Consejos para llenar el bar

Secretos de un buen emplatado: Da un toque de glamour a tus tapas y raciones

Igual que para muchos el fútbol no solo es un deporte, un plato puede no ser solo un simple alimento. Y es que la comida, igual que le pasa a Karius, entra primero por la vista.

Dicho esto, no pretendemos negar que la calidad de tu cocina es casi siempre lo más importante para obtener y mantener clientes, pero queremos transmitirte la necesidad de cuidar también “el envoltorio”.

¿O acaso no cuidan los futbolistas de que sus camisetas estén siempre impecables? -menos Cristiano, que tiene más querencia a quitársela-. El fútbol lo llevan dentro, pero no se les ocurriría aparecer en el campo sin cada detalle de su uniforme perfectamente estudiado. Y es que su imagen también es parte del marketing.

Algo similar ocurre en un restaurante: llegarás a ser un jugador top por tu comida y la calidad de tus platos, pero la apariencia también es fundamental. Y no, no hablamos solo de que el interiorismo esté muy trabajado o de que la fachada llame la atención a kilómetros de distancia, que también es importante; sino de la imagen de tus platos.

Para ayudarte a cuidar tanto el fondo como la forma de tus creaciones culinarias, en #LoVemosEnElBar te traemos algunos trucos para lograr el emplatado perfecto:

  1. Equilibrio y armonía

El ingrediente principal tiene que ser el elemento protagonista que logre acaparar todas las miradas, como ocurre con Griezmann en el Atleti o Neymar en el PSG.

Este componente esencial debe situarse en el centro del plato, colocando alrededor elementos que lo doten de armonía, cuidando que se encuentren en la ubicación correcta y no fuera de sitio, una regla que el restaurante Pointer Madrid tiene muy en cuenta en todas sus composiciones. 

Si son varios los elementos protagonistas, es recomendable que cuides la simetría del plato.

  1. La importancia del color

Igual que ser forofo de un equipo significa sentir e identificarse con los colores que lo representa, en la cocina ocurre lo mismo, ya que la comida no sólo se saborea sino que se disfruta mirándola. Aunque a priori parezca exagerado, el color puede llegar a influir en el sabor de los alimentos, porque éste también expresa y transmite. Por ejemplo, el verde evoca frescura y salud y las tonalidades rojas, pasión.

El restaurante Perrachica se identifica con colores claros que alterna con algún toque cálido para sorprender al comensal.

En este punto, es importante considerar el color de la vajilla también. Por ejemplo, es extraño que un plato de carne roja luzca bien en una vajilla oscura, pues no resaltará tanto las tonalidades del corte. Por eso, el consejo más extendido es que la vajilla tenga colores neutros como el blanco, de este modo la atención del comensal estará puesta en los ingredientes y no en la decoración.

  1. Vajilla, cubertería y mantelería

Un club de futbol no son sólo los jugadores, sino también todo lo que les rodea: presidente, entrenador, cuerpo técnico, empleados, estadio y, por supuesto, la afición. En la restauración, una vez más, podemos establecer un paralelismo bastante claro.

Aunque la materia prima tiene que ser de calidad, sin una vajilla y cubertería acorde y una mantelería con estilo, como bien aplica el restaurante Amazónico, tu plato no tendrá el mismo éxito.

Y aquí, para entendernos, volvemos a recurrir al Atleti y tomamos el ejemplo de Hasselbaink, delantero colchonero que en la temporada del descenso se salió, pero los que le rodeaban no estuvieron al mismo nivel, por lo que el conjunto no llegó a funcionar en ningún momento.

Por último, en este apartado volveremos a poner la vista especialmente en la vajilla, aunque en este caso en su tamaño. Porque utilizar platos grandes cuando el contenido es pequeño es un error, pero lo contrario (mucha comida en plato pequeño) también. Es fundamental conseguir un equilibrio.

  1. Altura = Volumen

Esta regla no se cumple en todos los ámbitos de la vida. Por ejemplo, Pau Gasol y Shaquille O’Neal. Ambos son muy altos, pero si hablamos de volumen… el pobre Pau no tiene nada que hacer.

En cocina, la recomendación es colocar los distintos elementos que forman un plato en diferentes alturas, de este modo la impresión que transmite es de volumen y consistencia, favoreciendo impactar en los comensales. Para conseguirlo, puedes utilizar diferentes utensilios como los timbales o las pinzas de emplatar.

Un experto en esta técnica es el restaurante El Paraguas.

Una vez que conoces todos estos consejos de emplatado, debes saber que también existen algunos errores a evitar, como decorar tus platos con elementos no comestibles, poner más comida de la necesaria o no cuidar la limpieza de la vajilla, algo muy sencillo de cumplir pero que si no tienes en cuenta puede llevarte, sin que te des cuenta, de Primera a Regional en poco tiempo.

 

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