Consejos para llenar el bar

Claves para preparar un menú de Navidad en tu bar

La tradicional cena de Nochebuena o la comida de Año Nuevo son como las finales de la Champions o de la Copa del Rey, todo debe estar perfecto porque los ojos del mundo -en el caso de las navidades los de tu familia- están mirando y escudriñando cada detalle: mesa, decoración, ambiente y, por supuesto, comida.

Pero igual que Mágico González siempre dijo que él no podía tomarse el fútbol como un trabajo y que iba a disfrutar de cada momento, lo mismo deciden cada vez más familias, que prefieren aprovechar al máximo estos días especiales y recurren a los menús de restaurante para preocuparse, única y exclusivamente, de pasar un buen rato sin tener que estar pendientes de nada más.  

La pelota pasa por lo tanto a bares y restaurantes, que deben diseñar un menú atractivo y a un precio competitivo para captar a estos clientes que prefieren pasar las grandes fiestas fuera de casa. La clave, una propuesta original y renovada que sea diferente a los menús diarios y que vaya más allá del marisco, el cordero y el turrón. En definitiva, una experiencia gastronómica para un usuario que busca ser sorprendido degustando elaboraciones más complejas que las que pueda hacer en casa. A continuación te damos algunas ideas de técnicas y menús creativos para ayudarte en la creación de estos menús “especiales”:

Arriesga utilizando técnicas profesionales

  • Practica emplatados originales: tu máxima aquí debe ser que "el plato entra por los ojos", especialmente en menús navideños. Por ello, no deberías conformarte con una presentación estándar, sino que es el momento de arriesgar y practicar emplatados singulares. Te mostramos un ejemplo de cómo se consigue una presentación perfecta.

Fuente: Pinterest

  • Aporta color a tus elaboraciones: el hecho de que el consumidor vea platos con colores vivos mejora su predisposición ante los mismos. Puedes apostar por colores típicos de la Navidad, como el rojo y el verde.

  • Aplica técnicas especiales: el flambeado, el macerado, el confitado o las esferificaciones para los más valientes son algunas de las destrezas culinarias que puedes incluir a la hora de crear tu menú navideño para conseguir sabores diferentes que aumenten el valor de tu propuesta culinaria.

La imaginación, ingrediente estrella para los entrantes

Los platos más habituales en esta primera parte de la cena suelen ser sopas, mariscos y embutidos variados. Sin embargo, es aquí donde puedes dar rienda suelta a tu imaginación y crear platos sencillos pero únicos. Y es que a veces solamente hay que atreverse a mezclar productos para obtener resultados asombrosos. Mira Puyol y Marchena, más diferentes no podían ser y el alegrón que nos dieron en la primera Eurocopa en 2008.

  • Bombones de jamón rellenos: se trata de unas lonchas de jamón serrano con forma redondeada y rellenas de una crema de queso azul con piñones y membrillo. Se pueden acompañar con una mermelada de tomate para dar un toque más fresco.

  • Coca de mango y foie: en una rebanada de pan de cristal, coloca un par de láminas de foie y dos trozos de mango, y obtendrás un plato de fácil elaboración y sabor exquisito. Si eres de los valientes, puedes confitar previamente el mango para obtener una textura más cremosa.

  • Crema de patata violeta y puerro: los platos de cuchara son muy típicos de las cenas navideñas. No tienes por qué renunciar a ellos, simplemente innovar. Para ello te proponemos una crema de patata violeta y puerro, que además de tener un magnífico sabor, es muy visual debido al color morado de la patata. El resultado sería algo similar a esto:

Fuente: Pinterest

  • Vasitos de huevo poché, gulas y puré de patata trufado: en este caso podrás demostrar tu originalidad también en el emplatado, y puedes utilizar un vasito de cristal. Coloca el puré de patata mezclado con la trufa en el fondo, seguido de las gulas que previamente hay que marcar en la sartén. Finalmente, coloca encima el huevo poché, de forma que los comensales lo mezclen todo al romper el huevo gracias a la yema líquida.

La originalidad, factor diferencial en el plato principal

Para elaborar un plato principal que deje a tus clientes con la boca abierta no es necesaria una gran técnica (lo mismo le dijeron a Mascherano cuando comenzó su carrera profesional): lo más importante es seleccionar la materia prima de la mejor calidad y sacarle el máximo potencial.

  • Codorniz confitada con puré de lentejas: aunque parezca que esta mezcla no tiene demasiado sentido, lo cierto es que la unión entre estos dos productos resulta muy sabrosa para el paladar. Además, la codorniz es un tipo de carne que los clientes no suelen comprar a menudo, por lo que les resultará atractiva probarla en Navidad.

  • Solomillo Wellington: el solomillo cocinado de esta forma es también un plato poco recurrente en el día a día, así que también es perfecto para ofrecerlo en ocasiones especiales. Esta receta conlleva una elaboración algo más compleja que la anterior, pero el resultado es de cinco tenedores.

Fuente: RTVE

  • Corvina en salsa de almendras acompañada de langostinos: los amantes del pescado también agradecerán poder elegir un plato sabroso, por lo que la clave de esta opción es elaborar una buena salsa que acompañe al pescado. La salsa de almendras complementa el sabor del producto principal.

El objetivo de los restaurantes en Navidad es crear menús diferentes y que llamen la atención de los comensales, y para ello el factor sorpresa es esencial. Por ello es recomendable salir de los platos más típicos, pues son los más esperados por la mayoría de clientes, y ofrecerles innovaciones culinarias que les dejen sin palabras, además de con un buen sabor de boca.

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