Consejos para llenar el bar

Las 7 cualidades del camarero perfecto: Si lo encuentras, ¡fíchalo!

Seguro que tú, como dueño de un bar, has lidiado con muchísimos tipos de camarero a lo largo de tu carrera: el dicharachero, el que tenía problemas de equilibrio con las bandejas, el que tardó dos semanas en aprenderse la carta de montaditos, el que tiraba del equipo, el que necesitaba que estuviesen todo el rato encima de él… Estamos también convencidos de que, además, sabes identificar cuándo un camarero se equivoca. Un ejemplo rápido: una pareja le pide una cerveza y un refresco. Al llevarlo a la mesa, le pone el refresco a la chica y la cerveza al chico sin preguntar antes para quién es cada cosa. Error. Pero hay más: un servicio deficiente, no saber explicar los platos, recomendar un vino no adecuado, equivocar mesas…. Para ayudarte a escoger a los mejores, en #LoVemosEnElBar hemos preparado una recopilación de las principales características que debe cumplir un camarero para que su contratación sea todo un éxito.

1 - Comunicación, amabilidad y paciencia

Cualidad imprescindible en todo camarero. Con el carisma se viene de fábrica, pero un trato exquisito y respetuoso con el cliente está al alcance de cualquiera, bajo cualquier circunstancia. Incluso cuando un usuario tiene ganas de ponerle a prueba, es “demasiado” exigente o la comida no ha sido de su agrado. En estos casos serán características esenciales, pero también cuando vienen “bien dadas” es necesario que el camarero sepa comunicarse con el cliente de la manera correcta. La cercanía es un arma de doble filo, ya que habrá algunos comensales que aprecien un trato más cercano y otros que solo estén interesados en comer. En su mano está identificarlos, saber adaptarse a cada usuario y siempre tener una respuesta satisfactoria para todos.

2 - Tolerancia al estrés

Un pedido que tarda, un cliente que pide que le pasen más el filete, otro que pidió el agua con gas, el que quiere saber dónde hay un enchufe para cargar el móvil, la que pide la contraseña del WiFi, la tablet donde recoges los pedidos se cuelga, el carrito del bebé que no cabe, los que tienen prisa porque les traigas la cuenta… o todo a la vez. El trabajo de camarero puede llegar a ser muy estresante. Por esto, es necesario que cuentes con un equipo con una alta tolerancia al estrés, que no colapsen y puedan salir de situaciones como las comentadas sin bloquearse.

3 - Mentalidad de ventas

Un camarero servicial y atento es un “regalo” para el gerente y para los clientes, pero si además entre sus cualidades está la facilidad para vender… mejor todavía. Por ejemplo, ofreciendo sugerencias diarias o fuera de carta que puedan aumentar el ticket medio o aplicando técnicas como el upselling o el crosselling. A pesar de sus nombres en inglés, seguro que sabes de lo que hablamos. El upselling consiste en vender algo más rentable para el negocio. Por ejemplo, recomendando un vino de precio similar a otro para el cliente pero por el que pagas menos al proveedor. En cuanto al crosselling, se refiere a la venta cruzada. Por ejemplo, si han escogido un menú que no incluye postre, que el camarero sea capaz de recomendar las especialidades de la casa o, si es un menú de carne que incluye un refresco, contar las bondades de acompañarlo de un vino tinto.

4 - Motivación, proactividad y energía

En el de camarero, como en cualquier otro trabajo, la motivación se transmite. El cliente debe percibir que le atiende una persona motivada y que está a gusto donde está, haciendo su labor y consiguiendo que la experiencia del comensal sea lo más satisfactoria posible. Por esto, es recomendable contratar a trabajadores que muestren ilusión por el puesto y no a otros que ya estén “de vuelta” o que prefieran estar en cualquier otro trabajo. Además, transmitir energía y no desgana es esencial. Y es que hay que tener en cuenta que, aunque él o ella estén trabajando, los clientes pueden estar en el restaurante como parte de su ocio, queriendo pasar un buen rato. Nada mejor para estropearlo que un camarero apático.

5 - Concentración en las mesas y previsión

Que se acabe el pan, que una bebida está a punto de terminarse, que se escuche el ruido de un cubierto contra el suelo… Son muchas las señales previas a que los clientes comiencen a hacer aspavientos para llamar al camarero que indican que tienen una necesidad o que van a tenerla en breve. Por lo tanto, la concentración en las mesas que atienden es básica para los camareros. Si percibes que se distraen con facilidad y solo atienden a su mesa al cuarto “Perdona” de los clientes, puede que tengas que dar algún toque de atención.

6 - Conocimiento del menú y el establecimiento

El camarero perfecto debe conocer la carta y el restaurante como la palma de su mano. No debe haber resquicio a la duda en preguntas de los clientes como:
  • ¿Este plato lleva…?
  • ¿Cuál es la contraseña del WiFi?
  • ¿Disponen de sillas para bebés?
  • ¿Qué vino nos recomiendas?
  • ¿Qué partidos retransmites?
  • ¿La tortilla tiene cebolla? (El dilema Cristiano vs Messi aplicado a la cocina)
En este punto, es importante que le proveas de una formación previa exhaustiva.

7 - Dominio del protocolo (aunque sea el básico)

Sabemos que tu bar o restaurante no es la Casa Real y que no es necesario que tus camareros “estudien” protocolo, pero sí deben saber algunas reglas básicas que los clientes podrían exigirles. Muchas de ellas son obvias, pero aquí van algunos ejemplos:
  • Posición correcta de los cubiertos: cucharas y cuchillos a la derecha (filos hacia dentro), tenedores a la izquierda.
  • El pan siempre a la izquierda del comensal.
  • Cuando un usuario deja los cubiertos juntos en el centro del plato y en posición vertical, significa que ha terminado y puedes retirarlo. Si están colocados a ambos lados del plato o en la mesa, el comensal no ha concluido.
  • Los pedidos se deberán tomar siempre de pie y no apoyar la libreta o el dispositivo sobre la mesa.
  • Entregar la cuenta siempre cuando el cliente la haya pedido, nunca antes.
  • Si hay una pareja o grupo compartiendo mesa, se debe servir a todos a la vez.
  • Las bebidas se sirven siempre por la derecha del cliente.

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