posibilitan el pago de forma rápida y segura para clientes y establecimientos. Reservas online Webs como Eltenedor.es, Pidemesa o Restaurantes.com permiten realizar reservas online, con lo que ello conlleva no solo como nuevo canal para conseguir clientes, también reduciendo los tiempos de atención al teléfono de camareros o dueño, evitando las mesas vacías y aumentando la asistencia al restaurante. Además, al ser servicios 100% online, es un sistema que permanece en funcionamiento 24 horas al día. Tablets Estos dispositivos son capaces de simplificar muchas tareas diarias. La principal, las comandas. Es cada vez más común ver a camareros tomando los pedidos en las mesas con este sistema, lo que mejora la organización, minimiza los errores y, como consecuencia, contribuye a incrementar la facturación eliminando las equivocaciones. Pedidos a domicilio online Un nuevo canal de venta para tus productos. Plataformas como Just Eat o Deliveroo llevan tu comida a la casa de clientes. Dos son los beneficios principales: Das un servicio sin ocupar tus mesas, por lo que puedes atender a más gente sin la limitación del espacio del local; y puedes darte a conocer entre potenciales clientes que pueden recomendarte a otros usuarios o visitar tu establecimiento otro día. Google My Business Que no tengas web ni redes sociales -ni quieras saber nada de ellas- no significa que no puedas aprovecharte de las ventajas de Internet de una manera muy sencilla. Google My Business es un recurso gratuito que ubica tu restaurante en Google Maps, de modo que las personas que estén por la zona y entren a Maps podrán ver dónde está tu negocio, que también aparecerá cuando los usuarios hagan una determinada búsqueda, por ejemplo: “Bar raciones Chamberí Madrid”. En tu ficha podrás además añadir tus horarios, servicios, imágenes, teléfono de reservas, etc. Descubre cómo funciona. Colas virtuales Si hay algo que molesta a un futbolista es estar calentando toda la segunda parte para jugar solo unos minutos o no llegar a salir al campo. En restauración, las esperas también son un problema. Pasar minutos o incluso horas esperando por si queda una mesa libre o mirando cuándo acaban los del turno anterior puede ser un fastidio para un cliente, tanto que algunos renunciarán a esperar más y buscarán otras opciones. El mundo digital también tiene una solución. Aplicaciones de colas virtuales como nowait.com (integrada con Yelp, aunque todavía no disponible en España) muestran tiempos aproximados de espera y avisan a los clientes cuando su mesa está lista, de forma que ya no tendrán que estar con un ojo en el camarero y otro en la mesa, sino que podrán apuntarse e irse a dar un paseo o tomar algo mientras aguardan su turno virtualmente, sin tener que estar presencialmente en el local.

1903 fue el año en el que comenzó un amor incondicional, un relato de orgullo y pasión por unos colores, una historia de indios, rojiblancos y colchoneros. El 26 de abril de 1903 nacía el Athletic Club de Madrid, hoy Atlético de Madrid. A modo de homenaje, en el propio estadio Vicente Calderón, se ubica el 1903 Sports Bar and Lounge Restaurant, un lugar de culto para los aficionados colchoneros, lleno de recuerdos de una trayectoria marcada por los éxitos de uno de los clubes más importantes de España y Europa. Precisamente este estadio vivía su último derbi madrileño en LaLiga Santander antes del traslado del equipo a su nueva casa. Desde #LoVemosEnElBar quisimos seguir ese partido tan especial con la afición del Atleti. Centenares de personas ataviadas con sus camisetas de rayas rojas y blancas se dieron cita en 1903 Sports Bar and Lounge Restaurant para disfrutar de un encuentro de alto voltaje, un duelo con aroma a despedida entre los dos equipos más grandes de la ciudad. Entre bebidas, menús, picoteo, nervios, cánticos e himnos, estuvimos con su dueño, Julián del Casar, que nos contó cómo el bar se abrió como "un servicio a los atléticos que no tienen un lugar donde ver el fútbol". Afirmó además que, sin duda, lo que cambia en un bar de retransmitir el fútbol a no hacerlo es “la caja. La gente se habitúa a ver los partidos cerca de su casa, en su entorno y con su gente”. Julián no escatimó en medios para conseguir que los colchoneros se sintiesen como en casa: “Tenemos 18 televisiones, el fútbol se ve desde cualquier punto del bar, lo que le genera unos ingresos adicionales muy importantes”. Seguimos con nuestro particular tour por diferentes ciudades para ver cómo se vive el fútbol. ¿Cuál será nuestra siguiente parada? Sea donde sea, seguro que será en un bar. Porque nosotros, el fútbol, #LoVemosEnElBar.

