Consejos para llenar el bar

Los alérgenos también forman parte de tu 11. Ponlos en tu carta

Igual que la Ley Bosman transformó el fútbol de alto nivel como lo conocemos, la Ley de Información Alimentaria hizo lo propio con la hostelería. ¿Sabías que más de 2 millones de personas tienen alguna alergia alimenticia en España? Como profesional, tienes que prestar especial atención a los ingredientes que contienen tus platos… y a sus derivados. En este post, te dejamos algunas recomendaciones para no mandar al banquillo a tus consumidores sin proponértelo. ¿Estás obligado a informar a los clientes? ¿Y sobre qué alimentos? En primer lugar, sí: desde 2014, estás obligado a informar sobre los ingredientes alérgenos en tus platos a tus clientes. Así lo estipula el Reglamento europeo sobre información alimentaria redactado y aprobado en 2011. Igual que en un partido pueden jugar hasta 14 jugadores, estos son los 14 tipos de alérgenos que tienes que identificar en tu carta en todo momento:
  • Cereales
  • Huevos
  • Lácteos
  • Pescado
  • Moluscos
  • Crustáceos
  • Cacahuetes
  • Soja
  • Frutos secos
  • Sésamo
  • Apio
  • Mostaza
  • Altramuces
  • Sulfitos
¿Cómo puedes informar de los alérgenos a tus clientes? Has de saber que debes proporcionar la información en cuestión de manera oral, escrita o mediante dispositivos electrónicos, sin coste para el consumidor y en las lenguas oficiales de tu comunidad autónoma. Te aconsejamos utilizar un sencillo código de colores e iconos en tu carta, que de manera visual e intuitiva ayude a tus clientes a identificar qué pueden consumir y qué no: Alérgenos Ante cualquier duda, no estás solo: la Federación Española de Hostelería (FEHR) ha puesto a tu disposición una página web con toda la información que necesitas al respecto. Otras obligaciones: formarte y estar preparado Además de informar a tus clientes, debes contar con un plan de control y estar preparado si tienes un caso de alergia en tu local. Tanto el personal de cocina, como el de sala y los responsables de la gestión debéis formaros en la materia. La Federación Española de Hostelería (FEHR) ofrece cursos asequibles, algunos incluso online, que podrán serte de utilidad. Asimismo, te dejamos una breve lista de instrucciones que te ayudará a prevenir situaciones indeseadas:
  • Fórmate. Aprende qué debes evitar y qué se te exige como profesional (aunque lo sintetizamos arriba, recuerda acudir siempre a las fuentes de información oficiales)
  • Crea un listado de tus platos y sus ingredientes. ¡La información es poder!
  • Identifica los riesgos. Revisa meticulosamente la información de alérgenos de estos ingredientes, así como su proceso de almacenamiento y de producción (¡cuidado con las contaminaciones cruzadas!)
  • Define cómo vas a informar a tus clientes, en función de los puntos anteriores. Habrá muchas maneras, y tienes que elegir la que mejor se adapte a las necesidades de tu negocio
En la batalla contra los alérgenos, es importante ser consciente en todo momento de tu responsabilidad: regalar un dulce tras la comida o acompañar un café con pastas que pueden contener gluten son actos que, por su naturalidad, pasan desapercibidos, pero pueden tener consecuencias negativas. También, no está demás ser especialmente atento con los clientes que padezcan alguna alergia: sin abrumarles ni hacerles sentir incómodos, ofréceles alternativas. Te lo agradecerán. Si tienes más dudas sobre las alergias alimentarias, puedes visitar la página de la Sociedad Española de la Alergología e Inmunología Clínica (SEAIC), donde podrás descargar su libro sobre las enfermedades alérgicas (y entre las páginas 217 y 275, ver el tema que nos ocupa).

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