Consejos para llenar el bar

Convierte tus platos más famosos en 'healthy' y llega a más clientes

A tres meses del verano solo tenemos dos grandes preocupaciones: el mercado de fichajes y cuidar la línea. Pensar en deshacernos de esos kilos de más nos tensa casi tanto como no saber si Hazard vestirá de blanco la próxima temporada o si Griezzman nuevamente “se queda”. Pasa la Semana Santa y, repentinamente, todos nos aficionamos a hacer deporte. Como cuando el portero sube a rematar un córner… a la desesperada.

Pero igual de importante que el ejercicio es la alimentación. Este espíritu healthy no pasa desapercibido tampoco para los restaurantes, que introducen en su menú platos más frescos y sanos. Durante la época estival, tu negocio debe convertirse en un auténtico real fooder.

Lejos de ser una moda, los menús real fooder se han convertido en una tendencia, gracias sobre todo a Instagram. El caso es que si no te adaptas a los gustos de tus clientes, tendrás las mismas probabilidades de éxito que Benzema con Deschamps o Bale con su español.

Cuanto más original sea tu oferta, más comensales captarás y más te diferenciarás de la competencia. Normalmente se suele recurrir a los platos más evidentes, como gazpacho o ensalada campera. Sin embargo, el abanico de posibilidades es tan amplio como lo sea tu imaginación. ¿Por qué no arriesgar con platos innovadores? Haz tus propias versiones de las recetas que más te gusten y conviértelas en saludables para tus clientes. Te damos siete ideas.

1. Arroz con castañas y setas

El arroz es uno de los ingredientes que siempre están presentes en los menús de restaurantes: en forma de paella, arroz negro, arroz con bogavante… Pero, ¿a que no es habitual ver un guiso de arroz con castañas en la carta? Sofríe la cebolla, el ajo y el tomate junto con el arroz. Después, añade caldo de verduras y déjalo cocer hasta que esté al punto que te gusta. Cuando falten diez minutos para que esté a tu gusto, añade un poco de azafrán y las castañas, previamente escaldadas durante un minuto. El resultado: un guiso diferente con un sabor muy característico.

Foto: Pinterest

2. Bombones de salmón marinado rellenos de queso y aguacate

Este es el ejemplo perfecto de cómo una presentación original puede cambiar por completo un plato sencillo. Te aconsejamos marinar el salmón un día antes de prepararlo. Para ello solo tienes que colocar el salmón en un recipiente cubierto de sal gorda, azúcar y eneldo. Deja reposar 24 horas y el salmón estará listo para consumir. Por otro lado, mezcla unos dados de aguacate con queso feta y alíñalo con un poco de aceite de oliva, sal y una pizca de estragón. Finalmente, haz una bola con el relleno y cúbrela de salmón. Tus clientes se quedarán tan boquiabiertos como los culés tras la remontada épica al PSG.

Foto: Pinterest

3. Hamburguesas de atún

¿Quién ha dicho que comerse una hamburguesa no es sano? Haz tu propia versión combinando atún, perejil, zanahoria y cebolla, mezclando todo ello con un huevo y pan rallado. Puedes utilizar un mollete de pan y añadir rúcula, tomate, queso y mostaza a tu hamburguesa. Un plato delicioso y una buena forma de conseguir que los niños coman pescado.

Foto: Pinterest

4. Nuggets de verduras y lentejas al horno

Si no eres muy fan de las verduras, esta es la manera ideal de comerlas y de ofrecerlas a tus clientes. Deja las lentejas en remojo durante 24 horas y, cuando estén blandas, tritúralas junto con zanahoria, brócoli y calabacín. Para darle mayor untuosidad, te recomendamos añadir queso emmental o cheddar. Sazona a tu gusto, añade pan rallado y dales la forma que más te guste. Hornea durante 20 minutos aproximadamente, y estarán listos para sorprender a los comensales. Puedes acompañarlos con salsa de soja o con mayonesa de lima para darle un toque más fresco.

Foto: La cocina de Lila

5. Crema fría de pepino y manzana

La alternativa al gazpacho que triunfará entre tus clientes. No solo porque probablemente no la hayan probado antes, sino por el sabor fresco y dulce que deja en boca. Tritura pepino, manzana Golden o Pink Lady, cebolla, sésamo, cilantro, estragón, un poco de sal y pimienta. Añade agua y, si te atreves, un yogur cremoso. Obtendrás una sopa fría muy sana y, sobre todo, muy rica. En el momento de servir, añade cebolla frita o sésamo por encima; le dará un toque ‘crunch’ espléndido.

Foto: Velocidad Cuchara

6. Tabulé de bulgur

Este derivado del trigo es perfecto para un buen tabulé. Tus clientes seguramente estarán más acostumbrados a probarlo con cuscús o quinoa, por lo que esta alternativa les resultará curiosa. Cuece el bulgur en caldo de verduras y deja que se enfríe. Después solo tienes que juntarlo con el resto de ingredientes: pimientos, cebolla, tomate, pepino y pasas. Aderézalo como más te guste y emplátalo de forma atractiva. Lo bueno es que puedes innovar cuanto quieras y añadir los ingredientes que prefieras. Un plato fácil y lleno de nutrientes.

Foto: Cocina Casera

7. Ensalada de burrata con fresas

Cierto es que el verano nos abre el apetito de platos frescos con los que combatir el calor. Eso sí, no ofrezcas la típica ensalada que tus clientes pueden encontrar en cualquier otro bar. A veces combinar dos ingredientes que aparentemente no te imaginas que pueden funcionar es la mejor opción. Elaborar esta ensalada es muy fácil. Utiliza rúcula de base y añade fresa troceada, burrata y nueces. Aderézalo con una vinagreta balsámica y decóralo con unos brotes.

Foto: Pinterest

Las siete ideas healthy que te proponemos son un acierto asegurado. Además de ser creativas, son muy fáciles de elaborar y el resultado te deja el mismo sabor de boca que aquellla volea de Zidane en la novena. Y, como siempre te decimos, da rienda suelta a tu imaginación. Los platos de tu carta reflejan tu personalidad; cuanto más convencido estés de tu menú, más gustarás a tus clientes.

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