Javier Sánchez García es el propietario del bar “La Cazuela”, en Salamanca, un establecimiento con varios premios gastronómicos y para el que el fútbol es un potente generador de negocio. Los bares y el fútbol forman un binomio ganador, un equipo campeón capaz de movilizar y hacer vibrar a una afición que disfruta del deporte rey desde una barra con la misma intensidad que en el propio estadio. En Salamanca, la pasión por el balompié sigue tan viva como cuando la Unión Deportiva llenaba el Helmántico para ver jugar a Pauleta, Stelea, Vellisca o Silvani. Allí, en el bar “La Cazuela” (C/ Fernando de Rojas 17), Javier Sánchez recibe desde hace más de 2 años a clientes y futboleros que acuden a ver los partidos de su equipo, “sobre todo del Barcelona y el Real Madrid, que son los que más seguidores tienen”. Pregunta: ¿Cuánto tiempo llevas con “La Cazuela”? ¿Cómo fueron los inicios? Respuesta: Al principio siempre es complicado empezar, la gente se piensa que en los bares es fácil ganar mucho dinero, pero no, hay que trabajar y levantarlo. P. ¿Cuáles son las especialidades de tu bar? R. Cocina española tradicional, especialmente el chipirón y la carrillera ibérica a la plancha. Son pinchos por los que nos han dado ya dos premios en Gastrotauro, una feria de aquí de Salamanca en la que participan más de 45 bares. El primer año ganamos el tercer premio, el año pasado el segundo y esperemos que el tercero podamos ganar el primer premio. P. ¿El fútbol te ayuda a llenar el bar? R. Sí, sobre todo con los que tienen más tirón que son el Barça y Madrid y cuando sus partidos son por la noche, por ejemplo el domingo sobre las 21 horas está lleno. P. ¿Se nota en la facturación retransmitir el fútbol? ¿Genera negocio? R. La diferencia de un día que hay fútbol a otro que no, por ejemplo como hablábamos antes de un domingo a otro, puede ser de hasta un 50% más de facturación. Por supuesto que se nota. P. ¿Recomendarías a otros bares que contraten y retransmitan el fútbol? R. Claro que lo recomendaría a otros bares. Los martes o miércoles que hay unos cuartos o una semifinal de Champions e incluso en la Copa del Rey con un partido bueno, se te llena el bar. Lo que sí nos gustaría al gremio de los hosteleros es que los horarios fueran más normales, es algo que coincido con otros compañeros con los que he hablado. P. ¿Qué partido recuerdas con más gente en el bar? R. Cualquiera de cuartos o semifinales de Champions en el que jugasen Madrid o Barça te llena el bar. P. ¿El fútbol te ha servido para captar nuevos clientes? ¿Vuelven después a desayunar, comer o tomar algo? R. Sí, yo tengo además una pantalla gigante con un proyector en alta definición para que puedan ver el fútbol en las mejores condiciones, es una pantalla de 2,5x3 metros donde el fútbol se ve espectacular. Eso se nota, si consigues que los clientes tengan una buena experiencia luego vuelven. P. ¿Qué competiciones futbolísticas sueles emitir? R. Lo que más tirón tiene es LaLiga Santander, la Champions League y la Copa del Rey una vez que las fases han avanzado, pero también pongo algún partido de ligas internacionales, especialmente cuando no hay uno de liga española.

