Consejos para llenar el bar

Buenas prácticas para asegurar la liquidez de tu negocio

Los bares y restaurantes se encuentran en un momento en el que tienen un objetivo: seguir recibiendo todos los clientes que les permitan las medidas de seguridad y prevención para mantenerse a flote. Un objetivo que, si bien en la teoría está claro, en la práctica parece inalcanzable dada la situación actual. Por ello, al igual que hacen los buenos entrenadores antes del partido, hay que pensar la estrategia que vas a seguir.

Lo primero sobre lo que debes reflexionar es cuáles son tus necesidades más candentes en función de la situación que tengas. Probablemente no serán las mismas si tu negocio se encuentra ubicado en el centro de una ciudad que si está en un pueblo de las afueras. Mientras el principal inconveniente en el primer caso podría ser cómo hacer frente al elevado alquiler del local, en el segundo supuesto quizá sería cómo captar clientes dada la menor afluencia de personas que habría.

La clave es identificar las carencias más perjudiciales en cada caso y, posteriormente, analizar cómo puedes intentar paliarlas a través de acciones concretas. En tiempos de pandemia, garantizar la liquidez de tu bar o restaurante es esencial para resistir. En este post te damos algunos consejos para ayudarte en esta tarea.

La empatía, la mejor arma para negociar con tus proveedores

Nadie mejor que un empresario sabe cómo lo está pasando otro empresario hoy en día. Por eso, mostrarte empático te ayudará a obtener mejores resultados, tanto con tus clientes como con tus proveedores. En este último caso, te recomendamos ponerte en su lugar, pues probablemente su situación no sea mucho más boyante que la tuya. Por tanto, si necesitas reclamarles una factura, o devolverles un pedido que no ha llegado bien, trata de mostrarte comprensivo con ellos en lugar de autoritario. Como consejo, intenta no seguir la táctica de Mourinho…

Para tu proveedor, tú eres su cliente. Quizá te ayude pensar en cómo te gustaría que te tratasen a ti tus clientes a la hora de devolverte un plato, o de pedir la cuenta tras varios intentos. En cualquier escenario, la comunicación resulta mucho más fluida cuanto más empática sea, y más probabilidades hay de lograr tu propósito siguiendo esta vía.

Delivery sí, pero controlando los costes

El sistema de pedidos a domicilio se ha convertido en uno de los principales salvavidas para muchos negocios, pero también requiere llevar a cabo un control más exhaustivo. Especialmente en el caso de aquellos establecimientos que lo hayan incorporado recientemente y para los que es una novedad. Y es precisamente este carácter innovador lo que puede hacer que el control sobre los costes que requiere no sea tan exhaustivo como debería. ¿Qué factores debes tener en cuenta?

  • Anticipación: saber con antelación los pedidos que debes preparar te ayuda a comprar los ingredientes necesarios, evitando que te sobren o te falten y ajustando tu presupuesto. Por ejemplo, anuncia a tus clientes que quieran pedir la comida para llevar a su casa u oficina que tendrán que hacerlo antes de las 12:00. De esta forma puedes comprobar si te falta algún ingrediente y hacerte con él a tiempo. Esta previsión te permite, además, organizar las entregas para evitar retrasos excesivos en alguno de tus clientes.
  • Atención a la normativa: cumplir con las normas de seguridad es imperativo para evitar multas al respecto. Si te inicias en el mundo del delivery te conviene leer este documento para comprobar cuáles son las medidas requeridas para la elaboración, distribución y comercialización de comidas preparadas.
  • Revisa los acuerdos con plataformas de reparto: si optas por apoyarte en una empresa de delivery, presta mucha atención a la letra pequeña: que no haya un compromiso de cuota fija excesivo, que la comisión que se llevan estas empresas sea la adecuada, teniendo en cuenta que no puedes incrementar los precios de tus platos, etc.

Comprobación de stock: más veces cada menos tiempo

La revisión de la mercancía que queda es una de las tareas que con menor frecuencia se realiza, casi siempre por falta de tiempo. Sin embargo, en un contexto como este es preciso tener controlado cada euro, y ello pasa por un control periódico del stock del que dispones. Cuanto más producto te ves obligado a tirar, más dinero pierdes.

Además, este tipo de control es una forma de ver qué productos se consumen con más asiduidad y cuáles no. De esta forma puedes organizar tu compra de forma más práctica y casi al día, evitando adquirir los productos que menos piden los clientes.

Por último, chequear el stock que tienes cada menos tiempo te puede ayudar a definir tu menú del día. Por ejemplo, si cuentas con una elevada cantidad de ternera, ¿por qué no incluyes un guiso atractivo en el menú del día siguiente? De esta manera fomentas que los clientes lo pidan y evitas que el producto se estropee.

Tener liquidez es el gran objetivo de muchos establecimientos hoy en día. Por ello debes cuidar al máximo todos los aspectos que te puedan ayudar a garantizarla y contar con cierto músculo económico que te permita hacer frente a gastos inesperados.

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