Consejos para llenar el bar

Cocina de proximidad: cómo aprovechar los productos locales

Hay que ver el lado bueno de todo, incluso de los peores momentos como el que estamos viviendo a causa del coronavirus. La complicada situación en la que se encuentra el sector de la restauración ha generado una oleada de solidaridad entre los clientes, y muchos de ellos se están volcando para intentar que los bares y restaurantes puedan salir a flote.

En esta línea ha cogido mucha fuerza otra tendencia: apostar por el comercio de proximidad, también llamado ‘km 0’. Es decir, consumir productos de los comercios locales. Esta iniciativa es extrapolable también al sector de la hostelería. Por ello, si tienes un bar o restaurante te animamos a optar por la cocina de proximidad, aprovechando los productos de tu zona y, en consecuencia, contribuyendo a que los agricultores y ganaderos locales puedan remontar su actividad.

Ventajas de la cocina de proximidad

La alianza entre un restaurante y proveedores locales es como la relación Joaquín-Betis: son casi complementarios. Los principales beneficios de esta sinergia son los siguientes:

  • Ayuda económica a agricultores y ganaderos locales: este tipo de negocio, que en muchas ocasiones es familiar, depende íntegramente de la demanda externa, por lo que acudir a ellos en lugar de a compañías internacionales no solo te garantiza calidad, sino que es una forma de contribuir a su supervivencia.
  • Confianza de cara a los clientes: la cocina de proximidad proporciona a tu negocio una imagen muy positiva de cara a los clientes, que normalmente buscan tradición y saber hacer allá donde van. Muy sencillo: un turista que visite Navarra espera comer en establecimientos donde pueda degustar unos buenos espárragos o alcachofas de Tudela.
  • Reducción de desperdicios: hay alimentos que no soportan transportes muy largos y se estropean a mitad de camino. De esta manera evitamos esos traslados y se aprovecha todo lo que se cultiva o se cría. Punto a favor de la sostenibilidad.
  • Menor coste económico: el hecho de no necesitar transportes largos resulta también menos costoso, por lo que a largo plazo supone un ahorro de costes para tu negocio.

Eso sí, la cocina de proximidad no está reñida con la creatividad. Si quieres diferenciarte de tu competencia, puedes pensar ideas originales para introducir los productos característicos de tu zona en tu menú. No pierdas detalle de nuestras sugerencias.

Murcia y Navarra: las huertas de España

A pesar de que todo nuestro territorio puede presumir de verduras de calidad, la huerta murciana y la navarra son quizá las que más se conocen. Por tanto, si tu bar o restaurante están aquí tienes dos obligaciones: coronar a los vegetales como las estrellas de tu carta y emitir todos los partidos del Osasuna y del Murcia.

En lugar de ofrecer la clásica ensalada de tomate o alcachofas con jamón, puedes dar rienda suelta a tu imaginación. Por ejemplo: tomates rellenos de habas y acompañados de zarangollo. No puede ser más murcianico este plato. La alternativa navarra: alcachofas al vino blanco acompañadas de espárragos rellenos de oricios.

Seguro que no habrá muchos locales por la zona que ofrezcan este plato, y te garantizamos que con él fidelizarás muchos clientes. Los productos que traes “de la huerta” son sinónimo de calidad.

Extremadura y el norte de España, tierras de carne

La carne roja es uno de los alimentos más consumidos en España. Y no nos extraña en absoluto, ya que la calidad de las vacas, cerdos y bueyes de lugares como Extremadura, Galicia o Asturias es incuestionable. Donde esté un buen chuletón de vaca rubia gallega o un plato de jamón de bellota… Pero la carne también es un lienzo perfecto para crear platos originales.

¿Qué te parece incluir en tu menú rollitos de ternera rellenos de espárragos trigueros? Una buena pieza de carne que rodee a unos cuantos trigueros a la plancha es todo lo que necesitas para encandilar a tus clientes más carnívoros. Otra opción más exótica es servir un buen entrecot de ternera con ciruelas y canela, una combinación exquisita que, como mínimo, suscitará curiosidad.

Con respecto al jamón, mejor recurrir a lo tradicional. Un plato de jamón de buena calidad es la mejor forma de degustar todo su sabor.

Andalucía, cuna del mar

Del norte de España nos vamos al sur, donde si algo destaca es la amplísima variedad de pescado que tienen y las diferentes maneras de cocinarlo tan tradicionales. Aunque sin duda el pescaíto frito es el más conocido, la calidad de esta materia prima andaluza nos invita a ofrecerlo utilizando las técnicas de cocina que queramos.

Uno de los iconos de Andalucía es el atún rojo de Barbate, con el que puedes preparar un tataki de atún con aceite de sésamo y acompañado de wakame. Un plato refrescante en el que el producto estrella se cocina mínimamente para conservar todo su sabor. Si te inclinas más por el marisco, puedes elaborar una caldereta, una receta que evoca tradición y en la que puedes concentrar todo el sabor de Andalucía.

Y de postre… Valencia                          

Si pensamos en algún plato típico valenciano rápidamente se nos viene a la cabeza la paella, pero eso es algo que no nos atrevemos a tocar. Y es que los valencianos son casi tan críticos con las paellas que no son “tradicionales” como lo fueron con Peter Lim cuando echó a Marcelino.

Pero este no es el único producto del que Valencia puede presumir. Las naranjas de esta región son conocidas tanto a nivel nacional como internacional, y si tu negocio está ubicado en esta región puedes elaborar múltiples postres con ellas. Trata de ser creativo y sal de la típica naranja preparada. Por ejemplo, puedes elaborar una mousse de naranja valenciana con cobertura de chocolate negro. Otra opción algo más compleja es la naranja rellena de gelatina de queso y fresa, un postre que los clientes asociarán solo con tu local.

La cocina de proximidad es una alternativa que no solo reporta importantes ventajas a tu negocio, sino también a los proveedores locales. Esto cobra especial relevancia dada la difícil situación que vivimos a causa de la pandemia. Además, las características climatológicas y naturales de cada región otorgan a los productos locales la excelencia que les caracteriza. Si quieres ofrecer a tus clientes la mejor calidad, no hay mejor opción que recurrir a los productos de la tierra.

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