1903 fue el año en el que comenzó un amor incondicional, un relato de orgullo y pasión por unos colores, una historia de indios, rojiblancos y colchoneros. El 26 de abril de 1903 nacía el Athletic Club de Madrid, hoy Atlético de Madrid. A modo de homenaje, en el propio estadio Vicente Calderón, se ubica el 1903 Sports Bar and Lounge Restaurant, un lugar de culto para los aficionados colchoneros, lleno de recuerdos de una trayectoria marcada por los éxitos de uno de los clubes más importantes de España y Europa. Precisamente este estadio vivía su último derbi madrileño en LaLiga Santander antes del traslado del equipo a su nueva casa. Desde #LoVemosEnElBar quisimos seguir ese partido tan especial con la afición del Atleti. Centenares de personas ataviadas con sus camisetas de rayas rojas y blancas se dieron cita en 1903 Sports Bar and Lounge Restaurant para disfrutar de un encuentro de alto voltaje, un duelo con aroma a despedida entre los dos equipos más grandes de la ciudad. Entre bebidas, menús, picoteo, nervios, cánticos e himnos, estuvimos con su dueño, Julián del Casar, que nos contó cómo el bar se abrió como "un servicio a los atléticos que no tienen un lugar donde ver el fútbol". Afirmó además que, sin duda, lo que cambia en un bar de retransmitir el fútbol a no hacerlo es “la caja. La gente se habitúa a ver los partidos cerca de su casa, en su entorno y con su gente”. Julián no escatimó en medios para conseguir que los colchoneros se sintiesen como en casa: “Tenemos 18 televisiones, el fútbol se ve desde cualquier punto del bar, lo que le genera unos ingresos adicionales muy importantes”. Seguimos con nuestro particular tour por diferentes ciudades para ver cómo se vive el fútbol. ¿Cuál será nuestra siguiente parada? Sea donde sea, seguro que será en un bar. Porque nosotros, el fútbol, #LoVemosEnElBar.

Javier Sánchez García es el propietario del bar “La Cazuela”, en Salamanca, un establecimiento con varios premios gastronómicos y para el que el fútbol es un potente generador de negocio. Los bares y el fútbol forman un binomio ganador, un equipo campeón capaz de movilizar y hacer vibrar a una afición que disfruta del deporte rey desde una barra con la misma intensidad que en el propio estadio. En Salamanca, la pasión por el balompié sigue tan viva como cuando la Unión Deportiva llenaba el Helmántico para ver jugar a Pauleta, Stelea, Vellisca o Silvani. Allí, en el bar “La Cazuela” (C/ Fernando de Rojas 17), Javier Sánchez recibe desde hace más de 2 años a clientes y futboleros que acuden a ver los partidos de su equipo, “sobre todo del Barcelona y el Real Madrid, que son los que más seguidores tienen”. Pregunta: ¿Cuánto tiempo llevas con “La Cazuela”? ¿Cómo fueron los inicios? Respuesta: Al principio siempre es complicado empezar, la gente se piensa que en los bares es fácil ganar mucho dinero, pero no, hay que trabajar y levantarlo. P. ¿Cuáles son las especialidades de tu bar? R. Cocina española tradicional, especialmente el chipirón y la carrillera ibérica a la plancha. Son pinchos por los que nos han dado ya dos premios en Gastrotauro, una feria de aquí de Salamanca en la que participan más de 45 bares. El primer año ganamos el tercer premio, el año pasado el segundo y esperemos que el tercero podamos ganar el primer premio. P. ¿El fútbol te ayuda a llenar el bar? R. Sí, sobre todo con los que tienen más tirón que son el Barça y Madrid y cuando sus partidos son por la noche, por ejemplo el domingo sobre las 21 horas está lleno. P. ¿Se nota en la facturación retransmitir el fútbol? ¿Genera negocio? R. La diferencia de un día que hay fútbol a otro que no, por ejemplo como hablábamos antes de un domingo a otro, puede ser de hasta un 50% más de