Fútbol

4 bares futboleros en el mundo que debes conocer

De acuerdo, el bar de Paco tiene los banderines del Salamanca de todas las temporadas, el de Jose una foto firmada de Pandiani y el de la esquina de tu casa un futbolín como está mandado, con monigotes con las dos piernas y barras metálicas. No te quitamos razón, pero… ¿a que si pusiesen un banderín del Breogán, una foto de Iturriaga y una canasta del Alcampo no serían bares de baloncesto? Pues eso, que son bares donde el fútbol se ve muy a gusto, donde siempre encuentras a alguien con quien comentar el olfato goleador de Mascherano o donde has pasado algunos de los mejores momentos viendo a tu equipo, pero bares futboleros, del todo, no son. Y es que las comparaciones son odiosas, pero a lo largo y ancho del mundo hay algunos dueños de bares que han decidido que los suyos rezumen fútbol por las cuatro paredes. En #LoVemosEnElBar nos hemos puesto en plan Xabier Azkargorta -o Bora Milutinovic, como prefieras-  y nos hemos dado una vuelta por el planeta buscando la esencia del balompié sin importarnos lo lejos que esté el país. Estos son nuestros 4 bares 100% futboleros favoritos:

Sinnotts, Dublín

Al fútbol en este bar le pasa lo que le sucedía a Zigic con Munitis, que tenían que compartir protagonismo para triunfar. En este caso, con el rugby. Típica y auténtica taberna irlandesa (¡abierta desde 1840!) donde cada partido es una fiesta, especialmente cuando juega su selección -la del balón redondo o la del balón oval-. Y si no juega el combinado nacional, no te preocupes: la Premier se sigue con devoción. Todo el que ha estado dice que seguir allí un partido es algo único, pero si por lo que sea en vez de poner el partido de tu equipo están con el Doncaster- Rotherham de League One o con el Finn Harps-Limerick de la liga local, no te preocupes, tienen 14 pantallas y seguro que si miras a otro lado encuentras lo que buscas. Sinnots en Dublín

Fuente: Facebook Sinnotts

Y como recurso de última hora, si en el Sinnotts no hay suerte, prueba en el DTwo. Por si sus 20 pantallas o sus asientos estilo estadio de fútbol no fuesen razón suficiente, una imagen vale más que mil palabras: Dtwo en Dublín

Fuente: Dtwo

El Banderín, Buenos Aires

En pocos lugares se vive la pasión del fútbol como en Argentina. Lo que ocurre en el campo, con aficionados animando y saltando durante todo el partido, tiene su reflejo en los bares, con auténticos locales-museo donde el verdadero protagonista es el fútbol. Pero si tuviésemos que elegir uno, sin duda nos quedaríamos con el bonaerense El Banderín. Fundado en 1929, su dueño comenzó coleccionando banderines de River Plate y… acabó así: El Banderín en Buenos Aires

Fuentes: Pinterest

Una visita indispensable si estás en Buenos Aires. Ver un partido entre esas cuatro paredes, con la camiseta de Caniggia firmada como testigo, banderines de equipos de todo el mundo a tu alrededor y escuchando a Víctor Hugo Morales no tiene precio si te gusta el fútbol. También se comenta que su café es espectacular, aunque ya sabemos que a los futboleros les suelen gustar más las bebidas con cebada.  

São Cristovão Bar e Restaurante, Sao Paulo

No salimos de Sudamérica y viajamos hasta la cuna del Pentacampeão do Mundo, Brasil, cuna de Pelé, Mané Garrincha, “El fenómeno” Ronaldo, “El Doctor” Sócrates, Jairzinho o Romario, pero también de Claudemir Vitor, Douglas, Rochemback, Renaldo o Marol Brandao (famoso por acertar una Quiniela cuando jugaba en el Valladolid), que de todo tiene que haber. En Sao Paulo, más concretamente en Vila Madalena, se ubica el São Cristovão, una oda al fútbol con forma de restaurante. Haya partido o no, la visita es obligada. Todo lo que tenga que ver con el balompié tiene cabida en sus paredes: cuadros, fotos, bufandas, banderines, camisetas… Recuerdos de los equipos locales pero también de otros internacionales tan “exóticos” -futbolísticamente hablando- como el Brann noruego, el Budapest Honvéd o la selección de Angola. Sao Cristovao en Sao Paulo

Fuente: Facebook São Cristovão

442 Soccer Bar, Portland

Un oasis en el desierto. Esta sería la mejor definición del 442 Soccer Bar, un bar futbolero en un país donde el béisbol, el fútbol americano o el hockey sobre hielo acaparan gran parte de la afición y la atención deportiva. Por eso tiene más mérito todavía regentar un local de este tipo en Oregón. La iniciativa fue de Muhamed Mujcic-Mufko, un bosnio que vio cómo su selección se clasificaba por primera vez para el Mundial de 2014. Cuatro años antes abrió su bar, repleto ahora de camisetas y banderas de clubes de todo el mundo: Tottenham, Everton, Inter, Arsenal, Barcelona, Bayern… Y, por supuesto, referencias a su selección y a alguna de sus estrellas, como Pjanic o Spahic (los aficionados del Sevilla seguro que recuerdan alguno de sus despejes y sus rivales probablemente guarden todavía alguna marca en sus espinillas). 442 Soccer Bar en Portland

Fuente: Portland Monthly

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