facturación. Por supuesto que se nota. P. ¿Recomendarías a otros bares que contraten y retransmitan el fútbol? R. Claro que lo recomendaría a otros bares. Los martes o miércoles que hay unos cuartos o una semifinal de Champions e incluso en la Copa del Rey con un partido bueno, se te llena el bar. Lo que sí nos gustaría al gremio de los hosteleros es que los horarios fueran más normales, es algo que coincido con otros compañeros con los que he hablado. P. ¿Qué partido recuerdas con más gente en el bar? R. Cualquiera de cuartos o semifinales de Champions en el que jugasen Madrid o Barça te llena el bar. P. ¿El fútbol te ha servido para captar nuevos clientes? ¿Vuelven después a desayunar, comer o tomar algo? R. Sí, yo tengo además una pantalla gigante con un proyector en alta definición para que puedan ver el fútbol en las mejores condiciones, es una pantalla de 2,5x3 metros donde el fútbol se ve espectacular. Eso se nota, si consigues que los clientes tengan una buena experiencia luego vuelven. P. ¿Qué competiciones futbolísticas sueles emitir? R. Lo que más tirón tiene es LaLiga Santander, la Champions League y la Copa del Rey una vez que las fases han avanzado, pero también pongo algún partido de ligas internacionales, especialmente cuando no hay uno de liga española.

Cuidada materia prima, platos y pinchos deliciosos, buen ambiente, una decoración pensada al milímetro y un equipo que derrocha simpatía. Tu bar tiene todo para triunfar. Sin embargo, en ocasiones no se le muestra la atención que realmente merece al consumidor. Una experiencia de cliente satisfactoria se construye con el trato en las distancias cortas, con un servicio rápido, con una atención al detalle y, también, sabiendo responder a todos sus requerimientos al momento. Uno de los aspectos más importantes y, a la vez en ocasiones más descuidado, es saber responder a las preguntas que tus clientes te puedan hacer. Con algunas no deberías tener ningún problema, pero en otras te conviene formar a tu equipo para que la respuesta sea la esperada y la que los usuarios necesitan en cada momento. WiFi, partidos, tortillas y vinos A continuación os proponemos una breve lista de preguntas comunes que os harán los clientes. Y, aunque esta es una web muy futbolera, no nos referimos a: ¿qué se le pasó por la cabeza a Balotelli para lanzar fuegos artificiales desde su baño e incendiar su casa? o ¿quién es actualmente el líder de la liga turca? Estas cuestiones tienen que ver con la gestión de tu restaurante, así que toma nota y transmítele a tu equipo la importancia de saber responderlas. ¿Cuál es la contraseña del WiFi? Un clásico en todos los bares con WiFi al servicio del cliente. Te recomendamos que sea sencilla de recordar, de modo que todos los camareros puedan responder sin tener que irse de la mesa a consultarla o apuntarla y volver a transmitírsela al cliente. Sin embargo, la opción que se está imponiendo últimamente en bares y restaurantes es establecer un proceso de registro gratuito para el cliente, de forma que no sea necesario dar una contraseña. Además, esta modalidad permite al propietario del establecimiento disponer de información de los usuarios como por ejemplo el mail, con el que podrás hacer promociones; limitar el tiempo de conexión por usuario o crear una página de inicio de sesión con tus ofertas, productos o carta que será visible en su dispositivo. ¿Este plato lleva…? Una de las preguntas más repetidas por personas que son intolerantes a algún componente es si un plato lo lleva o no. Si los alérgenos no vienen marcados en la carta, que es lo idóneo, es necesario que tus camareros conozcan los componentes o, al menos, que haya una comunicación rápida y fluida con cocina para poder responder al cliente sin que se alargue su espera para pedir. ¿Qué hay por aquí que podamos ver? ¿Hay alguna zona de marcha por la zona? Turismo y fiesta. Futboler@, sabemos lo que estás pensando, ¿Cassano vuelve a fichar por un equipo español? No, no es eso. Nos referimos a dos típicas preguntas de turistas y grupos, así que aunque sea imposible conocerse cada pub de copas del barrio o cada monumento, no está de más tener unas nociones para contestar a turistas y marchosos. ¿Retransmites el partido? Seguro que muchas veces ha entrado algún aficionado buscando una pantalla donde ver a su equipo. Por eso, es recomendable estar preparado. En #LoVemosEnElBar dispones de un completo calendario con todos los partidos de la jornada para que puedas estar al tanto de todas las retransmisiones deportivas, su fecha, horario y, especialmente interesante para no tener que estar buscando entre todos los canales, el dial donde se ve el partido. Utilizando este recurso, podrás planificar los encuentros que vas a poner en tu bar para que tú y todo tu equipo estéis capacitados para responder al cliente. ¿La tortilla lleva cebolla? Dicen que el mundo se divide entre los que comen caracoles y los que no, pero hay otra división mucho más fuerte, que ha dado para debates encarnizados en las casas y las barras, pero también en las redes sociales: la tortilla, ¿con o sin cebolla? En #LoVemosEnElBar no nos podemos posicionar, tenemos partidarios de ambos bandos, pero si todos coincidimos en algo es que cuando preguntamos a un bar nos gusta que nos sepan contestar sin tener que esperar a que cocina se pronuncie. ¿Qué vino nos recomiendas? No hace falta que seamos enólogos titulados para saber qué tipo de vino le va mejor a una u otra comida. Que todos los camareros tengan unas nociones básicas y conozcan la bodega es un punto a tu favor a la hora de contentar a los clientes. Estas son algunas de las preguntas más frecuentes que se escuchan entre las cuatro paredes de un bar, aunque seguro que hay muchas otras. Nuestro consejo: forma e informa a tus camareros, ya que responder a tus clientes con rapidez y seguridad es muy importante para tu negocio.

No, no se nos ha ido la cabeza. Aquí sólo hay dos cosas que casi nos vuelven locos: el fútbol y los bares, así que hemos decidido que, cuanto más juntos permanezcan, mejor para todos, pero especialmente para ti y tus clientes. Por eso te proponemos que, en las noches grandes de fútbol, rediseñes tu carta. No será necesario que la vuelvas a crear e imprimir, simplemente con una pizarra visible será suficiente. Los productos, los de siempre pero rebautizados. ¿Y por qué habrías de hacerlo? Porque nada gusta más a los futboleros que el ambientillo del bar, ese compadreo entre colegas y desconocidos que comparten barra y colores -o no-. Si además puedes contribuir a ese sentimiento con una carta con referencias de lo más futboleras y tematizada para un partido concreto o competición, seguro que pocos se resisten a “zamparse” al contrario o a “no dejar ni una miga” de la estrella rival. Es más fácil decirlo que realmente dar con la combinación de ingredientes y astros del balón que resulten en un bocata o una pizza “galáctica”. Por eso nos hemos propuesto ayudarte con algunos platos y nombres que combinan mejor que el tridente de Ronaldo, Ronaldinho y Rivaldo en la Brasil de 2002: Un Futre al horno (ración de bacalao): A bras, a la moda da feira, dorado, con nata… Si alguien sabe cómo cocinar el bacalao de mil y una maneras, esos son los portugueses. Y un portugués que dejó su impronta en los campos de España es sin duda el gran Paolo. Bocadillo Málaga (boquerones): El porqué de este bocadillo es muy sencillo, debido a la tradición de la ciudad con ese pescado, finalmente a los jugadores malagueños se les acabó apodando “boquerones”. Bocata Hristo Stoichkov (bonito con guindillas, muy picante): Y es que el búlgaro, si de algo iba sobrado, era de técnica y goles, pero también de carácter. Hamburguesa Ibrahimovic: doble de carne, la más grande del bar, con unas dimensiones que harán que acabársela sea un reto para cualquier aficionado. Este plato es un claro homenaje a los 1,95 metros y los 95 kilos del coloso sueco. Bocata El Pep (butifarra): Leyenda del Dream Team del Barça como jugador y entrenador, el catalán no podía faltar en nuestra carta, y qué menos que darle nombre a un bocadillo de uno de los productos gastronómicos catalanes por excelencia. Imprescindible servir con una presentación cuidada, casi de “etiqueta”. Pizza Maradona (pizza napolitana): Años después de su periplo como jugador, Maradona es todavía el mayor ídolo de la hinchada de San Paolo. Por eso, la pizza napolitana no podía rebautizarse con otro nombre futbolero. Bocata Patxi Puñal (txistorra): El gran capitán navarro, el jugador que más partidos ha jugado con Osasuna en primera división, un emblema rojillo. Para él, sin ninguna duda, el nombre del bocata de txistorra. Bocata Camacho (jamón ibérico): Porque todos recordamos sus celebraciones en los grandes éxitos de nuestra Selección y su manera de vivir y comentar cada partido, el más que merecido bocata del emblema de nuestra gastronomía es para él. Un Torpedo Müller (perrito caliente con salchicha Frankfurt): Con este no hemos sido muy originales, alemanes se nos ocurrían el codillo, el strudel y la salchicha Frankfurt, y entre pan y pan estaba claro cuál se podía meter. Así que el perrito caliente será el Torpedo Müller, uno de los más prolíficos goleadores teutones. Franco Baresi (Panini con mozzarella de Búfala): Buscábamos algo contundente, sobrio e italiano y queríamos pasar página de la derrota de la Eurocopa, así que descartamos a Bonucci, Barzagli y Chiellini y nos vino a la cabeza que un buen ejemplo era Baresi. Un Chapi Ferrer (montadito de fuet): Volvemos a recurrir a la gastronomía catalana para rescatar el fuet, otro de sus deliciosos productos. Y bueno, hemos decidido que montadito porque el magnífico lateral catalán no era, digamos, tan alto como Ibrahimovic. Bocadillo Platini (tortilla francesa): Otro que no es muy original. Tortilla francesa-Mejor jugador francés, misterio resuelto. Bocata Michael Robinson (bacon y queso): Si hay un inglés que ha triunfado en España y sigue haciéndolo, ese es Robinson, pero seguro que hasta hoy no tenía un bocadillo con su nombre. Michael, ha llegado el momento. Estos son solo algunos de los bocadillos y platos que esperamos que pronto podamos ver en las pizarras de los bares de toda España. Porque nosotros, todo el fútbol ¡Lo Vemos en el Bar!

Cuidada materia prima, platos y pinchos deliciosos, buen ambiente, una decoración pensada al milímetro y un equipo que derrocha simpatía. Tu bar tiene todo para triunfar. Sin embargo, en ocasiones no se le muestra la atención que realmente merece al consumidor. Una experiencia de cliente satisfactoria se construye con el trato en las distancias cortas, con un servicio rápido, con una atención al detalle y, también, sabiendo responder a todos sus requerimientos al momento. Uno de los aspectos más importantes y, a la vez en ocasiones más descuidado, es saber responder a las preguntas que tus clientes te puedan hacer. Con algunas no deberías tener ningún problema, pero en otras te conviene formar a tu equipo para que la respuesta sea la esperada y la que los usuarios necesitan en cada momento. WiFi, partidos, tortillas y vinos A continuación os proponemos una breve lista de preguntas comunes que os harán los clientes. Y, aunque esta es una web muy futbolera, no nos referimos a: ¿qué se le pasó por la cabeza a Balotelli para lanzar fuegos artificiales desde su baño e incendiar su casa? o ¿quién es actualmente el líder de la liga turca? Estas cuestiones tienen que ver con la gestión de tu restaurante, así que toma nota y transmítele a tu equipo la importancia de saber responderlas. ¿Cuál es la contraseña del WiFi? Un clásico en todos los bares con WiFi al servicio del cliente. Te recomendamos que sea sencilla de recordar, de modo que todos los camareros puedan responder sin tener que irse de la mesa a consultarla o apuntarla y volver a transmitírsela al cliente. Sin embargo, la opción que se está imponiendo últimamente en bares y restaurantes es establecer un proceso de registro gratuito para el cliente, de forma que no sea necesario dar una contraseña. Además, esta modalidad permite al propietario del establecimiento disponer de información de los usuarios como por ejemplo el mail, con el que podrás hacer promociones; limitar el tiempo de conexión por usuario o crear una página de inicio de sesión con tus ofertas, productos o carta que será visible en su dispositivo. ¿Este plato lleva…? Una de las preguntas más repetidas por personas que son intolerantes a algún componente es si un plato lo lleva o no. Si los alérgenos no vienen marcados en la carta, que es lo idóneo, es necesario que tus camareros conozcan los componentes o, al menos, que haya una comunicación rápida y fluida con cocina para poder responder al cliente sin que se alargue su espera para pedir. ¿Qué hay por aquí que podamos ver? ¿Hay alguna zona de marcha por la zona? Turismo y fiesta. Futboler@, sabemos lo que estás pensando, ¿Cassano vuelve a fichar por un equipo español? No, no es eso. Nos referimos a dos típicas preguntas de turistas y grupos, así que aunque sea imposible conocerse cada pub de copas del barrio o cada monumento, no está de más tener unas nociones para contestar a turistas y marchosos. ¿Retransmites el partido? Seguro que muchas veces ha entrado algún aficionado buscando una pantalla donde ver a su equipo. Por eso, es recomendable estar preparado. En #LoVemosEnElBar dispones de un completo calendario con todos los partidos de la jornada para que puedas estar al tanto de todas las retransmisiones deportivas, su fecha, horario y, especialmente interesante para no tener que estar buscando entre todos los canales, el dial donde se ve el partido. Utilizando este recurso, podrás planificar los encuentros que vas a poner en tu bar para que tú y todo tu equipo estéis capacitados para responder al cliente. ¿La tortilla lleva cebolla? Dicen que el mundo se divide entre los que comen caracoles y los que no, pero hay otra división mucho más fuerte, que ha dado para debates encarnizados en las casas y las barras, pero también en las redes sociales: la tortilla, ¿con o sin cebolla? En #LoVemosEnElBar no nos podemos posicionar, tenemos partidarios de ambos bandos, pero si todos coincidimos en algo es que cuando preguntamos a un bar nos gusta que nos sepan contestar sin tener que esperar a que cocina se pronuncie. ¿Qué vino nos recomiendas? No hace falta que seamos enólogos titulados para saber qué tipo de vino le va mejor a una u otra comida. Que todos los camareros tengan unas nociones básicas y conozcan la bodega es un punto a tu favor a la hora de contentar a los clientes. Estas son algunas de las preguntas más frecuentes que se escuchan entre las cuatro paredes de un bar, aunque seguro que hay muchas otras. Nuestro consejo: forma e informa a tus camareros, ya que responder a tus clientes con rapidez y seguridad es muy importante para tu negocio.

No, no se nos ha ido la cabeza. Aquí sólo hay dos cosas que casi nos vuelven locos: el fútbol y los bares, así que hemos decidido que, cuanto más juntos permanezcan, mejor para todos, pero especialmente para ti y tus clientes. Por eso te proponemos que, en las noches grandes de fútbol, rediseñes tu carta. No será necesario que la vuelvas a crear e imprimir, simplemente con una pizarra visible será suficiente. Los productos, los de siempre pero rebautizados. ¿Y por qué habrías de hacerlo? Porque nada gusta más a los futboleros que el ambientillo del bar, ese compadreo entre colegas y desconocidos que comparten barra y colores -o no-. Si además puedes contribuir a ese sentimiento con una carta con referencias de lo más futboleras y tematizada para un partido concreto o competición, seguro que pocos se resisten a “zamparse” al contrario o a “no dejar ni una miga” de la estrella rival. Es más fácil decirlo que realmente dar con la combinación de ingredientes y astros del balón que resulten en un bocata o una pizza “galáctica”. Por eso nos hemos propuesto ayudarte con algunos platos y nombres que combinan mejor que el tridente de Ronaldo, Ronaldinho y Rivaldo en la Brasil de 2002: Un Futre al horno (ración de bacalao): A bras, a la moda da feira, dorado, con nata… Si alguien sabe cómo cocinar el bacalao de mil y una maneras, esos son los portugueses. Y un portugués que dejó su impronta en los campos de España es sin duda el gran Paolo. Bocadillo Málaga (boquerones): El porqué de este bocadillo es muy sencillo, debido a la tradición de la ciudad con ese pescado, finalmente a los jugadores malagueños se les acabó apodando “boquerones”. Bocata Hristo Stoichkov (bonito con guindillas, muy picante): Y es que el búlgaro, si de algo iba sobrado, era de técnica y goles, pero también de carácter. Hamburguesa Ibrahimovic: doble de carne, la más grande del bar, con unas dimensiones que harán que acabársela sea un reto para cualquier aficionado. Este plato es un claro homenaje a los 1,95 metros y los 95 kilos del coloso sueco. Bocata El Pep (butifarra): Leyenda del Dream Team del Barça como jugador y entrenador, el catalán no podía faltar en nuestra carta, y qué menos que darle nombre a un bocadillo de uno de los productos gastronómicos catalanes por excelencia. Imprescindible servir con una presentación cuidada, casi de “etiqueta”. Pizza Maradona (pizza napolitana): Años después de su periplo como jugador, Maradona es todavía el mayor ídolo de la hinchada de San Paolo. Por eso, la pizza napolitana no podía rebautizarse con otro nombre futbolero. Bocata Patxi Puñal (txistorra): El gran capitán navarro, el jugador que más partidos ha jugado con Osasuna en primera división, un emblema rojillo. Para él, sin ninguna duda, el nombre del bocata de txistorra. Bocata Camacho (jamón ibérico): Porque todos recordamos sus celebraciones en los grandes éxitos de nuestra Selección y su manera de vivir y comentar cada partido, el más que merecido bocata del emblema de nuestra gastronomía es para él. Un Torpedo Müller (perrito caliente con salchicha Frankfurt): Con este no hemos sido muy originales, alemanes se nos ocurrían el codillo, el strudel y la salchicha Frankfurt, y entre pan y pan estaba claro cuál se podía meter. Así que el perrito caliente será el Torpedo Müller, uno de los más prolíficos goleadores teutones. Franco Baresi (Panini con mozzarella de Búfala): Buscábamos algo contundente, sobrio e italiano y queríamos pasar página de la derrota de la Eurocopa, así que descartamos a Bonucci, Barzagli y Chiellini y nos vino a la cabeza que un buen ejemplo era Baresi. Un Chapi Ferrer (montadito de fuet): Volvemos a recurrir a la gastronomía catalana para rescatar el fuet, otro de sus deliciosos productos. Y bueno, hemos decidido que montadito porque el magnífico lateral catalán no era, digamos, tan alto como Ibrahimovic. Bocadillo Platini (tortilla francesa): Otro que no es muy original. Tortilla francesa-Mejor jugador francés, misterio resuelto. Bocata Michael Robinson (bacon y queso): Si hay un inglés que ha triunfado en España y sigue haciéndolo, ese es Robinson, pero seguro que hasta hoy no tenía un bocadillo con su nombre. Michael, ha llegado el momento. Estos son solo algunos de los bocadillos y platos que esperamos que pronto podamos ver en las pizarras de los bares de toda España. Porque nosotros, todo el fútbol ¡Lo Vemos en el Bar!